Galneryus — A Cry from the Sky Above

78/100

15 de julio de 2026

Warner Music Japan

 

Hace veinte años, Galneryus era un rumor por estos lares. Un nombre que invocaban los muy connaisseurs para recomendar metal japonés de calidad a quienes se hubieran quedado en Loudness. Yo descubrí a esta banda de Osaka cuando publicó su cuarto álbum, One for All – All for One (2007). Por entonces, tenía bastante abandonado el power metal, porque creía que ya estaba todo dicho. Resulta que me equivocaba: el mejor europower había que buscarlo en Japón. Me sumergí en la discografía de este grupo cuyo nombre es un claro homenaje a su mentor Stratovarius (los únicos violines comparables en prestigio a los Stradivarius son los Guarnerius; la pronunciación japonesa hizo el resto) y me quedé sin palabras. Rememoro con elitista cariño aquella época, en la que conocer a Galneryus te dotaba de cierta distinción.

 

Todo cambió después de que partiera su vocalista, Yama-B, sustituido por Masatoshi Ono. La calidad musical no se resintió en absoluto, porque siguió y sigue al frente el virtuoso Syu; uno de los mejores guitarristas de heavy metal neoclásico que existen. En cuanto a Masatoshi Ono, se luce más en los agudos que su predecesor, como aún demuestra en este nuevo disco. Pero hubo un importante punto de inflexión. A Galneryus se le ocurrió participar en la banda sonora del remake de una muy popular serie de anime (Hunter x Hunter, 2011). El ending, «Hunting for Your Dream», incluido en su álbum Angel of Salvation (2012), fue un éxito que dio a conocer al grupo a personas totalmente ajenas al metal. Sin ser, ni de lejos, su mejor canción, Galneryus despegó, convirtiéndose en una banda de referencia para el J-Rock a nivel global.

 

Una de sus virtudes es que jamás ha publicado un mal disco. Esto es especialmente meritorio, porque estos nipones son víctimas de una compulsión creativa que, periódicamente, les hace encadenar una entrega al año. No vaya a pensar el lector que, al margen de esas tandas, se toman su tiempo para sus demás trabajos. Su ritmo de producción desde que debutaron en 2003 es digno de un sueño húmedo fordista. Dos años habían pasado desde el anterior cuando, de forma sorpresiva, la banda anunció en sus redes sociales la inminente salida del que, según mis cuentas, es su decimosexto álbum. Para Galneryus, sería el decimocuarto, porque tilda de «discos especiales» dos de ellos y ni los computa. Hasta lo bueno cansa, y A Cry from the Sky Above debería ser excelso para poder destacar en una discografía tan extensa como intensa.

 

 

Me gusta la foto del bajista Taka en el material promocional, portando una máscara propia de Crimson Glory, coincidiendo con el retorno de los floridanos al ruedo. En cuanto al single «The Light of Hope», suena a lo que tiene que sonar Galneryus. Europower, shredding neoclásico, una carga prog (que justifica su extensa duración) y una letra en japonés con toques de «Engrish». Buena carta de presentación para quien no conozca al grupo. Junto con aquella foto y este tema, también pudimos ver con antelación la portada de A Cry from the Sky Above.

 

Quiero creer que Galneryus dispone de suficientes yenes como para haber contratado, a un coste razonable, a cualquier mangaka emergente. En el pasado, ha llegado a reclutar para que elaboren sus portadas a autores de la talla de Yoshitaka Amano (conocido, entre otras obras, por ser ilustrador de la saga de videojuegos Final Fantasy). Correremos sobre esta un tupido velo, aunque me decepciona que precisamente Galneryus recurra a la IA.

 

A Cry from the Sky Above es un disco de canciones largas y, antes de dar paso al mentado single, arranca con la más breve de todas: «Call of the Horizon». Tiene trampa porque, en tanto que introducción, no se puede decir que sea corta. Encajaría en la BSO de una serie como The Mandalorian (2019), pero no enlaza bien con «The Light of Hope». Habrá quien diga que eso sucede porque realmente no es una intro, sino una instrumental con entidad propia. Ni así me convence: no procede ser condescendiente con Galneryus, un grupo capaz de componer una de las mejores instrumentales de la historia del metal («Emotions», Resurrection, 2010).

 

Así que «Call of the Horizon» es prescindible, al igual que los cuatro minutos de outro («Where You Were») con los que finaliza A Cry from the Sky Above. Sin esas dos florituras, el disco no rebasaría la hora de duración y sería, en definitiva, mejor. En cuanto a las demás canciones, como ya es habitual en Galneryus, más allá de la innegable influencia que ejerce Stratovarius, también está presente en ellas Angra. Con esto quiero decir que estamos ante un europower muy progresivo. En un mismo tema pasan muchísimas cosas.

 

«Let No Time Decay» y su voz distorsionada evocan alguna experimentación de Alsatia / Cause Disarray (2008), EP compuesto para el anime Mnemosyne. A continuación, «Beyond the Sunrise» empieza en la línea de «The March of the Swordmaster» (Rhapsody, Power of the Dragonflame, 2002), pero acaba inundada de melodías de raíz japonesa. Es una canción interesante, que da paso a «Break the Silence!» y su aroma a hard rock. Me entretienen sus pegadizos coros («in my heart!») y explota cuando el jazz hace acto de presencia en el solo, aunque se me hace algo larga. Muy previsible es «To the Last Breath»: quien busque power metal de principios de siglo en su estado más puro, podrá regodearse con un doble bombo tronando a dolor.

 

Es entonces cuando aparece la balada, en esta ocasión «Echoes of Fate», que Galneryus suele sentirse obligado a incluir en sus álbumes. Temía tener que despellejarla por empalagosa, como tantas veces sucede cuando estos temas se insertan por obligación. Para mi sorpresa, me ha cautivado totalmente. Es el preludio de «Without You» y sus quince minutos de duración. Hay en ella velocidad y potencia, con Syu haciendo de las suyas, aunque en este álbum ha decidido que primen las melodías frente al virtuosismo. Por eso, lo que más brilla aquí son algunas parecidas a las que estila Opera Magna, deudoras del piano y de los tramos sinfónicos.

 

El problema que tiene esta canción es que estos japoneses ya han construido más de un monumento de power metal de extensión similar. «Angel of Salvation» (Angel of Salvation, 2012), «The Force of Courage» (Under the Force of Courage, 2015) o «Brutal Spiral of Emotions» (Ultimate Sacrifice, 2017), por citar alguno. Unos temas menos repetitivos y más originales.

 

La sombra que se proyecta sobre «Without You» se extiende por el disco en su conjunto. El peor enemigo de A Cry from the Sky Above es el pasado de Galneryus. No seré yo el necio que reniegue de una obra notable. Ahora bien, entre quienes ya sabemos lo que Galneryus es capaz de ofrecer, me temo que A Cry from the Sky Above no será especialmente memorable.

 

 

 


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