Biffy Clyro + Soyla
20 de julio de 2026
El Poble Espanyol, Barcelona / BARTS Festival
Texto: Guillem Sort
Fotos: Irene Kilminster
La verdad es que no nos podemos quejar, la gira de presentación del nuevo disco de Biffy Clyro, Futique ha dejado cinco noches memorables en España. Stairway to Rock estuvimos allí cuando el pasado 3 y 4 de febrero tocaron en el Roig Arena de Valencia y en la Sala La Riviera de Madrid respectivamente. Cinco meses después, los descamisados escoceses volvieron, compartiendo escenario con The Prodigy y siendo dignos cabezas de cartel del F.I.B (Festival Internacional de Benicàssim). Pocos días después pasarían por el Poble Espanyol de Barcelona dentro de la programación del festival BARTS y finalmente volverían a Madrid en el ciclo de Noches del Botánico, en el Jardín Botánico Alfonso XIII.
El Poble Espanyol es un recinto emblemático para los conciertos estivales. Si bien como atracción turística parece un concepto más bien trasnochado, el enfoque cultural que le dan festivales como el BARTS durante las calurosas noches de verano es todo un acierto. En esta ocasión el acceso estaba situado cerca del MNAC, en el corazón de la montaña de Montjuïc. Abrían puertas a las 19h y a las 19h30 amenizaban la tarde la banda local Soyla en una zona del recinto pensada para el descanso y la restauración.

Ambiente veraniego sobre césped sintético y sofás blancos ideales para los selfies y la creación de reels en redes sociales. Tengo que reconocer que este rollo no es lo que me pedía el cuerpo un lunes después del trabajo, la poca afluencia de público en estas tempranas horas me hizo pensar que no era el único con esta sensación.
Para llegar a la plaza principal donde se encontraba el escenario principal, la organización obligaba a recorrer las bucólicas callejuelas del recinto y pasar por caminos con una bonita vista sobre la ciudad. Este paseo de diez minutos fue perfecto para desconectar de las rutinas cotidianas previas al concierto y seguir alimentando el fomo de los que no asistirían esta noche.

Mientras una música electrónica envolvía la atmósfera pre-show, a las 21h30 aparecían en el escenario a ritmo de “The Captain” (¡menudo arranque!) unos Biffy Clyro con la misma formación que a principios de año. Mike Vennart, Naomi MacLeod y Richard “Gambler” Ingram son los músicos de apoyo en giras (guitarra, bajo y teclados respectivamente). Para detalles y arreglos, estaban las violinistas Anne Marie McGahon y su compañera Gillian que estuvieron espléndidas y aportaron muchísimo al directo.
Ben Johnston con su batería en lo alto del escenario sigue siendo el único de los dos gemelos que gira puesto que James parece que sigue en proceso de rehabilitación. El último en salir no podía ser otro que Simon Neil, ataviado solamente con unos shorts deportivos y su guitarra, enseguida hechizó al público y nos magnetizó a todxs con su icónica presencia. “That Golden Rule” empalmada con “Who’s Got A Match” del mítico álbum Puzzles fueron las siguientes en sonar. Aún sin pronunciar palabra prosiguieron con “Biblical”, tema principal del gran Opposites. Si algo estaba claro es que Biffy Clyro venían a presentar un set list lleno de éxitos, ni rastro de los temas más introspectivos que suelen incluir cuando giran por salas.

Con “A Little Love”, canción con la que abren su nuevo álbum Futique, “Instant History” y la pegadiza “Goodbye” nos recompusimos del tremendo arranque. El ambiente acogedor del recinto y el hipnotizante despliegue de rock pop-gresivo eran perfectos para una noche tan veraniega así que nada mejor que seguir con la enorme “Living Is A Problem because Everything Dies”. Tema no apto para personas epilépticas y que después de tantos años y haber visto este tema una decena de veces en directo, me sigue alucinando que la banda sea capaz de desempeñarse a la perfección con una intro tan loca. ¡No hay nada a tiempo, pero todo cuadra!
Tocaron “Hunting Season”, que para mí es la mejor del último álbum. Luego “Space” y la enigmática “Cop Syrup” que sonó potente y épica a pesar de pertenecer a un CD “menor” grabado durante el Covid. Con “Different People” (para mí la mejor de la noche) retomaron la senda de los hits. Continuaron con “A Hunger in Your Haunt” y la celebrada “Black Chandelier” para luego agradecernos a los presentes nuestra asistencia y recordarnos una vez más que España había ganado el mundial el día anterior. Cerraron el set principal con la mitiquísima “Mountains” del Only Revolutions. Gran temazo a caballo entre la radiofórmula popera y riffs contundentes con extra de sub-buffer en el bombo de la batería.

Para los bises, Simon salió en solitario con una guitarra acústica para deleitarnos con “Machines”, qué fue mucho con muy poco. Luego, traca final con la potentísima “Wolves of Winter”, la reconocidísima “Bubbles” y para cerrar, su gran balada: “Many Of Horror”. En total, hora y media de concierto con 19 temas que pasaron volando. ¡Qué bien estuvo la banda! Pero es que ¡Siempre están bien! Y… como dicen ellos… “I Can’t compete with History…” pero quien sabe si Biffy Fuckin’ Clyro sí que puede un día competir con la historia.
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