Fotografía: Thorsten «Doc Rock» Seiifert (@rnrreporter_official).
En este segundo artículo del Wacken Open Air, os ofreceré a continuación la crónica de las bandas que presencié durante el segundo día: jueves 30 de julio.
Uli Jon Roth: el regreso de un guitarrista legendario
Empezábamos el día sobre las 16:15h, para acceder por primera vez a los escenarios principales: Harder y Faster. Siempre he pensado que, la mejor etapa de los alemanes Scorpions, la tuvieron durante los setenta, junto al célebre guitarrista Uli Jon Roth. Este se encuentra celebrando los cincuenta años del infravalorado disco Virgin Killer (1976), por lo que su repertorio se centraría en ese disco. Para ello contó con la colaboración de un elenco de músicos estelar: «Pictured Life» tuvo a la voz agresiva de Mille Petrozza de Kreator (también en algunas canciones estuvo su compañero Fréderic Leclercq detrás de las cuatro cuerdas); Nathan James de Inglorious fue el vocalista en «Catch Your Train» y «Virgin Killer», esta última junto a Vassilios “Lucky” Maniatopoulos de Rage, así como Roland Grapow de Masterplan fue el bajista en la preciosa balada «In Trance» (del álbum homónimo de 1975), así como en la versión de Hendrix de «All Along The Watchtower», con la que terminó su brillante actuación. Quizás no me terminó de convencer la voz de Johanna Platow, aún gustándome Lucifer, en «The Sails of Charon». Creo que quiso llevar, para un terreno mucho más atmosférico, una composición eminentemente épica, por lo que quizás el habitual cantante y guitarrista Niklas Turmann le hubiese dado una mayor potencia.

Yngwie Malmsteen: técnica neoclásica, pero feeling limitado
Tras iniciar en el Harder, esta vez iríamos a su izquierda para el Faster, a las 17:30h. Como Roth, Yngwie destaca por una notable técnica neoclásica, que le ha permitido alcanzar su estatus de celebridad absoluta dentro del metal. Sin embargo, es evidente que su feeling transmitido es mucho más limitado, así como la poca interacción con el resto de miembros de su directo. Hubieron momentos que se disfrutaron como «Rising Force» o su medley entre «Far Beyond the Sun» (del mismo debut de 1984) y el himno «Bohemian Rhapsody» de Queen, pero la sensación general era de que parecía algo sacado de DragonForce o de la banda sonora de algún videojuego. Seguramente muchos de nuestros lectores querréis matarme tras leer estas líneas, pero mi grupo y yo decidimos largarnos después de poco más de veinte minutos. Espero que, los que seáis mucho más seguidores de su trayectoria, lo hayáis disfrutado como se merece.

Wytch Hazel: caballeros templarios modernos
Volvimos a dirigirnos sobre las 18:30h al páramo de la Wasteland, para ver por tercera vez a los caballeros del hard rock/metal de Wytch Hazel. De los cinco discos que han plasmado en su trayectoria, la banda liderada por su vocalista y guitarrista Colin Hendra (quien venía arrastrando problemas vocales, que pudo solventar bastante decentemente) quiso centrarse particularmente en su III: Pentecost de 2020, con composiciones como la inicial «I Am Redeemed», la preciosa «Archangel» o la pegadiza «Spirit and Fire», además del V: Lamentations publicado el año pasado, en «The Citadel» o la última en caer «Healing Power». Entre medias, también nos ofrecieron «Still We Fight», de su II: Sojourn de 2018. Curioso que, en los últimos años, habitualmente las bandas de metal cristiano prefieren optar por un doom épico o algo más atmosférico. Estos británicos en cambio tienen una clara influencia de Wishbone Ash, con esos toques de folk pastoral.

Savatage: el legado todopoderoso del Rey de la montaña
Evidentemente por problemas de salud Jon Oliva ya no puede estar presente en los directos de los míticos Savatage, banda pionera del power americano, pero sí se emitió un vídeo suyo interpretando la intro de piano en Believe, como ya disfrutamos en el Rockfest. A pesar de eso, sus antiguos compañeros volvieron a ofrecer una actuación digna de su eterno legado, si bien con algunos matices a nivel de repertorio. Entiendo que es obvio que, si se encarga del apartado vocal Zak Stevens, quieran centrarse en los discos a partir de los cuáles entró en la formación, como Edge of Thorns de 1993 (la homónima o «Miles Away»), o Handful of Rain de 1994 (la preciosa balada del mismo nombre o «Taunting Cobras», con un vídeo de IA algo cutre). Sin embargo, me parece que se podrían haber mezclado mucho mejor con las composiciones clásicas, en lugar de que pareciera que hubiesen dos partes diferenciadas del concierto. Me hubiese encantado alguna del infravaloradísimo EP The Dungeons Are Calling, pero los seguidores del material más clásico no podemos quejarnos: descargaron sobre nuestras cabezas la homónima del debut de 1983 Sirens, el tema del mismo nombre del Power of the Night (1985) y, por supuesto, «Hall of the Mountain King» y «Gutter Ballet». Lo mejor del jueves, pero podría haber rozado la perfección.

Def Leppard: NWOBHM en medio de la lluvia
Nos planteábamos seriamente ir a Turbonegro, pero al final nos decantamos por un clásico de la NWOBHM como Def Leppard. Los de Sheffield llevan en activo nada más y nada menos que desde 1977, por lo que han logrado una amplia base de seguidores. Tras empezar con su más reciente sencillo «Rejoice», Joe Elliott y los suyos quisieron darle un protagonismo claro al exitoso elepé de 1987 Hysteria: fue seguido por «Animal», para después tocar otras como «Love Bites» o la demasiado melosa «Pour Some Sugar on Me», con la que cerraron sus bises. Me sorprendió su versión del clásico «Personal Jesus» de Depeche Mode, creo que les queda bien. Como mi álbum favorito suyo es la oda al hard rock de High N’ Dry (1981), pude quedarme satisfecho con la mítica power ballad de «Bringin’ On the Heartbreak», que fue seguida por la cañera instrumental «Switch 625». Cuando empezó a llover bastante me fui, alrededor de la media hora, ya bastante agotado, en el momento durante el cuál estaban interpretando «Just Like ’73». Por lo poco que vi, me gustaron más que cuando los presencié en Barcelona, también en un Rockfest.

Apasionado del cine y la música. Desde 2021 he sido redactor en diferentes medios como Manners of Hate, Metal Nightmare y Queens of Steel. Recientemente incorporado al equipo de Stairway to Rock, para ofreceros desde entrevistas, reseñas de discos o crónicas de conciertos (con énfasis en el underground), además de cualquier artículo especial cinéfilo que me pase por mi cabeza. Especializado en heavy, thrash, speed, metal épico, doom, rock progresivo y psicodélico. Actualmente trabajando en una novela de ciencia ficción.
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