Celtian
Sala La Riviera, Madrid
9 Mayo 2026
Organiza: Calle Underground
Redacción: Javier Paredes
El 9 de mayo en Madrid vino amenazante con un cielo que tan pronto estaba soleado, como surgían truenos y relámpagos del cielo, con lluvia torrencial de diez minutos y nuevos claros de sol de un momento para otro. Pero al caer la tarde ya nada podía impedirlo, la cita estaba marcada a fuego en el calendario de La Riviera, donde la banda madrileña celebraba el esperado fin de gira de Secretos de Amor y Muerte. La sala presentaba una entrada a un paso del Sold Out, y el ambiente era el de las grandes ocasiones. Justo donde Celtian se empieza a asomar, con las grandes bandas nacionales.
Incluso antes de apagarse las luces, el público ya coreaba el nombre del grupo con una mezcla de emoción y orgullo difícil de describir. La escenografía nos transportaba a un bosque mágico. Musgo cubriendo el escenario, plantas colgantes en una puerta de vegetación y una enorme pantalla al fondo proyectando hadas, árboles centenarios y paisajes de fantasía. Bajo ese portal fueron apareciendo uno a uno los integrantes del grupo durante una intro que posteriormente dio paso a “Profecía”. El hechizo había comenzado. Con “Sueños de Cristal”, la sala entera cantó cada verso. Mientras Xana Lavey daba la bienvenida recordando que aquella noche estaba siendo grabada y que era el momento de dejarse el alma.
La primera parte del concierto fue un recorrido por algunos de los temas más emblemáticos del grupo. “Solsticio de Driade”, “Hasta el Final” y “Sendas de Leyenda” mostraron a una banda en estado de gracia. Miguel Monge no paraba de interactual con Sergio, parece que hay buen feeling entre las cuerdas de la banda. Xana se entregó por completo desde el primer minuto, desbordando energía y emoción, hasta el punto de contener las lágrimas en varias ocasiones. En “Renacer”, la presencia del guitarrista Jorge Salán y el bajista Fernando Mainer, ambos miembros de Mago de Oz, añadió un simbolismo especial a una canción ya de por sí cargada de sentimiento.

La noche también dejó espacio para rescates y sorpresas. “Nueva Era”, recuperada a petición popular, fue recibida como un viejo himno que nunca debió marcharse. Los pasajes instrumentales “Molly Bawn”, “The Morning Star” y “Hills of Clogher” recordaron en diferentes puntos de la noche a la etapa más puramente celta de la banda, con el protagonismo absoluto de Diego Palacio y su whistle, acompañado por la percusión de David Laderoin y reforzado por colaboraciones como las bailarinas de danza irlandesa Irish Treble y la violinista de Finnway y Ñu, la gran Sara Ember. Momentos en los que Txus Borao aprovechaba para cambiar su violín por el buzuki.
Uno de los momentos más emotivos llegó con “Siempre Seré tu Estrella”, composición que Txus di Fellatio regaló a la banda. La sala se iluminó con cientos de teléfonos móviles (y algún romántico aún con mechero). Mientras el teclado de Franchesco Antonelli envolvía la canción en un aura de nostalgia que dejó escapar más de una lágrima entre el público.
Si la emoción fue constante, también lo fue el desfile de invitados. Kike Sanz de Lujuria y Rosalia Sairem de Therion dieron aún más grandeza a “La Musa del Bosque”, culminando en un impresionante duelo de guitarras donde se alternaban Kike y Sergio Culebras y posteriormente de agudos entre Rosalía y Xana Lavey.
Tiempo para volver al pasado, cuando Raquel Eugenio aportó su guitarra acústica en la polupar “Madre, Anoche en las Trincheras”. Isra Ramos brilló colaborando con su voz en “Al Otro Lado del Camino”. Y Marina Sweet, quien había teloneado a Celtian con Xeria en gran parte de esta gira, aportó su poderosa voz en “Mirada de Fuego”. Y no fue la única, porque Carlos Z también hizo aparición en “Caricia Mordaz” junto a Sara Ember.
Diego tomó la palabra en una pausa cargada de sinceridad. Agradeció al público, a los técnicos, al equipo de grabación y a todos los que habían hecho posible no solo aquella velada, sino toda la gira. Emocionado, destacó la presencia de seguidores llegados desde México y Chile exclusivamente para vivir ese concierto. Y prometió, con una sonrisa, que aún quedaba mucho camino por recorrer.

El tramo final fue sencillamente apoteósico. “El Hijo del Ayer” convirtió la sala en un coro gigantesco. Con “Serena”, la fiesta y los bailes alcanzó niveles desbordantes, tanto que la canción siguió resonando en las gargantas del público mucho después de terminar. Finalmente, todos los invitados regresaron al escenario para interpretar “En Tierra de Hadas”. El escenario parecía a punto de ceder ante semejante concentración de músicos. Mientras Xana, Marina y Rosalía entrelazaban sus registros con una fuerza descomunal intentando escucharse por encima de los cánticos del público, cosa difícil en esos momentos.
Después de más de dos horas y media de música, emoción y fantasía, Celtian cerró su fin de gira en Madrid como se cierran las grandes historias: con el corazón desbordado, el público completamente entregado y la certeza de que aquella noche quedará grabada para siempre, no solo en vídeo, sino en la memoria de todos los que tuvieron el privilegio de vivirla.
Fotos oficiales por Alacor Producciones:







