Seguimos con la entrevista y ahondamos en las canciones clásicas de Moonspell, en cosas banales (pero importantes) como lo de cortarse el pelo, la relación imposible entre España y Portugal o el folk. Recordemos que a mediados de los 90 los de Fernando ya indagaron en el folk metal, pero en clave portuguesa. Fueron folk metal antes del folk metal… pero poca gente lo recuerda.
Vale, te voy a proponer una cosa. Tenemos una sección en la web donde hablamos de «canciones perfectas». ¿Qué es una canción perfecta? Es algo muy subjetivo. Son canciones que, por una razón u otra, nos han despertado algo: alegría, tristeza, fuerza, nostalgia… lo que sea. Nosotros ya tenemos una candidata de Moonspell, aunque te la diremos después. ¿Cuál sería para ti la canción perfecta de Moonspell?
¿De Moonspell? Yo elegiría “Mephisto”, de Irreligious. ¿Quieres saber por qué?
Claro, por supuesto.
Porque me encanta la letra y la atmósfera. Como mucha gente sabe, soy un auténtico adicto a la literatura. Siempre he querido incorporar un componente literario a Moonspell. ¿Por qué? Porque escuchaba a Iron Maiden y “Rime of the Ancient Mariner”, basada en el poema de Samuel Taylor Coleridge, uno de los grandes poetas británicos.
Escuchaba a Celtic Frost y su “Tristesses de la Lune”, del álbum Into the Pandemonium, un disco muy extraño para la época, pero absolutamente maravilloso. Esa canción está basada en un poema de Baudelaire. Y podría citar muchos más ejemplos: Metallica con “For Whom the Bell Tolls”, inspirada en la Guerra Civil española a través de la novela de Hemingway. Moonspell siempre ha intentado hacer algo parecido.
Con “Mephisto” conseguimos crear una atmósfera que te transporta directamente al Fausto de Goethe. Pero no es simplemente un libro sobre hacer un pacto con el diablo; es una obra sobre vender el alma a cambio de algo que uno considera justo o necesario. En el caso del doctor Fausto, por amor y por fidelidad a su ciudad, que estaba muriendo a causa de la peste. Para mí refleja perfectamente el conflicto humano. ¿Qué hacemos con lo que somos? ¿Qué hacemos con nuestra pobre alma? ¿La vendemos o no?
Además, es una canción que me encanta tocar en directo. Tenía apenas 22 o 23 años cuando escribí Irreligious, y todavía hoy me sorprende que alguien tan joven pudiera escribir una letra que el Fernando de 2026 relee y piensa: «Muy bien, chaval. Muy buena letra«.
Y probablemente hoy ya no te saldría una letra así.
Probablemente no.
La próxima entrevista que hagamos —porque al ritmo que vamos seguro que volveremos a vernos— deberíamos hablar de literatura y de filosofía. A mí me apasionan esos temas y creo que podríamos profundizar mucho. Ah, bueno, antes queremos decirte cuál era nuestra candidata. Nuestra candidata era Alma Mater.
“Alma Mater,” claro. Es una canción absolutamente emblemática de Moonspell.
La propuse yo porque, cuando la escuché por primera vez, pensé: «Esta es mi banda«. Me transmitía grandeza, fuerza, poder… Es un auténtico himno. Creo que no podéis hacer un concierto sin tocarla.
Es una canción que también significa muchísimo para nosotros, porque “Alma Mater” nació como una declaración de identidad, una forma de reivindicar nuestras raíces portuguesas. Para nosotros siempre ha sido muy importante dejar claro que somos portugueses, porque existe una especie de maldición…
Hay una especie de maldición para las bandas del sur de Europa: es muchísimo más difícil conseguir éxito y llamar la atención. Mientras tanto, las bandas de Noruega o Suecia, sean mejores o peores, siempre reciben una enorme atención. Nosotros nos sentíamos casi como… claro, éramos unos chavales de 21 años… como si estuviéramos luchando contra un gran dragón, contra todo el mundo.
