Crónica de La Plazuela en Barcelona

La Plazuela

Sant Jordi Club, Barcelona

7 de mayo de 2026

Organiza: Guitar BCN26

 

Como seguidor acérrimo del rock andaluz que en su día popularizaron Triana entre otros precursores, me encanta comprobar cómo van apareciendo nuevos proyectos ávidos de fusionar el flamenco con otros géneros. Era la segunda vez que veía a los granadinos de La Plazuela, tras haberlos disfrutados el 25 de abril de 2024 en Razzmatazz 1, cuando presentaron su debut. Para esta ocasión, disfrutaríamos de su gira promocional de su segundo disco Lugar nº0 (DLY), publicado el 4 de diciembre de 2025.

 

Sobre las 21h saltaron al escenario en un Sant Jordi Club abarrotado, con «Si Miro Patrás»: primer adelanto del reciente elepé. Tras «18010», echaron la vista atrás a su primer disco, Roneo Funk Club, lanzado el 13 de abril de 2023, con «La Primerica Helá». Además del increíble talento de Luis Abril Martín («El Nitro») y de Manuel Hidalgo Sierra («El Indio») detrás de las letras y voces, creo que es importante destacar también a los musicazos con los que se rodean, así como sus coristas. Cayeron las recientes «Tengo Que Pensar» y «Este Juego», para después sorprendernos con la celebrada actuación invitada de Lola Índigo, en «La Primavera».

 

 

Siguieron el conciertazo con «Sólo Eres Para Mí» (lástima que no se les uniera Ángeles Toledano en las voces), para tocar luego «Tiempos Raros» (me recordó a «Strange Days» de The Doors), que interpretaron en el programa de televisión de La Revuelta hace unos días. Parece que les gusta la estación de las flores, ya que también tienen una canción llamada «Eterna Primavera». Llegaba la hora del segundo invitado de la noche, David de Jacoba, que entonó sentado con ellos «Alegrías de la Ragua», si bien al final se puso de pie con los hermanos y las coristas.

 

Nunca habían tocado en directo «Si Lo Callo Muero», que como era de esperar encantó a los asistentes, para poco después ponernos a bailar con un momento de pura electrónica y psicodelia, con Javier Moreno en la batería. No pueden olvidarse tampoco del funky en «Mala de Verdad», seguida por otra composición del primer álbum: la emotiva «El Lao de la Pena», que nos hicieron corear totalmente entregados. Es evidente que tienen muy en mente sus influencias, como pudimos comprobar con la versión acústica de «Habla Me» de los Gipsy Kings, con un Nitro transmitiendo pura emoción en la voz.

 

Observamos matices de salsa y jazz en «La Cara de Dios», para volver entonces a una de sus primeras canciones con «Péiname Juana», de las favoritas del público. Aunque el primer disco ya prometía muchísimo, la evolución musical del segundo es innegable, como si ya hubieran encontrado su propio sonido. Evidente la tonalidad disco ochentera de «B12», que encaja a la perfección con el bailoteo primerizo de «Realejo Beach». Pusieron punto final a una gran actuación con «Tangos de Copera», que seguro arrancó una sonrisa a más de uno, por semejante buen rollo que desprenden.

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