83/100
24 de abril de 2026
InsideOut Music / Sony Music
Si su anterior 16 me dejó algo frío, a pesar de que seguía demostrando que el vocalista Einar Solberg es único, esta vez, con Vox Occulta, la cosa no solo convence, sino que impresiona. Segundo disco en solitario del líder de Leprous en el que cuenta con la Orquesta de la Radio Noruega y logra una unión alquímica entre los instrumentos rock con los clásicos. Podemos comparar, hasta cierto punto, con el disco orquestal de Blind Guardian en el que Hansi ponía la voz y el resto de instrumentos eran clásicos. Pero Einar es proggie (y poppie) y esa línea queda en la mitad de las 8 composiciones.
Las tinieblas son las primeras en aparecer en la ampulosa “Stella Mortua”. Combinación de programación y orquesta para luego dejar sola la voz de un Einar que canta y expresa como siempre: es un superdotado en lo vocal. La belleza de los arreglos y la calidez de percusiones y ese contrabajo casi jazzístico que entreteje el todo. Los violines suenan a película de terror y Solberg sube y baja a su antojo en un tema muy bueno que termina electrificándose.
“Medulla” se abre de forma más experimental y la guitarra de Pierre Danel (Novelists) riffea en un prog muy de manual con el extra orquestal. Hay voces dobladas, agónicas por parte de Einar y una batería muy libre y detallista que luego eclosiona en uno de los grandes estribillos del disco. Es muy melódico y definido y queda enfrentado a unos versos mucho más oscuros y complejos.
Y el tema que da título al disco es ya de casi ocho minutos y posee un inicio muy cinematográfico. Es la que me ha robado el corazón y la que más luce de todas. Aquí sí que la magia de unir lo clásico y lo rockero marida como nunca. Incluso nuestro protagonista gusta de poner voces operísticas en una canción que es mar arbolada y calma en continua sucesión. A media canción hay voces cercanas a lo gutural, pues digamos que la oscuridad imperante contrasta con unos versos especialmente luminosos en su línea vocal. Brillante…
“Liberatio” es la composición más breve de la obra, de inicio intrincado y mucha orquesta. Einar canta de forma especialmente intensa y expresiva en un ejercicio puro de prog orquestado. Estribillo muy definido y mucha melodía. Y luego hay un tramo absolutamente de banda sonora, muy cinematográfico. “Serenitas” empieza con piano en balada, con percusiones sutiles y el brillo puntual de los violines. Aires oníricos que quedan rasgados a media canción por la guitarra eléctrica de Pierre Danel en un ejercicio muy a lo Pink Floyd.
El corte más extenso es “Grex” y en sus casi 12 minutos de suite empieza templado y con los gorgoritos del maestro. Juegos de volúmenes y guitarra eléctrica solista tomando las riendas pronto. Ritmo calmo y mucho protagonismo de la cuerda frotada, especialmente de los violines y un bajo de reposo con escobillas por parte de Keli Gudjónsson (Agent Fresco) a la batería. Y aquí viene el plus que muchos echaban de menos: Einar tira de guturales con especial maestría y los combina con su voz tan personal.
“Anim Lucis” es la coda del disco, un final largo y muy sentido con preciocismo orquestal y delicadeza manifiesta. Se busca que la orquesta tome toda rienda posible y que el efecto sea el concepto del disco: que la orquesta y la voz sean absolutas protagonistas de todo. Einar posee esta vez una orquesta y la lleva en primer plano con emociones a flor de piel.
Sinceramente, servidor espera cosas como estas de Einar Soberg en solitario: llegar hasta límites inesperados y siempre dejando la huella del ser uno de los más grandes vocalistas del siglo XXI. Y diremos más, lo de Solberg va mucho más allá de ser una voz privilegiada, también compone y tiene la inquietud constante de llevar el rock progresivo hasta los límites de fronteras de todo género. Y si a ello le sumas la orquesta, las voces guturales, la banda de ensueño que lleva y el material que firma… pues así se atestigua Pero no es música para todos los públicos… Einar Soberg pasará a la historia del rock.


Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