“Alma Mater” es una canción sobre nuestra identidad. Y la gente la entendió muy bien porque, además, es una canción muy sencilla. Es casi un himno. No es el himno de Portugal, pero sí es el himno de Moonspell. Yo siempre me refiero a “Alma Mater” como el gran himno de Moonspell porque tiene algo muy épico, muy identitario. La gente se identifica con ella. Y la historia de Portugal y España, dos países tan cercanos que han peleado tanto a lo largo de la historia, es también una historia de superación.
Creo que “Alma Mater” tiene ese encanto: cuando la escuchas en directo te sientes preparado para todo, preparado para afrontar el día siguiente, preparado incluso para quererte un poco más a ti mismo. Es una canción que llega muy dentro de las personas.
A veces me preguntan cuántas veces he tocado “Alma Mater”. La verdad es que no llevo la cuenta. Bruce Springsteen tiene algo parecido con “Born to Run”, una canción que ha interpretado en prácticamente todos sus conciertos durante una carrera mucho más larga que la de Moonspell. En una entrevista le preguntaron si no se cansaba de tocarla y respondió que le debía tanto a esa canción que siempre la interpretaría con el mismo entusiasmo que la primera vez.
Yo siento exactamente lo mismo. Hay canciones de Moonspell, y especialmente “Alma Mater, a las que debemos rendir homenaje y darles las gracias, porque probablemente sea la canción que más seguidores ha conquistado para Moonspell.
Hablando de las rivalidades entre España y Portugal… Hoy tenemos un partido… ¿Te gusta el fútbol?
Sí, me gusta el fútbol. Me gusta la selección portuguesa, aunque para mí también es un sufrimiento constante. No sé cómo se vive en España, porque vosotros habéis disfrutado de muchos más éxitos que Portugal. Fuisteis campeones del mundo y os lo merecisteis porque erais el mejor equipo del torneo.
Pero yo siempre digo que Portugal solo puede salir ganando. ¿Por qué? Porque, si ganamos, perfecto: habremos derrotado a un país mucho más grande que el nuestro. Y si perdemos… también ganamos, porque se acaba el sufrimiento. En Portugal se habla muy poco de lo bonito que es jugar al fútbol o de la experiencia que representa. Todo se convierte en polémica. Siempre se está hablando mal de Cristiano Ronaldo. Si sube el precio de la gasolina, la culpa parece ser de Cristiano Ronaldo. Si tienes un mal día, también es culpa de Cristiano Ronaldo.
Así que lo único que deseo es que gane el mejor y que sea un buen partido. España está jugando mucho mejor que Portugal, pero siempre existe esa rivalidad entre los dos países. Portugal suele tener más miedo de enfrentarse a selecciones como Croacia, porque juega con mucha tensión. En cambio, si perdemos contra España, al menos será contra una de las mejores selecciones del mundo. A mí me gusta mucho el fútbol, pero la música lo es todo.
En Portugal se dedica muchísimo tiempo al fútbol, y estaría bien dedicar también un poco más de atención a la música, a la cultura, a la literatura… Por ejemplo, leer a Justo Jorge Padrón, el gran poeta canario, que es uno de mis poetas favoritos. Pero, bueno, al final todo consiste en abrir unas cervezas, comer unas tapas y sufrir un poco. Yo creo que en España también es un poco la excusa.
Sí. Yo habría preferido encontrarme con España más adelante en el torneo, pero tengo esperanza de que Portugal gane. Y, como decía antes, si no ganamos tampoco pasa nada, porque al menos se termina el sufrimiento y podremos concentrarnos en otras cosas.
Ya para terminar, quería preguntarte por una canción que para mí es muy especial y que también transmite ese sentimiento tan portugués: “Trebaruna”. De alguna manera anticipabais el folk metal, aunque realmente era otra cosa. Pero es una de las primeras canciones que recuerdo donde el folk se integraba de forma tan natural dentro del metal.
Sí, y además un folk con raíces muy celtas. Es una canción portuguesa, pero perfectamente podría ser una canción gallega, porque existe una enorme cercanía cultural. En aquella época ni siquiera teníamos muy claro qué era exactamente el folk metal. Había una banda magnífica llamada Skyclad —seguro que la recuerdas— que hacía eso realmente bien, y nosotros teníamos muchas influencias…
Nos gustaban mucho, pero también nos gustaba el folk ibérico, el folk portugués. Para nosotros era importante hablar de una cultura que existía incluso antes del nacimiento de Portugal: la cultura celta y lusitana, anterior al Condado Portucalense y a toda esa historia del siglo XII.
