Ramones – Animal Boy: 40 años de un disco oscuro y de desunión

Animal Boy

19 de mayo de 1986 

Sire Records

La travesía de los 80 no fue nada agradable para los Ramones y las tensiones constantes en el seno de la banda fueron constantes, unidas a unos discos que no terminaban de convencer ni a sus fans ni tampoco de llegar a asomar en las listas. Pero si eres fan de los de Queens, son discos que te apasionan… Esta vez Joey Ramone se borró casi del todo y Johnny hizo lo propio, por lo que casi todo el peso del disco recae en Dee Dee y del grandísimo productor/compositor Jean Beauvoir (The Plasmatics).

 

Richie Ramone (baterista) se marcó el tema del disco y el resto del material cumple sin más. La foto y la imaginería vuelven a beber de la película “Freaks” de Todd Browning e incluso en el artwork del LP hay muchas referencias, pero el motivo principal es el infante inadaptado que crece entre animales y se introduce en sociedad al estilo Kaspar Hauser o Mowgli. Y es que si hay una banda inadaptada a todo, ellos fueron los Ramones, que hicieron bandera de la marginación. Sí, es uno de sus peores discos, pero te resume el estado mental y físico del grupo que andaba cabreado y perdido entre tantas peleas internas.

 

 

“Los Ramones son otra banda clásica de la que creo que pasará el test del tiempo… Ellos eran absolutamente únicos y no había ninguna banda como ellos. Siguen siendo únicos. Mantuvieron la filosofía con la que empezaron. Hicieron toda una declaración de intenciones que les hizo héroes para muchos de nosotros”.  (Jean Beauvoir, productor del disco)

 

El disco

Para un servidor el tema que marca este disco es el que abre y lo voy a defender, no sólo como uno de los mejores temas de los Ramones tardíos, sino que como uno de los mejores de toda su carrera. Poco o nada tiene que ver con sus inicios y hay oscuridad, efectos e incluso un solo de guitarra. Pero la magia está en la composición y del tratamiento tan duro y agresivo. Estribillo memorable de una canción de Richie Ramone que incluso la llegó a versionar Children of Bodom. Esta canción ya justifica el disco.

 

El resto se divide entre lo que funciona y el relleno puro y duro, pero saben que todo inicio tiene que contar con buenas canciones, y la siguiente es “Animal Boy”… Hay trazas del hardcore imperante en esos tiempos y resume el concepto del disco a las mil maravillas. Son Los Ramones, pero juegan con parones y las referencias en las letras a la película Freaks de Todd Browning son más que evidentes en los menos de 2 minutos. Luego hay otra de las “estelares” del disco: “Love Kills”. Aquí canta Dee Dee y es un gran tema para los Ramones de finales de los 80, con mucho punch, tímidos solos y mucha melodía.

 

Toda la imaginería de la peli de marras y de los Ramones explotan en “Apeman Hop”, que termina siendo un corte de relleno sin más. Joey canta, pero es un tema más sin brillo relegado al ejercicio estilístico con mera temática en piloto automático. Cambio de tercio en la “balada” “She Blongs to Me” que da profundidad de armario al disco y que va cargada de coros y de evocación sónica. Batería de Richie con mucho reverb y más-de-lo-mismo salvado por la voz de un líder que esta vez se limitó a cantar y poco más. El “Crumy Stuff” es de lo más pasable del grupo de Queens en años… Combinatoria musical que cierra expediente sin apenas brillo, pero con el sello Ramone, eso sí.  Teclado de apoyo y efectos de la época.

 

Pero el cuarteto seguía teniendo ángel y cosas que decir, y eso se percibe en la genial “My Brain Is Hanging Upside Down (Bonzo Goes to Bitburg). Esta está a la altura de la primera, y… hasta cierto punto, os diré que hay una influencia muy evidente de Bruce Springsteen. Acordes mayores y rollito hímnico en una especie de toma-y-daca, pues el de New Jersey les iba a ceder el “Hungry Heart”, pero los managers del Boss, hartos de regalar números 1, le dijeron a Bruce que “Basta”. Esta es genial…y más sabiendo que era una crítica evidente a Ronald Reagan.

 

El “Mental Hell” es más matemática y marcada de riff. Batería sobreproducida y unos dejes muy de “We Want the Airwaves”. Estaba claro que llevaban varios temas metidos en películas de Hollywood y jugaban con eso fórmula, pero tampoco es un tema definitivo, ni mucho menos… “Eat that Rat” entra con su mítico “1,2,3,4” y Dee Dee escupe más que canta en un tema corto y directo con coros funcionales de apoyo y con el sonido de la batería muy subido. Estaba claro que las nuevas vertientes del punk calaban y que nuestros héroes eran permeables a sus discípulos, más de moda entonces que ellos.

 

“Freak of Nature” es tan sencilla como directa. Hay un solo de guitarra de Dee Dee y Joey canta de forma muy oscura. El “Hair of the Dog” es la única concesión de Joey Ramone a la composición. Siempre fue la parte más melódica del grupo y evidentemente aquí estamos ante un medio tiempo con la línea vocal y los arreglos muy cuidados. Nadie cantaba como ese gigantón miope y los ecos 50’s dan mucha variedad a un disco excesivamente dominado por Dee Dee.

 

Y el “Something to Believe in” supone una gran despedida y cierre con la banda tirando de unos teclados de aires orquestales en un corte especialmente melódico que puede recordarte a lo que ofrecieron en el Pleasent Dreams. Hay incluso un solo de teclado en una pieza especialmente ochentera que disfruta incluso de programación. Era la década para hacerlo y hay influencia de Giorgio Moroder, pero el sello Ramones está más que presente en una crítica mordaz a los festivales tipo Live Aid de 1985.

 

Veredicto

Como todo disco de los Ramones sus entradas en listas fueron anecdóticas, pero el mundo musical ya les hacía reverencia. Eran banda de culto ya en los 80, pero no era su década, para nada. Muy posiblemente el gran problema de este disco es que Joey y Johnny ni se hablaban y que el guitarrista se negaba a tocar nada de lo que Joey pudiera componer. Y todo venía de disputas por novias… pero estamos hablando de una banda de barrio, y con amigos, hay líneas rojas que no se pueden cruzar, aunque recordemos que la última vez que sucedió (¡lo mismo!) cristalizó en “The KKK Took My Baby Away”.

 

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