Symphony of Sweden – Stand My Ground

82/100

7 de enero 2026

Firechild AB

Symphony of Sweden son un grupo peculiar. Los conocí, gracias a Spotify, con su segundo álbum (este es el cuarto), Saints of Yesterday (2022), y acto seguido escuché el primero, Inner Deamons (2021). Los puse en bucle durante semanas, era algo diferente que me fascinó.

 

El grupo en si es un dúo, afincados en Hudiksvall, unos ciento cincuenta kilómetros al norte de Estocolmo. Está formado por Linus “Lee” Wester, vocalista principal y letrista, y por Pontus “Evan” Hagberg, compositor, multi instrumentista y productor. Para álbumes y directos cuentan con guitarrista, bajista y baterista habituales.

 

Su sonido también es peculiar, lo que mejor les definiría es rock melódico, ya que sus temas están cargados de melodía, pero no es AOR, y aunque hay temas con toque heavy, tampoco es heavy del todo, y no tiene tampoco ese deje happy, sleazy, o macarra como para ser hard rock. Supongo que rock sinfónico también les encajaría, pero la verdad, no hay fanfarria al estilo Rhapsody y similares.

 

Este año Spotify me ha fallado y hasta ahora no me he enterado de que habían sacado nuevo álbum hasta ahora, pero ya os digo que voy a exprimirlo durante todo el verano.

 

“Stand My Ground”, la homónima y que abre el disco, una canción muy rápida y con toques electrónicos, algo más pronunciados, a lo que nos tienen acostumbrados. Primer single, y la verdad que suena muy bien. La base de bajo galopante le da un puntillo contundente que me gusta. “Get Lost In The feelings” es muy parecida a la anterior, no tan rápida, con el mismo minutaje 2:51, y también con toque de un sintetizador más acusado de lo normal, aquí incluso tomando el protagonismo solista. Aun así, es el tema más “heavy” del disco.

 

“SHE- Always The One” es una composición algo más lenta que nos muestra que la adopción de los sintetizadores parece que ha llegado para quedarse. Un tema más melódico que los anteriores con más protagonismo de Evan a las voces. Temazo… de esos que entra a la primera como alguno de sus anteriores hits como “Slave”, “Giants” o “Will She Fight”. ¡Ojo que os atrapará! “Don’t Let It Be A Dream” es el tema más reconocible de lo que llevamos de álbum. Un clásico corte marca de la casa. Un medio tiempo intenso donde brillan el piano de Evan y la intensa, áspera y melódica voz de Lee sobre base de batería y guitarra. Como novedad, el tema empieza y acaba con un solo vocal sinfónico operístico que se repite un par de veces más durante la canción. Obra de Evan y sus “juguetes”, y otro de mis favoritos.

 

“Forever” es la balada intensa que ya empieza en alto y también acaba en lo alto, acompañada de coros. “The Mistress of Sin” volvemos a la fórmula de los dos primeros cortes, algo más pausados y donde la guitarra toma protagonismo al final, aunque unos toques de sintetizador pegadizos van sonando a lo largo de la canción. Gran composición.

 

“A Ticket to the Stars” es una pieza muy veloz, pero cantada en tono bajo y tranquilo. Es sin duda alguna, el corte más “poppie”. Y luego está “Baby”, la balada “tranquila” del disco.  “We are Loud” es otro tema alegre muy del estilo primordial de la banda, rock melódico. “You Fooled My Heart” es una canción muy reconocible y que fue lanzada como single antes de la edición de la obra. No hubiese sido mi elección, pero es la apuesta más continuista respecto a sus anteriores trabajos y… la canción está muy  bien.

 

 

“We Go Off Tonight” es un tema machacón bordeando el techno, pero por momentos con base a lo Rammstein. Es lo más rompedor del álbum. Supongo que es ese tema a lo Madness, donde Evan saca a relucir su vertiente más tecnológica. Personalmente es el corte que menos me gusta. Y luego está el “The Novel Of the Past”, que es un tema para lucimiento de Evan al piano. Para mí la balada más bonita del disco y de corte más clásico. Buen final para rubricar un gran álbum, como nos tienen acostumbrados.

 

Una característica de esta banda es que los temas son de corta duración, aquí los tenemos comprendidos entre los 2:40 y los 3:20. 12 temas repartidos en treinta y cinco minutos.  Muy similar a los anteriores álbumes. En resumen, un álbum algo más cargado de sintetizadores de lo habitual, pero con cortes clásicos muy reconocibles, y otros, que aunque más “modernos”, muy bien evolucionados como los tres primeros. Y recalco: “Mistress of Sin” “SHE (Always the One)” me han parecido espectaculares.

 

Symphony of Sweden bien podrían venir por aquí para que podamos degustar cosas más frescas y diferentes y que no estén cortadas por el mismo patrón actual y tópico de banda sinfónica medio power, medio death, con voz femenina ni las de vertiente hardcoreta/metalcore. Suecia es el reducto que queda del heavy y el hard rock añejo, a la par que también lanza propuestas novedosas con tintes más clásicos como esta. Pongamos un 82 para el dúo sueco y su Stand My Ground.

 


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