El Can Mercader Festival reafirma su apuesta por el metal nacional

Invicti + Radity + Dry River + Vidres a la Sang

Parque de Can Mercader, Cornellà

18 de Julio de 2026

Redacción: Pere Guiteras.

Fotografía: Jaime V. «Jaimax» Photography.

 

Durante los pasados 17 y 18 de julio, se celebró una nueva edición del Can Mercader Festival. Estuvo organizado como siempre en el extenso y precioso parque del mismo nombre, ubicado en Cornellà de Llobregat, cerca de Barcelona, donde se alzaron dos escenarios a izquierda y derecha del perímetro. Como el viernes tocaban mayormente tributos, excepto Whitedemon, únicamente asistimos al sábado, con varios grupos la mar de interesantes.

 

La primera banda que disfrutamos en directo fueron los sevillanos Invicti, cuya propuesta musical es muy deudora del power americano de Manowar, a los que homenajearon con una pegadiza versión de «Hail & Kill». También rindieron homenaje personal a Savatage en «Hall of the Mountain King», así como a Yngwie Malmsteen en «Trilogy Suite Op. 5».

 

A pesar de llevar en activo solo desde 2022, ya cuentan con dos elepés lanzados: Song of Conquest (2023), del cuál cayeron potentes cortes como «Rock, Drink, and Fuck», la homónima o «Heavy Metal Is Painful», además de su más reciente Evil Empire (2024), con canciones del nivel de «Fuel to the Fire», con la que empezaron una destacada actuación, o «Long Live the King». ¡Esperamos volver a verlos pronto por estos lares!

 

Llegaba el turno para un grupo que está sacudiendo los cimientos del thrash local: los jovencísimos Radity. Su setlist fue sinónimo de pura intensidad y conexión con un público entregado, desde que empezaron con «Just Kill», la composición que abría también su EP debut de 2024, titulado Fire at Will. Después de «Bomb of Hate» del mismo disco, no podía faltar el maremoto de «Bringers of Madness», su sencillo más reciente. Recientemente sacaron un split colaborativo con esta canción, junto a Terminal Violence.

 

Sorprendieron a propios y extraños con una descarga inédita, «Heirs of Doom», que seguramente estará incluida en su primer elepé, que entraran a grabar en los próximos meses. Fue seguida por una adaptación del «Raining Blood» de Slayer, coreado en medio de varios pogos, para volver a añadir un toque de novedad en «Kill to Be». Se despidieron por todo lo alto, con dos de las favoritas: «World of Violence» y «Bullet King».

 

 

No tenía nada escuchados a Dry River, pero mis compañeros de Stairway to Rock me habían hablado genial de ellos. Se entiende que empezaran como una banda de versiones de Queen y Dream Theater, ya que se notan influencias de ambos grupos, con esa teatralidad inherente y pasajes progresivos, si bien prefieren cantar en castellano. Se centraron en sus discos 2038 (lanzado en 2018, aunque parezca que venga del futuro), con temas como «Fundido a Negro» o «Me Va a Faltar el Aire», además por supuesto de su más «actual» Cuarto Creciente (2022), del cual cayeron «Capitán Veneno» o «Culpable», con la que iniciaron su concierto. ¡Habrá que escucharlos con más atención, porque su directo es sólido!

 

Para nosotros la noche terminó con un auténtico referente del black metal catalán, como los legendarios Vidres a la Sang, ya que Megara, que eran cabezas de cartel, no nos gustan. Con un nombre extraído de un poemario del gran Miquel, Martí i Pol, es evidente que nos regalaron las letras más elaboradas, con mucha introspección, como es habitual en este género extremo.

 

Ofrecieron un detallado repaso a su dilatada trayectoria tras los escenarios, que empezaron con su debut homónimo de 2004, con «El Nostre Silenci» y «La Terra i Tu». Del segundo álbum Endins (2006) con «Amb Tota Rancúnia», viajaron hasta el más reciente Virtut del Desencís de 2024, con «Màrtirs» y «Records a l’Oblit». Tras la homónima de su Som (2009), pusieron la cereza final recordando su álbum más conocido, Set de Sang de 2018, con auténticos himnos majestuosos del nivel de «L’òrbita del Cor» o la muy coreable «Els Vents Bufen a Favor».

 

Para finalizar, quisiera dar las gracias a la organización, por presentar un festival con grupos a la altura, además de un espacio al aire libre muy agradable para los espectadores. Tanto el merchandising como los puestos de comida y bebida contribuyen enormemente a que este sea uno de los festivales gratuitos de referencia para el panorama local. ¡Volveremos el año que viene!


Descubre más desde Stairway to Rock

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta