Horror Show
26 de junio de 2001
Century Media
En 2001 Iced Earth alcazó su estatus más alto, pero muy posiblemente no fue por Horror Show, sino avalados por una trayectoria creciente, una formación majestuosa y un sello musical diferencial. Era su momento y buscaron hacer algo especial: una obra conceptual con una canción basada en un monstruo clásico del cine. Algo que ya habían hecho Tierra Santa en diferentes discos, pero era sumamente atractivo. Y el disco es bueno, pero no tanto como los anteriores, y eso se nota.
El gran cambio es que para este sexto trabajo el thrash metal queda algo rezagado y todo es más netamente heavy metal, con muchas subidas y bajadas y elementos más progresivos. Posiblemente buscaban abrirse a otros públicos en esos tiempos en los que el power metal europeo estaba en auge y que en Europa Iced Earth eran un nombre especialmente respetado y querido. Norteamérica para este tipo de sonidos… siempre quedaban en el underground.
El disco
La canción del disco es sin duda alguna la excelente “Dracula”, que un poco, ha sido la única que ha ido asomando en los conciertos del grupo (cuando estaba en activo). Posee una intro preciosa para luego instalarse en el riffeado de Schaffer y que Matt Barlow consiga una de sus interpretaciones más brutales. El estribillo no se hace carne hasta tres minutos y 30 segundos del inicio, algo que no suele ser habitual, y las diabluras en la caja de Richard Christy son realmente originales y logradas. Es Iced Earth en vena y es un clásico absoluto.
“Wolf” es la encargada de abrir fuego y lo hace con oscuridad y la cadencia marca de la casa. Schaffer riffea con la agresividad de siempre y sientes que el grupo sigue siendo lo que esperas de ellos. El solo lento y sencillo mientras la locomotora avanza es otra de las marcas de la casa. Es un gran tema que sonó a menudo en directo y bajo y batería dan una gran lección de aportar detalles y técnica para vestir a un trallazo de power metal americano.
“Damien” son casi 10 minutos de ampulosidad. Una composición muy de estudio, con coros grandilocuentes y a la vez muchos dejes a los discos basados en el antiguo Egipto. Es un temazo que les define, pues Iced Earth no le tenía miedo a los largos desarrollos. Tenían ideas y músicos para poder jugar a cumbres y valles, caso que nos ocupa. Se combina la acústica y la calma con el metal que siempre les ha caracterizado, y luego está el vozarrón de Barlow. Y juegan a esconder el estribillo hasta tarde.
“Jack” hace referencia al “célebre” Jack el Destripador, terror de Whitechapel. Hay muchas canciones que protagoniza a manos de muchas bandas célebres, y aquí estamos ante uno de los temas más directos y obvios. Es una canción en la que hay puente y estribillo, pero poseen esa vena prog que les hace bajar otra vez a acústicas, para poner tinieblas y volver al heavy metal que tan bien dominaban.
Las baladas se les daban de maravilla, por lo que “The Ghost of Freedom” es una gema absoluta y una de las tapadas del disco. Barlow y Schaffer nunca han ocultado el patriotismo, y aquí, entre tanto monstruo, hay este bello canto de balada que va creciendo. Justo en esa gira por EEUU empezaban con el himno de “Barras y estrellas”… “Im-Ho-Tep” tira de escalas arábigas y muchos coros, cosa que entronca con sus últimos días y con el Egipto como inspiración. Gran tema, con doble bombo de Christy y el riffeado clásico.
Las brumas toman “Jeckyl and Hyde” para tirar de sonido clásico a la velocidad de crucero habitual. Hay un ritmo marcial de batería después de una pausa y se nota que tienen claro lo de combinar tempos y atmósferas para dar mucha teatralidad y dramatismo, incluso pasajes narrados. “Dragons Child” es de lo más discreto de la obra, por mucho que los juegos de sobreposición de voces y capas en la voz de Barlow sea importante. Y atención a los detalles de DiGiorgio al bajo…
Uno de los grandes divertimentos es el “Transylvania”, versión instrumental de Iron Maiden que cae perfecta por lo que es el disco, y claro, permite que todo un Steve DiGirogio se salga con ese bajo tan agudo. Es una sobrada y una maravilla de versión y se nota que le tenían ganas al tema. Larry Tarnowski se sale también en unas guitarras que aportan otras esencias respecto a la original. “Frankenstein” es especialmente eléctrica y el tema más corto de todos. Hay la voz doblada de Barlow en grave y agudo, pero no pasa de lo curioso y poco más.
La despedida la pone el “Phantom of the Opera Ghost” con otros casi 10 minutos de duración en otra suite pomposa y cambiante. Hay la voz femenina invitada de Yunhui Percifield y los teclados de iglesia que acompañan las guitarras de Schaffer y Tarnowski. Es el tema que más se aleja de lo que es el disco, pero funciona perfectamente con sus subidas y bajadas y ese aire teatral.
“Sí, eso fue durante la gira de Horror Show. Hicimos tres sets diferentes y no tuvimos banda telonera en esos conciertos. El primer set era material antiguo de Iced Earth, luego vinieron canciones de The Dark Saga y Something Wicked, y finalmente terminamos con Horror Show. Fue algo enorme. Hacíamos cambios de escenografía entre cada set, y sí, fue una locura”. (Matt Barlow para S2R)
Veredicto
Eran muy buenos tiempos para los chicos de Jon Schaffer. El lideraba, componía, tenía al vocalista perfecto y los músicos de sesión en estudio eran de lo más top posible. Pasaron de telonear a sus amigos Blind Guardian a poder encabezar su propia gira en España en la que presentaron este disco, y fue algo tan grande que no se ha repetido nunca. En Madrid fue un fiasco, pero en Barcelona fue gloria: Tres horas de concierto dividido en tres partes. ¡Hasta 29 temas! Y no son precisamente cortos…
Y a pesar de que a los fans veteranos este disco nos encanta y marcará el final de la etapa clásica y mítica con la marcha de Barlow, no es una obra que Schaffer le tenga especial estima. Pocos temas han sido recuperados en los conciertos posteriores, también marcados por la entrada de Tim “Ripper” Owens en la banda y dejando esta obra entre dos aguas. Pero esta historia ya la contaremos cuando toque…
“Aquello fue realmente especial, una experiencia única. Ojalá, de verdad, que la discográfica de ese momento hubiera tenido la suficiente fe en nosotros para grabar todos esos shows. Pero no lo hicieron. Creo que hay algunos videos pirata circulando por ahí, pero no del concierto completo. Si alguien tiene una grabación completa de ese show, sería fantástico poder publicarla o contactar a Jon (Schaffer) para que la produzca mejor, ajuste el sonido, etc. Creo haber visto una grabación con dos de los sets, pero no del concierto entero. Fue algo grandioso”. (Matt Barlow para S2R)


Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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