MITAGO + PROFECIA + LEYENDÄRIAN
Sala Deskomunal – Barcelona
8 de mayo de 2026
Crónica: Alfonso Díaz
Fotos: Irene Kilmister
“El Camino te da lo que necesitas, no lo que buscas”. Hace una década se ponía en marcha Mitago para alegría de los seguidores del folk barcelonés. Poco después llegaría su debut “Ultreya” (2017), inspirado en diferentes tradiciones y vivencias de los peregrinos que desde hace siglos realizan el Camino de Santiago. Más tarde llegarían el EP Vive Ultreya (2021) y el single “Teah» (2023), que de alguna forma redefinía la banda en cuanto a formación y estilo se refiere.
Este primer viernes del mes de mayo era especial para los barceloneses; presentaban en sociedad a su nueva criatura En Otro Mundo, En Otro Tiempo y además lo hacían muy bien acompañados, ya que para convertir la Deskomunal en una fiesta folk contarían con el respaldo de Profecía, quienes aprovecharon para dar a conocer su más reciente EP Nostos. Mientras que para romper el hielo e ir calentando el ambiente tendríamos ocasión de disfrutar de la descarga de Leyendärian. En definitiva, tres propuestas diferentes y personales que sirvieron para que este heterogéneo tridente plasmara su pasión por el folk.
Con algo de retraso sobre el horario inicialmente previsto aparecían en escena los encargados de dar por inaugurada la velada: Leyendärian. Hace escasamente unas semanas los catalanes tocaron en el incomparable marco del Razzmatazz abriendo para Mägo de Oz, y a diferencia de lo que sucediera en aquella ocasión, esta noche la banda no pudo contar con su flautista Queralt Moreno, ya que está “haciendo las Américas” junto al combo madrileño.
Como si fuéramos recorriendo una senda que poco a poco nos adentra en un frondoso bosque. Así fueron los compases iniciales de la descarga de Leyendärian, quienes aprovecharon su escaso tiempo para brindarnos una buena muestra del material contenido en su debut del pasado año: “La Forja De Una Leyenda”. Pese a la ausencia de Queralt, la banda se mostró sólida y muy compacta. Especialmente solventes se mostraron a la hora de atacar los pasajes más cañeros e intensos de “Epona”, en la que despuntó su vocalista Txell Moreno —tras unos compases iniciales marcados por los problemas de sonido—; y la más cañera y épica “El Hijo de Pendragón”.
Su descarga tuvo una clara progresión ascendente, haciendo que poco a poco el nivel de intensidad fuera incrementándose a medida que avanzaba el show. Especialmente potente y poderosa sonó “Lujuria y Obsesión”, que gozó de una muy buena acogida de manos de un público que poco a poco iba dando colorido al local. Antes de echar el cierre a su descarga, la banda nos sorprendió con una adaptación del clásico de Nightwish,“Storytime”.
Habiendo calentado motores y tras un ágil cambio de equipo, todo parecía preparado para la descarga de Profecía. Llegaban dispuestos a divertirse y a divertir, defendiendo tanto el material de Nostos como a esta nueva formación que inició su andadura tras la pandemia. Un par de aspectos me gustaría destacar de lo que fue su descarga. El primero, el buen rollo que transmitieron y la fiesta que consiguieron montar, involucrando a un público que se lo pasó en grande. Y, por otro lado, ese buen rollo y camaradería también pudimos verlo sobre las tablas, con unos músicos que no pararon de sonreír e intercambiar bromas entre ellos.
En cualquier caso, esa actitud festiva y, por momentos, desenfadada, que quedó personificada en la figura de su flautista Alex, no interfirió con las prestaciones de una formación que sonó potente y altamente convincente. Durante el show, Profecía alternaron pasajes power metaleros con otros desarrollos de clara esencia folk, trayéndonos al recuerdo a bandas como Saurom o los Mägo de Oz de “La Leyenda de La Mancha”, especialmente al atacar temas como “Mi Elixir”, brutales los agudos de Andrés Aranguren, y “Corredor del Viento”, que nos dejaba a un Álex absolutamente desatado.
Y es que el flautista haría crecer aún más el ambiente al proponernos la melodía de “I Will Survive”, sonando cada vez más acelerada antes de embarcarse junto a sus compañeros en “Edhën”, rescatada de su anterior EP Origen. Por supuesto que, como decía, hubo mucho folk y mucha diversión durante su show. Sin embargo, la banda no quiso dejar aparcadas sus influencias más netamente metal, así que Pablo se marcó un medley intercalando varios riffs de clásicos de Metallica, AC/DC y Pantera, que fue recibido de forma entusiasta por gran parte de los presentes.
