La Salatal volvió a ser un año más el escenario para el segundo Solidari Rock Fest, el festival de Castellón de la Plana que busca recaudar fondos para la lucha contra el cáncer. Este año iba a celebrarse en la plaza de toros de la ciudad con seis o siete bandas en el cartel, pero por problemas logísticos acabó volviendo a la principal sala de conciertos de la ciudad con dos únicos protagonistas: Leo Jiménez y Dry River. ¡Y vaya dos protagonistas! Estamos hablando por una parte de una de las voces más importantes del metal nacional del presente milenio, y por la otra de la mejor banda de rock/metal progresivo del país.
La noche la arrancó Leo con su banda, que comenzó con mucha fuerza e intensidad. «Con razón o sin razón» y «Desde niño» sonaron para empezar, haciendo de la primera mitad de su actuación fue una auténtica tormenta de metal, con muchos toques thrash y mucha potencia que nos volvió a recordar por qué sigue siendo un cantante clave en el panorama nacional. La gente estuvo adentrísimo desde el primer momento, saltando y coreando.
Tanto Rufo Cantero como Cristian Juárez estuvieron a un excelente nivel con sus guitarras. Pero Cristian es de Puerto de Sagunto, y siendo de la terreta es como si jugase en casa, siendo el más aplaudido de la formación después de Leo. En la batería, Carlos Expósito demostró tener una fortísima pegada, y Patricio Babasasa hizo gala de su carisma en un par de ocasiones gritándole al público y encendiéndoles en momentos en los que parecían quedarse un poco más parados.

En la segunda mitad del setlist, el vocalista madrileño fue todo actitud. Esta segunda parte estuvo repleta de clásicos inmortales como «Vientos de Guerra» y «Perro traidor» de Saratoga o «Grande» e «Hijo de la luna» de Stravaganzza. Para quienes llevamos años escuchando su música esta fue una parte del setlist muy especial, aunque para el propio vocalista era menos agradable, ya que se tenía que enfrentar a la sombra del pasado, la sombra de su mejor momento. Pero adaptando los temas y con toda esa fuerza y actitud que le caracteriza lo sacó adelante. Además, tuvo la ayuda de su compañero Cristian Juárez, que fue quien hacía los agudos de las canciones en la última parte del concierto.
Las comparaciones son odiosas, pero el Leo de 2026 sigue teniendo una energía impresionante que consigue transmitir a su público. Y no fue fácil en una segunda parte del set menos trallera y más melódica, donde cualquier carencia se nota siempre un poco más. Esto quizá pudimos verlo más en la balada «Vuela alto», donde Leo no estuvo a su mejor nivel. En cualquier caso, el concierto terminó con una versión de «Es por ti» de Cómplices, y el festival descansó media hora en la que la gente salió a reponer energías en el food truck del exterior.
Luego le llegó el turno a Dry River, el plato fuerte de la noche. Jugaban en casa, y contaron con un público totalmente volcado en ellos. Comenzaron con fuerza mediante temas como «Culpable» o «Segundo intento». Tenían una formación atípica, porque su guitarrista Guillermo Guerrero no pudo ir por otros compromisos (cuando eres el guitarrista de artistas de la talla de Aitana, a veces hay solapamientos). Pero su sitio estuvo muy bien ocupado por el talentazo de Juanpa Mejía, que ya en alguna ocasión también ha tocado con ellos de forma puntual.

El buen inicio se vio interrumpido por problemas técnicos, porque cuando solo llevaban un par de canciones el bajista David Mascaró tuvo problemas con su auricular, y hubo que esperar unos minutos hasta que lo solucionaran. Pero ninguna espera es larga cuando tienes delante a un vocalista con el carisma de Ángel Belinchón, que nos enseñó en detalle su nuevo pie de micro, hecho a mano por el guitarrista Matías Orero, quien explicó componentes como el embrague de la base. ¿Será ese aspecto steampunk del pie de micro una pista de cara al próximo disco? Habrá que esperar para descubrirlo.
Tras la interrupción, los castellonenses retomaron su concierto con fuerza, y el público no tardó en volver a encenderse con temazos como «Fundido a Negro» o «Perder el Norte». Pasado el ecuador de la actuación tuvimos la primera colaboración de la noche, cuando Anna Dobón, vocalista de Annacrusa, subió al escenario para cantar en dueto con Ángel «Me va a faltar el aire». Esta es una colaboración bastante recurrente, y cada vez que la han hecho le han conseguido imprimir una magia única al tema. Justo después subió al escenario el segundo colaborador. Carlos Expósito, el batería de Leo Jiménez y fan confeso de la banda, tomó las baquetas para tocar «Capitán Veneno». Expósito le dio un toque único y distintivo, con muchísima fuerza y garra.
El concierto siguió sin muchas interrupciones, a piñón tema tras tema. Tocaron «Peán», una de las canciones más potentes y progresivas del repertorio, y uno no puede sino quedarse boquiabierto ante el espectáculo de actuación. Juanpa dio la talla de maravilla, y a su lado tenía al gran Matías, siempre concentrado y demostrándonos el gran guitarrista que es. Pedro Corral también dio todo un recital de pegada y técnica a la batería, y David Mascaró en algunos momentos parecía que sus manos tuviesen siete dedos. ¡Qué velocidad! Y qué decir de Ángel, a quien no le costó volver a demostrar una vez más que es con diferencia uno de los mejores cantantes de España en la actualidad.

Los dos últimos temas de la noche fueron esos con los que da gusto terminar un concierto. Primero el siempre festivo «Irresistible», que nos puso a todos a saltar. Y para cerrar tocaron «Traspasa mi piel», esa canción que siempre es cantada a pleno pulmón por el público. En definitiva, fue una noche absolutamente redonda, y una actuación magnífica y al gran nivel al que siempre nos tiene acostumbrados esta banda.
Como conclusión, cabe decir que pese a los problemas que tuvo, esta segunda edición del Solidari Rock Fest fue todo un éxito. Actuaciones de grandísimo nivel y una sala llena. Al final, cuando todo terminó los asistentes se fueron entre sonrisas. Como colofón, el organizador del evento subió al escenario y anunció que en octubre habrá una nueva edición en una sala más grande, y con artistas cantando en valenciano.
Experto en tecnología y amante de la buena música. Abierto a todo tipo de géneros, pero amante del prog en particular. Me encontrarás más en conciertos de pequeñas bandas locales y nacionales que en los de grandes leyendas del rock internacional, y también en algunos que otros festivales.









