Degreed – Curtian Calls

73/100 

10 de abril de 2026

Frontiers Records

Degreed no son unos novatos, para nada, y sus 15 años de trayectoria con sus ochos discos así lo avalan. Comandados por ese vocalista y bajista Robin Eriksson, lo bordan con un hard rock tecnológico y actual que tiende puentes con el mítico hard rock de toda la vida. Son comparables con Creye o con Evergrey, y juegan a composiciones relativamente cortas, buscan el single siempre y los teclados y samplers terminan de adornar y darle la personalidad al grupo.

 

Todo empieza a lo grande con “One Helluva Ride”, una de esas piezas que quieren marcar el camino y demostrar que el hard rock de estos suecos es un puente entre pasado y presente. Melódicos, tecnológicos y con un vocalista muy capaz como es Robin Eriksson. Per atención al solo de Daniel Johansson a la guitarra, porque ese es el otro plus de la banda. “Holding on to Yesterday” es un chute de buen rollo y optimismo en el estribillo, pero ojo que los versos son puramente a fuerza y con la presencia total del bajo de Eriksson. Ese puente hacia el estribillo es muy de Pretty Maids y el solo de teclado sorprendentemente folk.

 

Luego nos topamos con “Believe”, un corte algo más típico en un medio tiempo melódico y accesible. La modernidad le dan las capas del teclado de Mikael Blanc y la pegada de batería, pero no es nada del otro jueves, sin desmerecer ese solazo de guitarra. “Guiding Light” es contundente, intensa. Repuntada por riff y teclados y con un Robin Eriksson que luce galones a la voz, con otro estribillo que parece añejo, pero que tiene, otra vez, mucho de Harem Scarem puestos al día. Por canciones como esta nos atrapan…

 

“Curtain Calls” da nombre al disco y ya la pudimos vivir en el festival Frontiers. Afinaciones bajas y las cuatro cuerdas de Robin Eriksson en primera línea para conseguir algo crudo, moderno, tecnológico, pero también mucha melodía. Esos parones y arrancadas la hacen diferente y los arreglos de teclas blancas y negras son muy elegantes. “My Blood” es la “balada” del disco, que obviamente se anima y va a doble bombo, con muchos dejes de Evergrey.

 

De entre lo más original que tienen esta vez está “The Rambler”, que es absolutamente dispar. Es como si utilizaras el riff popularizado por Johnny Cash de “Ring of Fire” e hicieras homenaje a los Allman Brothers en la letra. Funciona espectacularmente bien, pero ya os digo que esta canción no sonó en su concierto de Milán. Es distal respecto a lo que proponen, pero engancha muy bien.

 

 

Y el “Matter of the Heart” es posiblemente lo más similar que puedas tener a una banda como Eclipse. Un tema más de manual hard rockero, con esa subida inicial y un excelente Eriksson a las voces. Curiosamente los temas más extensos quedan al final, empezando por “Broken Dreams”, tema correcto que reitera su estilo y que te demuestra que los patrones de Mats Eriksson a la batería no son los típicos del género, algo que les da personalidad. También hay un extenso solo de teclado muy a lo Sonata Arctica. Cierra “Promise Me”, que se abre a balada magnificente.

 

La gracia de Degreed es que intentan aportar nuevas texturas y sabores al hard rock tradicional con unos grandes resultados. Músicos experimentados con ganas de conseguir un sonido personal dentro de un género saturado y en un sello en que muchos grupos suenan muy similares. Robin Eriksson me parece un gran líder y alguien con ganas de consolidar un proyecto que ya sobrepasa los tres lustros de vida.

 


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