Springsteen: Deliver Me from Nowhere
Director: Scott Cooper
Productores: 20th Century
Año: 2025
Estamos ante una película que ha pasado un tanto desapercibida, y tras haber visto las dos horas de metraje, no me sorprende. Me considero bastante fan de Bruce (que no fanático ni forofo), así que tenía ganas de ver la peli. La cogí con interés, y más al ver que estaba ambientada entre el 80 y el 82, justo después de la gira de The River y antes de lanzar Nebraska. Estaba ya en uno de los puntos álgidos de su carrera, si más no, años en los que en EE.UU. ya empezaba a ser una estrella, que se consolidaría a nivel mundial en el 84 con el icónico y magistral Born in the USA.
El biopic, película, que no documental, es oficial y autorizado, está basado en un libro del mismo título de Warren Zanes que ya contó en su desarrollo con la participación del propio Bruce. A parte del Boss, el filme también contó con Jon Landau, el que fuera su mánager desde Born to Run hasta Human Touch (a veces hay figuras que son casi más determinantes que los propios artistas), para el desarrollo del guion y supervisión del film.
La película tiene un tono comedido, como lo es el propio Bruce, tranquila y sin aspavientos, muy realista y también bastante intimista, y eso seguro que es obra del propio Springsteen, pero el problema es que ese tono podría ser más de documental que de película, y en este caso, pues, claramente, falla la parte del espectáculo y el ritmo, lo que vendría a llamarse la dramatización.
El filme empieza bien, pero a medida que pasa el metraje, vas dándote cuenta de que el tono gris y la monotonía van apropiándose de tu estado de ánimo, y mientras estás esperando a que pase algo, y al final la película termina, no sin algún bostezo previo, sin que haya pasado nada.
Es sabido que el Boss durante su vida ha sufrido bastantes episodios de depresión. En este caso el largometraje nos adentra en el Bruce más intimista en una época de esas en la que, a pesar de estar en pleno ascenso al estrellato, el cantante, se encontraba en un momento depresivo.
La película es interesante, pues lo que explica es relevante en la historia tanto del Bruce artista como del Bruce persona, y es que hay multitud de flash backs que nos llevan al Boss niño, en el que vemos una complicada relación con un padre violento y, aunque no se encarnizan mucho, algo pobre de entendederas. En cuanto al Bruce artista, es muy interesante el proceso de creación y grabación de Nebraska donde también aparecen algunas sorpresas, sin duda es la parte más interesante del filme, pero tiene el problema de toda la película, que carece de emoción.
Es raro porque el director Scott Cooper (La ley del más fuerte, Black Mass, Los crímenes de la Academia) ya dirigió una película basada en un artista musical en Corazón Rebelde (2009), protagonizada por Jeff Bridges, aunque era una película sobre un artista inventado. La estructura era similar a la de un biopic y también tocaba temas como la depresión. En aquel caso, su trabajo fue espléndido dando lugar a una gran película.
En este caso el filme esta falto de emociones, es plano, no hay subidas ni bajadas de adrenalina, es todo muy monótono, el tono seria bueno para un documental, pero faltaría la fase dramática, que en este sentido sólo cuenta con los flashbacks, y con una pseudo relación que según cuentan, es un refrito de varias relaciones que el cantante tuvo durante sus años de juventud, principalmente, Joyce Hyser.
Otro problema es el protagonista, Jeremy Allen White (The Bear), no es que lo haga mal, es que a diferencia de Elvis o Bohemian Rhapsody, donde en lugar de ver a Austin Butler y Rami Malek, ves directamente a Elvis o Freddie. Aquí no ves a Springsteen, ves al actor de The Bear haciendo de Bruce Springsteen. Allen White no lo hace mal, pero no es lo mismo ver al actor hacer de alguien que ver al personaje. Es cierto que Elvis o Freddie son más fáciles de mimetizar que el Boss y esto juega en contra del actor y la película, pero no se puede dejar de poner en el debate del film.
Espero que arreglen esos fallos y den continuidad a este biopic, porque, como he dicho, tras el introspectivo y genial Nebraska, viene uno de los mayores álbumes de la historia, y no todo un top veinte, sino diez, para un servidor: Born in The USA. Aparte que creo que el Boss se merece algo que abarque más que sólo un par de años de una trayectoria de más de cincuenta.

Más de 30 años de heavy curtido en bolos, festivales, bares y locales de Barcelona (cuando los había): Mephisto, Tequila, el Paso, Playboy, Excalibur, House of Lords, Crusader, Nocturna, BB+, Hellawaits, Zeppelin…
Feliz y orgulloso de haber sido un Friki en los 90/00 (heavy, rolero, y devorador de comics y fantasía).
Actualmente…, nostálgico ochentero, «escritor sin sueldo» autor de la saga de Fantasía épica medieval «Historias del Guardián» (historiasdelguardian.com), padre de familia y currante.
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