Georgia Satellites
16 de septiembre de 1986
Elektra
Este disco debut de Georgia Satellites es de las pocas obras que tengo tanto en CD como en vinilo, lo cual no es un dato menor para un servidor… Era 1986 y el rock de raíces americano no pasaba por su mejor momento, y ellos, iban a revitalizarlo con una mezcla de rock sureño y hard rock de corte más inglés y menos orientado al AOR que dominaba las FM de la época. También sumaban cierta felicidad y boogie a algo que fue sumamente especial para ese 1986.
Liderados por el inmenso Dan Baird que dotaba a toda canción de una personalidad y una forma de cantar muy personal y definitoria. Ese primer disco sonaba como si los Rolling Stones tocaran rock sureño con actitud punk, pero había mucho más… Definitivamente es un álbum muy especial y diferente a lo que se estilaron en 1986, y las harmonías vocales y el hecho de tener a todo un Rick Richards a la guitarra solista y cantando hasta tres temas, les hizo despegar.
El disco
Ya la primera canción es una obra maestra y el mayor clásico de la banda sureña: “Keep Your Hands to Yourself”. La forma de cantar de Dan Baird y esos gorgoritos en los versos son absolutamente icónicos. A ellos hay que sumarle esos parones para que respire el tema y las guitarras tan poderosas del propio Baird y Rick Richards que lo electrifican todo. Ese temazo sólo fue desbancado por el “Livin’ On a Prayer” de Bon Jovi en su día en las listas norteamericanas.
No decae la acción ni la calidad y el “Railroads Steel” es pura vibra a la vez que tienes la sensación de que el tren avanza sobre raíles. Poderosa pegada en la batería por parte de Mauro Magellan y mucho cuerpo y fuerza en otro clásico para el grupo. “Red Light” es sureña, pero más macarrilla y barriobajera, sonando a hard rock más inglés y con el incomparable estilo de cantar de Baird. El bajo de Price son los raíles en un corte que bebe también del rock 50 de Jerry Lee Lewis.
Soy de los que cayó rendido a los pies de Volbeat cuando hicieron la versión de “Batleship Chains” que encontramos en este mismo disco. La compuso el gran Terry Anderson, pero los satélites de Georgia la hicieron enorme y la popularizaron. Cadencia preciosa y suena a himno glorioso desde el primer acorde. De esos temas que te alegran el día. Las dobles voces y el solo de Rick Richards la elevan definitivamente en su aparente sencillez. Recordemos que es Richards el que canta aquí….
Atención a la potencia de “The Myth of Love” con esas guitarras tan poderosas y que anticipan a The Cult en muchas cosas. Es un single en potencia, que se aleja del estilo y es más 80ero, pero que muestra su cara más hard rockera y te atrapa con todo. Contrasta con la suciedad y el barriobajerismo de otra de las más fundamentales: “Can’t Stand the Pain”. Aquí el acercamiento al punk y al sleazy es tan impactante como acertado, y es Rick Richards quien la canta. Es de las más tocadas por la banda y te demuestra que estamos ante un grupo con dos cantantes y líderes.
Definitivamente “Golden Light” es muy Baird, anticipando futuro y yendo a terrenos evocadores y de trovador con un bello medio tiempo de alma inglesa. La pegada de Mauro toma las riendas de “Over and Over” en una pieza que puede recordarte al “Battleship Chains” por ese riff dominador y por ese punch tan directo, aderezado por las dobles voces.
El “Nights of Mistery” tiene alma de vagabundo, con Dan cantando a la acústica, con ese estilo tan propio y que dura hasta que entran todos. Luego harmonías vocales y mucha clase. Aquí brilla el solo entrelazado entre la acústica del maestro y la eléctrica de Rick. La versión del “Every Picture Tells a Story” de Rod Stewart y Ronnie Wood con el vocalista solista cantando tiene el colmillo afilado y es un impecable final, muy rockero, y especialmente fiel a la original. Richards canta de maravilla y el groove del grupo es una de las grandes claves. Se palpa el feeling, es todo crudo, auténtico y la banda suena absolutamente compenetrada y especial.
Veredicto
Fue en 1987 cuando las cosas empezaron a funcionar de verdad para The Georgia Satellites. La canción “Keep Your Hands to Yourself” apareció en rotación en MTV y se llegó al oro y al platino y a unos excelentes números de ventas. Funcionó tan bien que esta canción ha enterrado al resto de su carrera y han sido considerados por muchos y muchas como unos One Hit Wonders. Y no… el disco ha envejecido muy bien, hay un grupazo con hambre e ideas y ese estilo de mezclar rock sureño, la British Invasion y el boogie dio algo absolutamente espectacular. Pero Bon Jovi termino con ellos de un plumazo…


Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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