Jailbreak
26 de marzo de 1976
Vertigo Records
El Jailbreak de Thin Lizzy es la cima absoluta de la música del grupo irlandés liderado por Phil Lynott. Estamos hablando de su sexta obra de estudio una vez ya en su anterior Fighting ya habían descubierto la fórmula de las guitarras gemelas, habían estabilizado su formación e iban a por todas. La dupla formada por Scott Gorham y Brian Robertson se salió literalmente y a partir de entonces las melodías de guitarra de los Lizzy pasan a ser santo y seña.
Lynott solía cuidar especialmente las letras y paseaba con varias libretas en las que iba apuntado frases y palabras para poder probar luego en las futuras canciones del grupo. Fue un disco especialmente coral y colaborativo puesto que lo de las guitarras dobladas era la premisa sobre la que se trabajaba. Fueron a un estudio con pubs lejanos para que las distracciones fueran escasas y la banda tenía claro que se la jugaban esta vez. Todos los tópicos de forajidos, rompecorazones y demás impregnan las letras de unas canciones memorables.
El disco
Todo se abre con la maravillosa “Jailbreak”, el tema en el que el grupo se escapa de la cárcel, en el que suenan las sirenas y en el que no te cruces en su huída. La cadencia del tema es fabulosa, fue single en su día y es una de las más representativas y de las que no pueden faltar en sus directos desde el día que salió a la luz. “Angel from the Coast” entronca con sus temas más primerizos con esa acústica de base y la eléctrica que se va sumando. Un tema que entra bien y convence, y que, poco a poco, va mutando a lo que eran los Lizzy del 76, jugando con las guitarras dobladas y con las diabluras percusivas del maestro Downey.
“The Boys Are Back in Town” es muy posiblemente el tema más recordado y conocido del grupo junto a la versión del “Whiskey in the Jar”. Lynott destapa el tarro de las esencias y compone algo histórico que sigue sonando en discotecas metaleras y bares del estilo. Aquí los juegos de guitarra alcanzan momentos brillantes en una composición que es candidata a aparecer en la sección “Canciones perfectas”. Llegó a ser titulada como “Here in Dallas” y “G.I. Joe Is Back” en encarnaciones primerizas de la misma.
“Cowboy Song” es otra inmensa composición que se sale un poco de la tónica del grupo. Una balada que se va acelerando con la maravillosa voz de Phil y esa batería tan original de Brian Downey. De verdad que la forma de tocar de este batería es muy diferente y poco usual y le da al grupo ese algo especial y diferenciador. Con el tiempo será una canción que quedará unida al “Boys Are Back in Town” a partir del mítico directo que grabarían unos años más tarde.
De la serie media destaca “Running Back to You”, muy evocadora y cantada con la delicadeza sutil del moreno líder. Aquí la gracia son las voces dobladas que apoyan en estribillo para un tema sencillito al que le añaden un saxo sutil. Mejoran prestaciones en “Romeo and the Lonely Girl”, 100% Lizzy y con la figura de un Romeo que es una de las referencias literarias del grupo. Medio tiempo de calidad que complementa un disco en el que hay cuatro temas que se elevan por encima de todo y que tapan al resto. Esta llegó a ser tocada en directo algunas veces durante la gira del disco.
A veces subestimamos la calidad de Lynott en el bajo, y en “Warriors” sí que quiso demostrar y protagonizar otra canción muy icónica que sería la quinta joya del disco. Esta en cualquier otra obra hubiese lucido más, pero esto es el Jailbreak y la gloria va para los temas ya citados. El solazo de Robbo es de órdago y la batería de Brian es que vuelve a asentar cátedra. Lemmy de Motörhead siempre suspiró por él… Lo consiguió con Robertson, pero nunca con Downey. Curiosamente “Fight or Fall” suena exageradamente alta, con una producción diferente quedando como lo más próximo a lo que sería una balada típica de los irlandeses.
“Emerald” cierra el disco por todo lo alto y en ella el grupo acentúa la carga de la Isla esmeralda que es Irlanda con todos los mitos milenarios. Es como si anticiparan el Black Rose que aparecería años más tarde. Suena hímnica y solemne y los juegos de guitarras con ecos la hacen inmortal y épica. Posee momentos para jugar con el público y es un tema de puro directo. Es más que una canción y es como recuperar el pasado inmortal y enfrentarlo a Inglaterra. Hay muchísimo mar de fondo en esta maravilla.
Veredicto
Muy posiblemente Jailbreak sea el disco más vendido de Thin Lizzy y el que les aupó definitivamente al estatus de leyendas. Estamos hablando de que los irlandeses consiguieron ser disco de oro en Estados Unidos, Canadá e Inglaterra, lo cual era todo un hito para ellos. Todo sonreía después de los fracasos comerciales de Nightlife y Fighting, pero estamos hablando de una banda maldita y Lynott pilló una hepatitis en Estados Unidos por lo que les tocó suspender parte de la gira.
Cuando una obra consigue encerrar en ella hasta cuatro canciones fundamentales para el grupo, define definitivamente su sonido y sirve en bandeja lo que será años más tarde el directo definitivo, es que ya ves que estamos ante algo absolutamente histórico. La portada también es icónica y te deja clara la pasión de Lynott por los cómics y esas historias cinematográficas de cine negro. Desde 2010 hasta ahora van saliendo muchas bandas de retro rock que tienen el sonido Lizzy como claro punto de partida. Y es que estamos hablando de una de las 10 mejores bandas de rock de la historia.


Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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