Megadeth reina en el Barcelona Rock Fest en… ¿su despedida?

Megadeth + Sex Pistols + Machete Law + Blues Pills + Tyketto + Pretty Maids + Loudness + Gotthard

Viernes 3 julio de 2026

Can Zam, Santa Coloma de Gramenet

Texto: Jordi Tàrrega, Dani Torras

Fotos: Marc Tomàs i Gimó

Organiza: Barcelona Rock Fest

El Barcelona Rock Fest es uno de los lujos que tiene todo rockero barcelonés ama, pero del que se queja por todo. Es una relación muy curiosa, la cantidad de gente que se queja por todo y luego allí les ves felices… Yo falté el año pasado, y volver aquí es como volver a casa. No hay grandes novedades respecto a otras ediciones, y es algo que se agradece.

 

Mucha gente para ser teóricamente el día que esperábamos menos gente, y el calor como eterno protagonista. Pero… el otro gran protagonista del día fue: El sonido. Siempre hablábamos que había fallos en otras ediciones y en este 2026 creo que nadie se va a quejar porque todo, absolutamente todo, en los escenarios principales fue de 10.

 

 

Machete Law (Dani Torras)

Primer día de festival en Barcelona Rock Fest, y Machete Law fueron los privilegiados de abrir este maratón de conciertos que nos deparaban en una entretenida y agradable tarde-noche. Estos barceloneses fueron directo al grano y desprendieron todo su potencial con un brutal thrash metal que dejaron atónitos al público que empezaba a asomar la cabeza en la zona de los escenarios.

 

Totalmente entregados, la gente pedía fiesta y Machete Law se la ofrecieron. Con temas como “Afraid Inside” o “Chains of Dispair” hicieron carta de presentación. Recordaban a la primera hornada de bandas que surgieron de la generación del thrash, y lo mostraron sin duda con “Ghosts of Flesh” desplegando unas agresivas guitarras acompañadas de una voz hardcore. Todo un recital para empezar un buen aperitivo que prometía un buen manjar de Metal.

 

Tyketto (Jordi Tàrrega)

El bueno de Danny Vaughn es un habitual de los festivales patrios y su hard rock aporta y convence, pero no llega a enamorar más allá de ese hitazo como es “Forever Young, con la que terminaron. Lució pelazo plateado y una gran formación que asaltó “Rescue Me” y “Wings” con muy buenas prestaciones. Ese logo con el sol ardiendo era un resumen de la temperatura que vivimos durante el concierto y un guiño a tierras niponas. De verdad que mucho mejor que en otros festivales, y eso lo pudimos ver en un “Burning Down Inside” absolutamente Journey.

 

Danny habla castellano perfectamente y presentó la canción de su nuevo disco “We Rise”. Un gran Harry Scott Elliot escudó a su mariscal de campo en un “Bad for Good” que hizo que la gente se animara a cantar. El momento Spinal Tap fue cuando interpretó “Standing Alone” con la acústica y había olvidado enchufarla. Terminaron con la esperada “Forever Young”, de la que destacó ese gran bajista en un show muy de festival.

 

 

Pretty Maids: un día más en la oficina… (Jordi Tàrrega)

Hubo un momento en el que llegué a pensar que nunca veríamos más a los Pretty Maids debido a la enfermedad de Ronnie Atkins y su etapa en solitario que creíamos todos de despedida. Y es una gozada verle junto a Ken Hammer tocando piezas tan notables como “Mother of All Lies” o “Kingmaker”. De verdad que su última etapa posee canciones de un hard rock comparable a los de su etapa dorada de los 80. Escalinata roja para la batería y luego un ataque ochentero con las sensacionales “Back to Back” y “Red Hot and Heavy”. Ronnie da la talla y no parece que sea alguien enfermo para nada.

 

El quinteto siguió con “Pandemonium”, pero me dolió que al ser un festival se comieran la preciosa balada “Walk Away” o el “Clay” de mi añorado Carpe Diem. Pero todas las quejas en poco quedan cuando te tocan el “Please Don’t Leave Me” de Jon Sykes. Gozamos con el “Rodeo” y ya en la recta final la siempre preciosa “Little Drops of Heaven”, la potentísima “Future World”, de riff inmaculado y que sorprendentemente no fue el final. Hubo una más: “Love Games”. Veteranos y curtidos en mil festivales, siempre cumplen. Y la voz de Atkins sigue teniendo ese cambio mágico de rasgado a limpio que es único.

