Lecturas universales: «La música del azar» de Paul Auster

La música del azar (The Music of Chance, título original)

Autor: Paul Auster

Año de publicación: 1990

Editorial: Anagrama

No soy un gran lector de Paul Auster, pero he leído un par de libros y el de “La música del azar” me impresionó especialmente, pues no tenia referencia ninguna y me pareció una historia absolutamente original y muy diferente a todo lo que había leído. La escribió en 1990 y es de las más reconocidas del autor hasta el punto de que hay una película del mismo nombre, muy fiel a lo que es el libro de Auster. La gracia es que, de una partida de cartas, todo puede cambiar y que puedes pasar de la libertad más absoluta a ser un criado con una mísera mala mano en una partida de póquer.

 

Jim Nashe es un bombero de Boston que de un día a otro decide dar carpetazo a su vida, coger su Saab y se lanza a una vida nómada con la herencia de su padre que nunca conoció y dejando a su hija de cuatro años con la familia. No tiene destino, simplemente disfruta de la libertad y el dinero para hacerlo. Lo que pinta como una road movie termina con Nashe ayudando a un pordiosero apaleado llamado Jack Pozzi que le confiesa que es jugador de cartas profesional, que tuvo una mala noche, pero que tiene una partida en ciernes para desplumar a un par de adinerados personajes, pero que necesita dinero para volver a sacarles miles de dólares, cosa que ya había ahecho en anterioridad.

 

Nashe juega con Pozzi a las cartas y ve que el tipo sabe jugar, por lo que decide apostarlo todo a este nuevo amigo que acaba de conocer. La libertad de Nashe quedará truncada cuando la pareja de ricos excéntricos ganen a un Pozzi incrédulo, se queden con el coche de Nashe, el símbolo de la libertad, y tengan que pagar sus deudas deslomándose en la construcción de un muro en medio de la nada. Los ricos compraron en Europa un monasterio y deciden que disfrutarán viendo a los dos perdedores trabajando de sol a sol levantando una inutilidad en medio de la nada.

 

He aquí la excentricidad de los poderosos y el cómo tu vida puede cambiar de la noche al día. Nashe es pragmático y Pozzi visceral, por lo que chocan en la forma de ver su nueva realidad. El primero sabe que, una vez salvada la deuda, tampoco tiene nada y su coche lo han regalado al mayordomo en otra humillación que los poderosos hacen pagar a un Pozzi que tuvo la osadía de ganarles años ha al póquer. La venganza es terrible, pero el muro crece. La gracia es que los dos ricos ni se acercan ni quieren hablar con los dos esclavos que subyugan a trabajos forzados. Ellos juegan con sus maquetas y cuentan dinero.

 

La situación hace que Pozzi quiera huir, que Nashe lo entienda, y esa fuga provocará que la música del azar desafine para mal. El cordero se vuelve lobo y otra decisión inesperada a mandos de su Saab hace que todo termine en tragedia. La película es más benévola que el libro y Auster hace un bonito cameo en el film. Teme a tus enemigos cuando ya no tienen salida alguna, pues no tienen nada que perder. Hasta el hombre más manso puede rebelarse, y entonces… vas a perder todo lo ganado. Pero la gracia es que los poderosos ni se manchan, ellos siguen a lo suyo, con el muro construido y en sus maquetas. Mueren los peones, pero los reyes siguen en la partida.

 


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