90/100
5 de junio de 2026
Century Media / Sony Music
Podemos definir este disco diciendo que Voïvod nunca han sonado mejor y que nunca los habías escuchado a este nivel. El día que tuvieron la estratosférica idea de combinar una orquesta con sus temas marcianos y únicos llegaron a crear una experiencia única. La unión de banda y orquesta funciona especialmente bien hasta el punto que ese grado de composición tan personal que poseen, con los juegos atonales y disonancias suben hasta el espacio… y más allá.
Esto es gloria, y aunque no te gusten, o no los soportes (que puede ser), si escuchas sólo una canción de este disco ya verás que lo suyo es especial y único. Grabado en el Gran teatro del Quebec el día 4 de junio de 2025 con la sinfónica de la misma ciudad y consiguiendo una experiencia única y posiblemente… irrepetible. Voïvod es de esas bandas que todo el mundo dice que le gustan, pero luego no te llenan ni las salas pequeñas de tu ciudad en España.
Todo se abre a lo grande con la majestuosidad de “Experiment”, con sus oboes y campanas tubulares dando color a una intro progresiva con peso orquestal. Los vítores y aplausos se deben a que entra la banda. Entra el grupo, y cuando Snake rompe con su grito, empieza el maremágnum de disonancias y ritmos intrincados. Es pura belleza y algo único que catapulta el sonido del combo canadiense.
El “Holographoc Thinking” es una absoluta maravilla dotada de una épica muy especial y con unos arreglos orquestales que se combinan con los de guitarra con esos cambios de tiempo sorpresivos. Es casi de banda sonora de Marvel, pero pasado todo de rosca: una maravilla de principio a fin. Y es que nadie compone como Voïvod… Pocas composiciones reflejan mejor la increíble idea de haber hecho este maridaje.
Y en “The Unknown Knows” sigue el festival de disonancias y atonalidades, pero con todo el sentido del mundo. Se marcan mucho los tiempos y hay mucha potencia con carga orquestal. Snake canta con rabia y la batería de Away no para de variar tempos y de dejar detalles. Y ese pasaje con los violines en todo lo alto me parece más que brillante.
“The End of Normancy” es la más extensa de todas las canciones y en ella hay esa entrada solemne de metales que me ha recordado especialmente a Emerson Lake & Palmer cuando experimentaron con su orquesta en directo décadas ha. Tenebrosa e inquietante, mostrando ese mundo tecnológico y futurista repuntado por todos los instrumentos. Pasajes con ritmos marciales e infierno de caos sónico con líneas de bajo imposibles por parte de Rocky. Y el final es una especie de espiral sin fin muy trabajado.
“Into My Hypercube” vuelve a ser 100% Voïvod. El solazo de Chewy a la guitarra es impresionante, y más cuando lo elevan todo metales y cuerdas frotadas. Es una banda sonora total, imaginativa y capaz de trasladarse a la dimensión de los del Quebec. Y después, la agónica “Forgotten un Space”, es una odisea sonora envolvente y sideral. Vuelven a combinarse los instrumentos metálicos con los sinfónicos creando algo único y especialmente potente. Y queda todo rubricado por la muy expresiva voz de Snake.
El “Cosmic Drama” empieza con orquesta y todo va escalando con sus juegos de composición que son tan incómodos cómo atrayentes. El “Pre-Ignition” del disco Nothingface es la siguiente. Supongo que verían claro que esta era de las que pintaba mejor para orquestar y elevar su estilo a la máxima potencia. Y a todo esto, uno se pregunta que cómo habrá sido el proceso de decisión de los temas a orquestar, porque faltan también muchos clásicos.
“Nuclear War” hace honor al nombre y combina momentos de riffeado claro y constantes con pasajes espaciales y oscuros. Una especie de espiral sónica con extra de percusiones por parte de la orquesta de Quebec. Tinieblas siderales y momentos de épica total. “Tribal Convictions” sería lo más próximo a una canción lenta y da otro punto diferencial (momentáneo), para luego volver a adentrarte en la selva de disonancias en las que luce la peculiar voz de Snake.
Era esperable que se despidieran con el “Astronomy Domine”. Podríamos definirla como su canción “más accesible” a pesar de que no deja de ser una versión de Pink Floyd que han llevado a su terreno y que la hicieron suya y jamás la soltaron. Con orquesta puedes llegar a imaginarte el nivel de excelencia de este primerizo tema de los ingleses…
Este disco es como estar dentro de una película espacial en la que te enfrentas contra insectores en terrenos inexplorados dentro de la nave que comandan Snake, Rocky, Chewy y Away y te quedas seguro en sus manos. En cada canción se suceden mundos y experiencias de todo tipo. Si nadie más compone como Voïvod puede que sea por algo bueno o malo… Es arriesgado, y se necesita mucho nivel técnico e imaginación, ala vez que no vas a tener legiones de fans precisamente. De todas las grandes cosas que han conseguido, este directo es de lo mejor. Y es que Hay bandas true, trve y… luego están Voïvod.


Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