 

 

Loudness el sol naciente que nunca se pone

Los nipones Loudness han demostrado en este mismo festival que son capaces de ser lo mejor de la jornada. Esta vez no fue para tanto ni contaron con tres guitarristas invitados, pero es que todo sonó a gloria desde “Crazy Nights”. Sí que su vocalista Minoru Niihara fue de menos a más, pero la banda es una apisonadora y Akira Takasaki, solo a la guitarra, es capaz de llenarlo todo y de sonar absolutamente metálicos. “Heavy Chains” es absolutamente Manowar, hecho que le da un plus, con el gran bajo de Masayoshi Yamashita.

 

“Soul on Fire” y “Show Me the Way” siguen siendo canciones que atrapan sin necesidad de que uno sea seguidor acérrimo. Minoru empezó a demostrar que es un vocalista muy especial y en lo musical pasaron de momentos puramente neoclásicos como en “Show Me the Way” a speed metal o incluso bajando el tiempo hasta el doom metal de “Rain”. Llevan la bandera imperial japonesa en lo alto y tienen un aura especial. Terminó Akira Takasaki en modo festín de guitarra y salieron ovacionados. Es una suerte que vengan tan a menudo, antes parecía la típica banda que no verías en la vida.

 

 

Gotthard: la fiabilidad suiza hard rockera

A Gotthard les tocó ser “el grupo cena” para muchos de los presentes, pero yo sigo enamorado de la banda suiza, especialmente de la etapa con el añorado Steve Lee. Pero al Cesar lo que es del Cesar: Nic Maeder es un vocalista enorme, encaja perfectamente con el grupo y temas nuevos como “”AI & I” o “Thunder & Lightning” están muy a la altura. Tiraron de imágenes traseras y su vocalista lucía un gorro que le daba estilo. Pronto dejaron caer el “All We Are” y la empalmaron con el clásico de Joe South “Hush”, popularizada por Deep Purple y con un cochazo en pantalla.

 

 

Hay mucha clase en el grupo y Leo Leoni sigue siendo uno de los más grandes capos del hard rock desde los 90. “Every Time I Die” hizo lucir ese disco #13, como lució un “Burning Bridges” muy sentida y que capitanea su nueva obra. Hubo fanalitos en pantalla subiendo hacia la oscuridad de la noche. Una breve “Remember It’s Me” y un “Anytime Anywhere” que espoleó a la gente. Luego tocaron entera la maravillosa balada que en su día grabaron con Montserrat Caballé “One Life, One Soul”.

 

Y sí, el “Lift U Up” es de esas que te alegra el día, el single perfecto que sigue sonando tan bien como siempre. Leoni la tocó con la guitarra detrás de la espalda y la gente recuperó fuerzas por lo festivo. Se despidieron con “Quinn the Eskimo”, versión de Bob Dylan que ya hicieron suya en su día y que es casi propia. Nunca han dado un show malo y su arsenal de temazos es imbatible. Podrían tocar otra noche con otro set y les amaríamos igual. Gran banda y un recuerdazo a Steve Lee, allí donde estés…

 

 

Sex Pistols: los reyes del punk descolocados en festival

Sorprende que en dos años hayamos podido ver en Barcelona dos veces a los Sex Pistols y a los PIL de Johnny Rotten. Quién nos lo iba a decir… Obviamente, servidor encantado, pero claro, el efecto sorpresa quedó ya en el Cruïlla del año pasado, y un poco ya sabía demasiado como iría la cosa. Hay pompa en la presentación y el grupo empieza fuerte con ese “Holidays in the Sun” y “Seventeen”. Frank Carter lo hace especialmente bien y encaja mientras de fondo aparecen imágenes de época. El “problema” del grupo, si es que lo hay, es que se limitan a un solo disco y a un momento muy concreto.