El retorno sobre sus composiciones llegaría de manos de “Lamentos Perdidos”, mostrando que también tienen una cara más seria. Sea como fuere, la noche invitaba a la diversión y “La Taberna de los Sueños Caídos” fue la excusa perfecta para que retornaran los bailes y el despiporre generalizado mientras Andrés nos presentaba a sus compañeros antes de que acabáramos todos entonando cánticos de San Fermín en pleno mes de mayo. El colofón definitivo para una descarga corta, pero muy divertida, corrió por cuenta de uno de los temas que rescataron de “Sueños en la Atalaya”, concretamente el que lo cerraba: “Bullying”, tras el que se marcharon dejándonos una grata impresión y con ganas de haber podido escuchar algún tema más. Esperemos que no tarden en regresar y lo hagan disponiendo de más tiempo. No les perdáis la pista, muy recomendables.
No lo iban a tener nada fácil Mitago a la hora de rubricar por todo lo alto la velada. Pero jugando en casa, rodeados de seguidores, amigos y familiares, lograron hacerlo. Aparecieron luciendo unos atuendos de cuero llenos de remaches y cadenas y, por supuesto, supermotivados y con una amplia sonrisa dibujada en el rostro. Sí, no hay lugar a dudas, lo suyo es el folk marchoso, enérgico, desenfadado y divertido, impregnado de esencias y matices gallegos, catalanes e incluso latinos, -tanto a nivel lírico como de ritmos-, y eso es algo que dota de personalidad a su propuesta y la convierte en tremendamente atractiva. Además de todo lo anteriormente expuesto, la banda que capitanea Dani Laure también tiene una vertiente más seria, en la que abordan temas de actualidad, creando un equilibrio que hace que su show sea intenso, vibrante y dinámico.
Precedidos de una introducción de corte cinematográfico, la banda inauguraba su presentación brindándonos una buena muestra de su flamante nuevo trabajo, “En Otro Mundo, En Otro Tiempo”, buscando la complicidad del respetable desde que abrieron fuego dando buena cuenta del implacable dinamismo de “Cristal Oscuro”. No tardaría en llegar el primer momento grande de la noche, la primera muestra de que llegaban con las pilas bien cargadas y con la firme intención de hacer cantar y bailar al personal, y para ello apostaron sobre seguro con “Tequila”. Por supuesto que Dani fue el motor, el catalizador y el indiscutible líder de la banda. Sin embargo, todos sus compañeros no pararon de animar; incluso su más reciente incorporación, Eddie Blur, no paró de botar tras su kit de teclados.
Mención especial merece la aportación de Roxbel, quien, además de embaucarnos con la preciosa sonoridad de su violín, se sumó a las voces para apoyar a Dani en temas como la propia “Tequila”. En una noche tan especial, la banda también quiso contar con la presencia de varios invitados. Así que a lo largo del show fueron desfilando por el escenario para aportar su granito de arena: Nur de Metro Berlin, Clara Beack de Embersland, Jaume Barnaus (violín) de Posada del Mago y Troba d’Ors y Mikel.
De entre los momentos más emocionantes del show, sin duda me quedaría con la conexión que la banda supo crear con sus incondicionales a la hora de encarar la emotiva “Cendres”. Sin embargo, estaba claro que esta era una noche de fiesta, ideal para la diversión y el desenfreno. De modo que todos acabamos dejándonos arrastrar por las contagiosas melodías contenidas en “Mitago”, “Azul Verde Marrón” y “Fillos Do Breogán”, que servía para que Dani nos instara a mover los brazos de lado a lado como parte de la coreografía del tema.
Evidentemente, no faltaron las palabras de agradecimiento para los fans, los invitados y, por supuesto, para las dos bandas que les precedieron. “Desde El Bosque” fue otra de las que sirvió como combustible —con su ritmo desenfadado y casi discotequero— para que los más bailongos exhibieran sus mejores pasos. El éxtasis definitivo llegaría con “Bebe Conmigo”, que nos dejaba la estampa de Dani disparando pompas de jabón sobre el público. Mientras que la rúbrica la pusieron los patrones más clásicos del folk contenidos en “A Volar”, que nos dejaba al público coreando el nombre de la banda mientras los músicos saludaban exultantes a una audiencia que se marchó a casa exhausta, feliz y satisfecha.
Nanotecnóloga y química de formación y amante de la música como pasión. Me gusta la música en todas sus vertientes. Empecé tocando el violín y de la música clásica pasé al rock y al metal (mis primeras bandas fueron AC/DC y Mägo de Oz, por supuesto). No tengo muchas bandas predilectas, aunque Rulo siempre encabeza el podio. Helloween, Volbeat o Greta Van Fleet le siguen de cerca. Mis gustos han cambiado a lo largo de los años pero siempre abierta de mente, así que le doy al hard rock, al power, al death metal (melódico) y a todo lo que me haga descubrir cosas nuevas o me sepa impresionar.



























