The Dwarves: Los enanos del punk se crecen en Barcelona

The Dwarves + The Capaces

Miércoles 17 junio de 2026

Razzmatazz 3, Barcelona

RRS Concerts

Texto: Jordi Tàrrega

Fotos: Carlos Martínez

Hacía 15 años que no veía a The Dwarves en concierto, y mi alegría era doble pues lo hacían con The Capaces. Y es que a veces hay maridajes de banda telonera y principal que son perfectos… Tocaba disfrutar a pesar de que a los norteamericanos hay que conocerles. Flipé cuando en la salida había fans recriminándoles que el show era muy corto. Esta gente ha hecho conciertos de 12 minutos, por lo que los 40 fueron una pasada, 10 más de cuando les vi en Badalona hace ya tres lustros… El tema es que los de Blag Dahlia ya se han calmado: no se pegan ni se mean sobre los fotógrafos ni tampoco estaba HeWhoCannotBeNamed, pero estaba allí todo un Nick Oliveri al bajo y a las voces.

 

 

The Capaces: 45 minutos de fiesta

Había muy poca gente cuando empezaron con “Shining Soul”… realmente nos quedamos en shock por estar entre amigos, pero poco a poco, la gente fue llegando para ver el show siempre enérgico de una Martillo Fontana y sus chicos que siempre cumplen. El quinteto dio buena cuenta de un punk rock eléctrico en temas como “Move On!” o “Aimlessly” y suma muchas influencias gracias la voz de la vocalista, su gran pilar. Puedes ver eflucios de Sex Pistols o del garaje rock de bandas como los Stooges, pero de repente, Fontana mete una voz totalmente Janis Joplin y la cosa gana muchos matices.

 

Había muchos amigos en el público, dedicó la vocalista un tema a su hija y la banda sonó absolutamente compenetrada en “Mosnters”. Dijeron que era un honor lo de telonear a los Dwarves, Martillo se tiró agua por encima y metieron una intro de peli de terror para presentar un tema. Todo muy dinámico, entretenido y con ese dichoso momento en el que se rompe una cuerda de guitarra. Decidieron continuar con “Bad taste” e hicieron un guiño al “War Pigs” de Black Sabath. Doom metal con voz negra para rematar con un final grandilocuente y excesivo de “Devil’s Wheel”. Siempre cumplen con creces…

 

 

The Dwarves: 40 minutos disfrutando como enanos

Ya en The Dwarves había una buena entrada, pero para nada estábamos apretados ni mucho menos. Antes de entrar en la sala ya habíamos podido ver a Nick Oliveri pululando por los aledaños de la Razz y haciéndose fotos. Dahlia también estuvo firmando y en todo momento se mostraron muy cercanos. El cuarteto de punk gamberro ha suavizado ya hace años la faceta provocativa de directo, pero, sus letras y títulos, siguen siendo irreverentes.

 

Con puntualidad y ya sobre las tablas atacan “How It’s Done” y “Dominator” de una tacada. Suenan perfectos y el grupo va a degüello, con una platea muy participativa y belicosa. Puro punk directo en vena con Blag Dahlia vistiendo su característica camiseta sin mangas y esos guantes sin dedos. La fórmula es la de encadenar varios temas breves y charlar un poco entre tramos. Lo que está claro es que la banda es pura actitud. “Voodoo” vino con coros funcionales y alcohólicos por parte de un Nick Oliveri que fue ganando protagonismo a medida que avanzaba la velada.

 

 

Y el “Better Be Women” fue de lo más cantado de todo el concierto. Parlamentos y ese “Después de tantos años… ¡seguimos siendo muy buenos!”. Irreverencia y autobombo que desemboca en una excepcional “We Are the Scene”, tema de su último disco que de verdad que me pareció de lo mejor del repertorio. En “Druglust” Nick y Blag cantan a dúo, pero es que ya en “We only Came to Get High” el bajista fue voz solista. Mucho carisma, y de verdad que el guitarra y el baterista funcionan perfectamente y dan un plus de técnica a unos temas breves, pero muy exigentes.

 

El “Detention Girl” me pareció una especie de mofa a Nirvana, pues recordemos que ellos estuvieron en el sello Sub Pop, el que aupó al grunge y con el que no terminaron nada bien. Su último disco es un ejemplo de ello… En “Fuck You Up & Get High” Nick se desgañita y los pogos de 40tones y 50 tones tienen lugar con auténtico desenfreno. Algo curioso, y supongo que, buscado, es que empalmaron tres temas con la palabra “fuck” y tres temas más sobre demonios. Cuidan detalles y hay mucha profundidad más allá de ser temas de minuto y medio que parecen escupidos.

 

 

Hubo momento con la gente moviendo el brazo como parabrisas para luego pedir circle pits. Locura total en “I Will Deny” en la que Blag llegó justo de voz, pero poco importó… la sala se volvió loca. Y el final estaba cerca… momento de “Everybodies Girl”, siempre divertida. Incluso su líder se calzó unas gafas de sol para el momento. Subió una chica al escenario para lanzarse sobre la gente y ese punto de ebullición terminó con la colosal “We Must Have Blood”. ¿Su mejor tema? Sí para un servidor. Guitarra y baterista descamisados y Blag regalando el micro a la gente para que cantasen.

 

Hubo fans cabreados con The Dwarves por lo corto del concierto: 40 minutos. Fueron 10 más que en su última vez en estas tierras. Recordemos que esta gente tocaba 12 minutos y se largaba. Mientras el gentío gritaba y la banda recogía, Blag estaba ya fuera hablando con unas fans italianas que se quejaban de que el concierto había sido muy corto… ¡Son The Dwarves! Y tocaron mucho más de lo esperado. Infinitamente mejor que el show de 2011, pero entiendo que es una banda que no es para todo el mundo.

 


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