 

 

Pero son los Pistols, y reinaron como pocos, y además, piezas como “Pretty Vacant” interpretadas por Glen Matlock, Steve Jones y Paul Cook es maravilloso. Ya en el tercer tema Carter se paseó entre el público mientras de fondo aparecían imágenes de los miembros del grupo en su infancia. “Bodies”, “Liar” hicieron bajar un poco la intensidad, pero luego vino el momento “God Save the Queen”, y la cosa se animó, y más cuando la acompañas de la versión de “No Fun” de los Stooges. La verdad que el ex de Gallows disfruta de su papel de vocalista al lado de las leyendas.

 

Los amplis rosas con el amarillo de fondo evocan a la mítica portada del único disco que sacaron. Buen final con la histórica “E.M.I” y un “My Way” en versión Sid Vicious. Carter la canta “demasiado bien”, pero es un bonito tributo y hasta cierto punto la conexión con el tema es total. Y la fiesta culmina con el “Anarchy in the U.K.”, con la gente dándolo todo, pero también evidenciando que los Sex Pistols es un enorme cabeza de cartel difícil de ubicar en muchos festivales. ¡Pero son los Pistols! No tienen que encajar… El lujo del festival.

 

 

Megadeth

Hay mucho que decir del show de Megadeth y muchas opiniones encontradas, pero creo que todos estaremos de acuerdo en que musicalmente y en cuanto a presencia escénica, la banda que lleva actualmente Mustaine es de lo mejor que ha tenido. Y ya no sólo en directo, pues recordemos que su último disco Megadeth es muy grande. Y con un sonido perfecto atacaron “Tipping Point”. Dave iba de inmaculado blanco y Temu y su guitarra lila ya empezaron pronto a hacer de las suyas. “Take No Prisioners” fue una de esas que tanto gustan a los fans más veteranos.

 

Megadeth siempre han tocado con murallas de Marshalls detrás, y ahora que son cabezas absolutos de cartel, parece como que luzcan más. En “Hangar 18” la voz del pelirrojo fue cayendo y durante casi todo el concierto narró más que cantó, pero oigan… para una teórica gira de despedida me parece espectacular. El “Sweating Bullets” con las luces que aparecen en los momentos clave es siempre impresionante. Dedicó el “I Don’t Care” a la gente que no le gusta el metal y sonaron especialmente rockeros en la siempre genial “Skin O’My Teeth”.

 

 

Hubo tramos en les que le faltó el aliento al líder, pero con una banda tan potente como la que lleva, quedan tapadas muchas cosas. Estamos hablando de bestias como James LoMenzo al bajo y Dirk Verbeuren tras los parches. Y los solos doblados de Temu y Mustaine de verdad que impresionan. Disfrutamos del “She-Wolf”, que nunca falta a la cita y el “Puppet Parade” precedió al tramo más “polémico”. Y es que el grupo en su despedida ha decidido incluir dos temas de Metallica: “Mechanix” y “Ride the Lightning”. Y se disfruta especialmente la primera, pero yo en la segunda lo paso mal por Mustaine.

 

Y sí, una barbaridad: los temas nuevos están a la altura de los clásicos, y más escuchados y vividos en directo. El fuelle le aguantó para el “Let There Be Shred” con un Temu colosal y para encarar la matraca de clásicos, que empezaría con la antológica línea de bajo de “Peace Sells” con Vic Rattlehead apareciendo en el escenario cual Eddie. Y ya en los bises la mítica “Symphony of Destruction” con eso de “aguante Megadeth” cantado por mucha gente y la esperada “Holy Wars… the Punishment Due”. Hay hasta ocho solos de guitarra en esta maravilla. Dave la presentó como algo que había escrito en los 90 sobre la guerra en Oriente Medio y lo rubricó con un: “Same bullshit”.

 

 

Y Megadeth culminó un concierto para la historia del Rock Fest, pues estaron a otro nivel. Ahora que han anunciado su retirada les ha pasado lo mismo que a NOFX: ¿de verdad lo dejarán cuando han llegado a su punto más alto de popularidad? Están llenando pabellones en todo el mundo, y no solo es la despedida, es la calidad del directo. Dave no tiene la voz de antaño, pero es icónica y tan personal que no necesita de grandes habilidades o agudos.

 


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