The Adicts + La Inquisición + Ravales + Streetwise
Viernes 19 junio de 2026
Sala Paral·lel 62, Barcelona
Texto: Guillem Sort
Fotos: Irene Kilmister en Hellfest y La Inquisición
Organiza: HFMN Crew
Es bonito ver que un par de noches cada año l’avinguda Paral·lel de Barcelona concentra en la sala Paral·lel 62 más de dos mil punks que tiñen el barrio del Raval con su peculiar estética: Crestas, pelos de colores, botellones y mucha actitud. En esta ocasión, se congregaban para atender a lo que puede ser la última gira de The Adicts – Adiós Amigxs! Como era de esperar, la veterana banda de Suffolk (Inglaterra) consiguió hacer sold out a escasas 24h del show. Igual que en su última visita en el festival Barna ‘n’ Roll, los ingleses volvían a la ciudad condal de la mano de HFMN, una promotora que no para de crecer y que empieza a hacerse un hueco en giras internacionales.

Ravales y Streetwise teloneando
Arrancaban la velada Ravales, veterana banda punk kilómetro cero que toma el nombre del céntrico barrio de la ciudad de Barcelona. Streetwise, que serían los siguientes en salir en escena, venían directos desde Iruña y desenfundaron su Oi! directo y cantado en euskera. Desafortunadamente, no pude asistir a sus shows por temas de agenda personal, pero si me tengo que fiar del ambiente al llegar a la sala, estoy seguro de que ambas bandas defendieron bien sus temas en directo.
La Inquisición
Pasados unos días desde la visita del Papa de Roma a Barcelona, y con tanto bombo en los medios con la Sagrada Familia, el público tenía ganas de blasfemias. La siguiente banda de la noche se encargaría de dar una buena dosis de “me cago en Dios” y poner las cosas en su sitio después de la visita Papal. La Inquisición con su Oi! sin fisuras para aparecer en escena y destrozar el decibelímetro de la sala con el tema que da nombre a su último LP Mundo Invisible.
Luego, sin bajar el ritmo en ningún momento, la banda tocó “Hemos Caído”, “Verdadera Fe” y “Sombra y Luz” entre otros temas y mientras Rubén López (voz) nos deleitaba con algún bailoteo relacionado con crucifijos, latigazos y estigmas cristianos varios. Para introducir temas como “1991” y “Stella Maris” la banda hizo breves discursos mencionando la Barcelona pre-olímpica, una ciudad olvidada por tanto turismo y empresas multinacionales que le roban la identidad que una vez tuvo y en algunos rincones aún retiene.

Entre Bendiciones apostólicas de Rubén, la banda tocó “Falsos Profetas”, “Otra Manera” y “La Flor”. Luego, cuando llevaban más de una hora en el escenario y después de dirigirse al público como Con-Vecinos/Vecinas (personalmente, como Barcelonés que soy, lo encuentro muy bonito), arrancó un sprint final de temazos que sonaron demoledores: “Guerra Total”, la célebre “Verte Amanecer” y para cerrar, la genial “Rosa de Mort”, tema que debería pasar a ser himno popular de los que habitamos en esta “La Rosa de Foc”.
Con La Inquisición, una cosa quedó clara, Ruben, Álex, Willy y Rau son unos tíos normales, de barrio. Como dicen ellos, son del cinturón rojo de Barcelona y unos vecinos sin más, pero… Encima del escenario son La Inquisición y nos demuestran que ¡El Punk y el Rock sigue muy vivo en este cadáver junto al mar que es nuestra ciudad!

The Adicts
A las 22h30, tal y como estaba previsto, se apagaron las luces y se encendió blanco sobre negro el icónico logo de “The Adicts” en la pantalla que cubría el fondo del escenario. En el mismo momento empezó a sonar a todo trapo la famosísima apertura operística de Rossini “William Tell” que también es la banda sonora del mítico Llanero Solitario y aparece en “La Naranja Mecánica”. Y así fue como cual caballo al galope volvieron los The Adictsen un escenario Barcelonés.
Con toda la banda vestida de blanco y a sus puestos, arrancaron con “Let’s Go”. Keith Warren (voz) alias Monkey, estaba envuelto en una capa de colores, con bombín negro, chaqueta de traje blanca y con cartas brillantes en las solapas. La cara estaba maquillada como si de un mimo de película en blanco y negro se tratara. El arranque siguió con la espectacular “Joker in the Pack” donde volaron centenares de cartas de póker por la sala, “Horrorshow” y la pegadiza “Tango”, donde cambió su capa por un paraguas blanco con sorpresa final.

Después de una breve presentación siguieron con sus temas más políticos: “Don’t Exploit Me”, “Johnny Was a Soldier”, “Fucked Up World” y “How Sad”. Monkey, que ya se había quitado la chaqueta, juntó los temas “4321” y “Numbers” haciendo un chistoso juego de palabras en inglés que casi nadie de la abarrotada sala percibió.
Basta decir que entre tema y tema la banda a penas daba ningún respiro. El público cantaba absolutamente todos los coros y sing alongs y en las primeras filas había un pogo de dimensiones importantes. Mientras tanto, The Adicts propusieron una serie de temas más introspectivos donde Monkey volvió a brillar pero esta vez en el papel de Joker, el pallaso triste y melancólico que hace reír al personal. En este tramo del show sonó la preciosa “Trobadour”, “I Am Yours”, “Angel”, “Telepathic People”, “Daydreamers Night”, “You Are All Fools” y “The Odd Couple”.

En lo que llevábamos de concierto, si bien Monkey acaparó toda la atención al ser un frontman insuperable en lo suyo, Pete Dee (guitarra) le cubrió las espaldas y jugó con el público para rellenar algunos huecos entre temas mientras su cantante se arreglaba el vestuario. Además, en la batería en lugar del mítico Kid Dee y hermano de Pete, estuvo nada más y nada menos que el joven Fletcher Shears, batería de The Garden, una banda Californiana que hace poco menos de un año abrió para Turnstile en sus shows en España.
Con un público desbocado (volaban cervezas del primero y segundo piso a la sala y vice-versa) se desató la locura al sonar “My Baby Got Run Over by a Steamroller”, luego Monkey aflojó lo justo con “Just Like Me” y nos hizo un truco de magia al empezar “Who Spilt My Beer” que acabó rociando de cerveza al respetable. Se siguió con “Fuck It Up”, “Crazy” y acabó en lluvia de confeti mientras sonaba la mitiquísima “Chinese Takeaway”.
Nos acercábamos a la media noche y con las luces de sala encendidas, la banda remató con “Bad Boy” (Monkey sin sombrero ni camisa ya), la enérgica e icónica “Viva La Revolution” y terminaron con su versión punk de “You’ll Never Walk Alone” que fue cantada a pleno pulmón por absolutamente toda la gente que se encontraba en la sala. Aunque los The Adicts son fans del Sunderland y del Ipswich Town, este himno atemporal fue el broche de oro para una noche de fiesta y locura punk dónde no hubo móviles, ni electrónica ni redes sociales. Solamente un poco de maquillaje, chistes, trucos de magia, muy buena música y ¡toneladas de confeti!
PD: Permitidme un breve comentario personal, en 2010 escribí mi primera crónica. Tocaban The Exploited + The Adicts en Razzmatazz. 16 años después, en una gira de despedida (ya veremos si lo es…) de The Adicts, tengo la sensación de haber cerrado un bonito círculo.
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