65/100
9 de octubre de 2026
Republic Records
Me duele, me duele mucho poner solo un seis y medio al cuarto álbum de larga duración a los hermanos Kiszka y por eso me había esperado casi un mes a escribir estas líneas con la vaga esperanza de que mi opinión cambiara a base de escucha tras escucha. Y no, no todo son sombras, pero tras su The Battle at the Garden’s Gate (2021) y Starcatcher (2023) que me parecieron sublimes, no he encontrado ese mordisco en este disco la verdad.
Una tímida introducción bajo el título de «Into the Beginning» abre el disco y es un corte puramente instrumental que roza los dos minutos. Y tras esta ambientación y preparación de atmósferas nos traen «Tear It Down», uno de los temas clave de este disco en los que sí que creo que está la pura esencia de Greta Van Fleet. Momentos donde Josh juega con varios registros, experimentación con sintetizadores, solo de guitarra incluido, partes de jam session y los coros característicos en el estribillo. De verdad que lo tiene todo este tema y nos hace engancharnos a seguir escuchando y es que ojalá todo siguiera en esta línea.
«Heart and the Beat» tiene su punto, y es que un inicio blues rockero con tintes country dan paso a un tema con una estructura atípica donde se queda como protagonista la voz de Josh es un falsete agudo y tiene hasta momentos muy groove, y de verdad que en este tema Josh está grandioso, pero me ha parecido todo un mezclijo que no llega a amalgamar en este tema y termina siendo un sinsentido.
«Boughten Bliss» es una clara bajada de revoluciones, un tema muy baladístico a la guitarra clásica y un registro agudo precioso y los susurros y canto de Josh como total protagonistas. Y es que eso tenemos que reconocérselo, es dueño y maestro y maneja la voz a su antojo como pocos actualmente.
Y volvemos a recuperar el recurso country con cierto misticismo con «Field of Stars» y en el que Josh vuelve a lucirse en el estribillo con el «It’s to move it on…» en un registro que sólo el alcanza y también cargado de mucha psicodelia. Me pregunto también si no es ya un sobreabuso el juego de registros.
Entiendo que «Play Your Games» fuera uno de los temas single y es que sin muchas florituras recuperar a los Greta Van Fleet que creo que todos esperábamos en este disco con muchas guitarras, riffs y momentos de protagonismo y la voz estridente, rasgada y teatral de nuestro Josh.
«Dreams Your Hold» contrasta, sin embargo, las partes pausadas —con la característica voz melódica de Josh— con los gritos agudos. Me alegra que haya un solo para Jake, donde se luce con la guitarra, y que entre ambos se establezca un diálogo musical de pregunta y respuesta.
«Lost In The Golden» es la más cercana al pop del disco y muy festiva y hasta le veo toques de flamenco, tiene una gracia especial. Y «Touch Again» vuelve a ponernos muy románticos y melancólicos.
El piano da paso a «Saw Your Stand» el tema más cortavenas de este disco y ciertamente, esa pausa que anticipa la tormenta, con la voz atronadora de Josh, pone los pelos de punta, un tema muy cercano al The Battle at the Garden’s Gate y que me ha recordado a «Light My Love».
En el tramo final, «Heya» y «Born into This» bajan el ritmo: ambas tienen momentos interesantes, especialmente los estribillos crecientes de la segunda, pero sus estrofas lentas y su tono sombrío hacen que todavía no terminen de convencer. «Call My Own», en cambio, destaca por uno de los mejores estribillos del álbum y un aire triunfal, como una vuelta de honor. Por eso sorprende que no cierre el disco. En conjunto, estas canciones hacen que el final pierda impulso, aunque quizá ganen con nuevas escuchas.
En conjunto, Palace for the People es un disco ambicioso y muy rico, quizá el trabajo instrumental más logrado de Greta Van Fleet. Su complejidad, los matices de la producción y la mezcla de blues, folk y sonidos orientales evocan a Led Zeppelin, pero rara vez suenan a imitación. Aunque las voces quedan en segundo plano, algunos solos pierden fuerza y el orden de las canciones resta fluidez, el álbum recompensa las escuchas repetidas. Es menos inmediato que sus primeros trabajos y necesita tiempo para crecer, pero temas como «Saw Your Stand» dejan claro que la banda sigue en una etapa creativa fascinante.
Nanotecnóloga y química de formación y amante de la música como pasión. Me gusta la música en todas sus vertientes. Empecé tocando el violín y de la música clásica pasé al rock y al metal (mis primeras bandas fueron AC/DC y Mägo de Oz, por supuesto). No tengo muchas bandas predilectas, aunque Rulo siempre encabeza el podio. Helloween, Volbeat o Greta Van Fleet le siguen de cerca. Mis gustos han cambiado a lo largo de los años pero siempre abierta de mente, así que le doy al hard rock, al power, al death metal (melódico) y a todo lo que me haga descubrir cosas nuevas o me sepa impresionar.
Descubre más desde Stairway to Rock
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