Después nos quedamos un poco sin temas, porque hicimos “Trebaruna”, “Trepadeira”, y ya no había mucho más que explorar en esa dirección. Pero ahora quiero hacer un disco de homenaje folk a Moonspell, con un grupo de música medieval que reinterpretará nuestras canciones. Será una especie de tributo folk, porque me sigue encantando ese mundo.
No tanto el folk metal, que a veces se queda en música para beber cerveza, sino el folclore en sí, porque es algo primordial. Ahí nacen toda la música y toda la literatura; son las canciones más antiguas de nuestros pueblos. Incluso con Wolfheart queríamos celebrar precisamente eso: qué significaba ser una banda portuguesa.
En aquella época, en Portugal, creo que nuestra escena metal cometía un gran error: todo el mundo quería ser los Sepultura portugueses, los Iron Maiden portugueses o los Metallica portugueses. Todo consistía en imitar a las grandes bandas. Y yo pensaba: «¿Y si buscamos nuestras propias raíces? ¿Las raíces portuguesas y preportuguesas, las lusitanas?». Quizá así consigamos ser más reconocibles fuera de Portugal, porque nadie estaba haciendo ese tipo de música, esas letras y esos ambientes.
Por eso canciones como “Alma Mater”, “Trebaruna”, “Trepadeira” o “Lua de Inverno” representan la faceta más folk de Moonspell. Esas raíces fueron muy importantes para marcar nuestro territorio como banda portuguesa. A mí el folk me apasiona. Por ejemplo, me encanta Javier Díaz y toda la tradición gallega de la gaita y el tamboril. He visto muchos conciertos de ese tipo aquí, en Portugal.
Desde hace muchos años llevo pensando en grabar un disco más cercano al dark folk, probablemente con menos electricidad, pero dentro del universo de Moonspell y con algunos invitados, porque es un mundo que también me fascina. Y cada vez que tocamos “Trebaruna” o “Trepadeira”, la gente se vuelve loca. También hace falta un poco de fiesta dentro del metal; no todo tiene que ser melancolía.
Lo que hicisteis fue muy rompedor y también muy valiente. Y quería decirte otra cosa. Antes hablabas de aquella etapa oscura después de la pandemia. El cambio de imagen, al cortarte el pelo, te sienta muy bien. A mí me gusta más ahora.
Muchas gracias. Fue un mal necesario. El pelo se va, pero hay que mantener una buena imagen. En las entrevistas y ante los fans siempre intentamos mostrar nuestra mejor versión. Pero muchas gracias.
Obviamente puedes llevar el aspecto que quieras, pero creo que ahora transmites una elegancia especial. Las fotos promocionales de esta gira me gustan muchísimo.
Ahí tengo que preguntar… No he mirado quién hizo esas fotos…
Trabajamos con dos fotógrafas porque creo que tienen una sensibilidad muy especial para este tipo de trabajo. Una es Beatriz Mariano, que además tiene una banda llamada Occultist, que tocó hace unos días en Resurrection Fest y posee una estética muy interesante. La otra es Sónia Surinha, que es de los Países Bajos, aunque vive en Portugal.
Pues han hecho un trabajo excelente. No nos queda ninguna de nuestras preguntas clásicas… Creo que hay una que no te hicimos: La del primer disco que compraste con tu propio dinero.
Si no recuerdo mal, fue 1987, de Whitesnake. Compré dos discos. Uno era el sencillo Stars, aquel proyecto benéfico parecido a USA for Africa, pero con músicos de rock y metal, con Dio, Journey y muchos otros. Y después, con mi propio dinero, compré 1987, de Whitesnake, que me sigue pareciendo un disco increíble de hard rock.
Perfecto. Pues muchísimas gracias, Fernando. Ha sido un placer.
Gracias a vosotros. Nos vemos en Barcelona o donde sea.

Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
Descubre más desde Stairway to Rock
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
