ZETA + Murina
30 de julio de 2026
Sala LAUT, Barcelona
Texto: Guillem Sort
Fotos: Instagram de ZETA y
El verano no debería ser para trabajar, solo para estar de vacaciones. Los días de verano entre semana suelen ser largos y monótonos. Si aún no has disfrutado de las vacaciones, pasas la semana sobreviviendo al calor y viendo pasar las horas en el trabajo mientras piensas en el próximo plan del finde que tarda en llegar. Por suerte, de vez en cuando el plan te encuentra a ti y consigues romper esa rutina veraniega. Eso es justo lo que pasó el pasado jueves 30 de Julio cuando me enteré que los Zeta iban a tocar en la sala LAUT de Barcelona. Lo harían en compañía de Murina, todo un referente del noise barcelonés.
Sin pensarlo dos veces, quedamos con los colegas, tomamos unas tapas por El Poble Sec y nos plantamos a las 20h en la puerta de la acogedoramente oscura y pequeña sala LAUT. Una sala muy dada a la música electrónica pero que de vez en cuando permite disfrutar de buenas noches de rock. Con una buena entrada de público, a las 20h37 para ser exactos aparecían en escena Murina.

Murina
El trío Barcelonés arrancó con temas de su álbum Nueva forma de Vida (2025), Iñigo Torío (guitarra y coros) ambientaba con su distorsión temas de base grunge y esencia de Sonic Youth. Dicha base y ritmo lo ponían Laura Vainio (batería) y Martina de Lugnani (voz y bajo) que a parte de ser las fundadoras de la banda nos transmitían un rollo muy potente mediante ruidosos ritmos con un punto de pop. Murina brillaron con las aclamadas “Girls are heavy” y “No Brain No Headache”, Martina tuvo su momento para lucirse en “Dolor Sin Rencor” mientras desgañitaba su voz y nos reventaba los sesos con su icónico bajo blanco. En los 45 minutos que duró su bolo, pudimos disfrutar también de “Wave the Brain” de su homónimo EP (2020) y la tremenda “Gattamorta” entre otros temas.
Como en todo bolo underground que se precie, al finalizar el concierto de Murina, la misma banda se puso a desmontar sus instrumentos mientras los miembros de Zeta hacían lo opuesto con los suyos. Es bonito ver que en este ambiente las bandas se respetan las unas a las otras asistiendo a su concierto y apoyando la escena.

Zeta
Sobre las 22h salieron a escena Zeta, banda de origen venezolano pero establecida desde hace años en Gainsville, Florida (Estados Unidos). A pesar de llevar más de veinte años en marcha y haber realizado algunas colaboraciones de altura cómo hicieran con Anthony Green (Circa Survive, Saosin…), ésta era su segunda gira por Europa. La primera gira fue en 2025 donde también pasaron por la Ciudad Condal (sala Slow) y de hecho fue su primer concierto en nuestro continente.
Con “I Empezar” Zeta enseguida creó este ambiente atmosférico que les caracteriza. Tienen un rollo envolvente, difícil de describir. Mezclan muchos estilos y sin ánimo de encasillar su arte y su estilo, lo resumiría como Post-Rock psicodélico con ritmos caribeños o latinos. Son una banda diferente y su distribución en el escenario lo demuestra. La batería de Chino Sandoval se encuentra en el centro del escenario y ocupa la mayor parte de éste. Toda la parte trasera esta reservada a Tony Pereira y su bajo. Mientras tanto, a las guitarras, voces, coros y otros varios instrumentos están los fundadores de la banda Juan Chi y Dani Debuto.

Con este posado imponente, temas como “Steps” de su álbum Was It Medicine To You? (2025) o “La Flor Del Tiempo” del original Todo Bailarlo (2022) permitieron que, cuál artesanos, pudieran construir lentamente estas atmosferas sonoras que envolvieron la totalidad de la sala y a sus asistentes. Zeta son una banda que brilla más en el directo que en las grabaciones de sus discos, hubo algunos temas que no supe identificar pero que mantuvieron el listón bien alto, esperando llegar al momento cumbre con “Magia Infinita”, el nombre describe bien lo vivido. Con este tema cerraron la noche después de más de una hora de repertorio excelente y una nueva banda que creo que me acompañará en mis escuchas a partir de ahora.
Finalmente, de vuelta a casa, después de disfrutar de una inesperada noche de música, me reafirmé en porqué el verano no debería ser para trabajar, solo para estar de vacaciones y disfrutar de noches como esta.
Descubre más desde Stairway to Rock
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.







