My Chemical Romance en Wembley: el EMO llena estadios por primera vez

My Chemical Romance + Skunk Anansie

Sábado 8 de julio de 2026

Estadio de Wembley, Londres

Texto: Guillem Sort

Fotos: Audra Cirkelyte y FaceBook de Skunk Anansie

Para describir lo vivido el pasado 8 de Julio en el estadio de Wembley (Londres) necesito explayarme un poco así que recomiendo echar la vista atrás y recuperar el Rock de principios de los años 2000. En esta década, una estética invadió rápidamente la escena. Jóvenes ataviados con ropa oscura, maquillados rollo dark, con uñas pintadas de negro y luciendo unos flequillos imposibles. Se trata del Emo, un movimiento que tiene sus origines en el punk y el hardcore alternativo de los 80, luego se desarrolló junto a la influencia del grunge en los 90 y arrancó con bandas como Jawbreaker, Samiam o Refused. También bebió de un imaginario estético y cultural relacionado con Tim Burton o The Cure para, finalmente, eclosionar a mediados de los años 2000 por contraposición a la hipermasculinidad del nu-metal y el hardcore más mainstream.

 

Fallout Boy y Panic! At The Disco fueron las bandas más aclamadas del momento, pero enseguida se pasaron al pop más comercial y acabaron prácticamente abandonando la escena. The Used, Thursday, Taking Back Sunday, My Chemical Romance, Alexisonfire, Thrice… son solo algunas de las muchas bandas en auge de aquel momento. Sin que estuviera claro cuál de ellas iba a liderar la escena, en 2006 My Chemical Romance sacó The Black Parade. Un álbum conceptual pensado para ser escuchado de principio a fin. El álbum fue un éxito masivo y aún hoy se le puede considerar la obra más emblemática y exitosa del Emo. Aprovechando que ahora en 2026 se cumplen 20 años de este LP, la banda, ha decidido realizar una gira de estadios por medio mundo bautizada Long Live The Black Parade!

 

Si alguna vez en la vida tenéis la oportunidad de ir a ver un concierto en el estadio de Wembley aprovechadla. No hay recinto de grandes dimensiones en Europa con mejor organización. Al salir del metro, entras de lleno en la famosa Olympic Way, una avenida de exactamente 500 yardas desde donde se mantiene una magnífica vista del estadio y su icónico arco estructural. Durante este recorrido, te vas cruzando tenderetes con merchandising, bares y puntos de venta de comida.

 

Siempre con música de la banda que tocará esta noche sonando en altavoces instalados de forma discreta en las farolas de la avenida. El ambiente que se crea es simplemente especial, aunque estuviéramos metidos de lleno en una ola de calor, la temperatura no empañó la noche. Por suerte, en nuestro caso, con todo el gentío y los distintos niveles de seguridad, apenas tardamos 20 minutos en entrar al recinto y servirnos nuestro primer refrigerio. Sin mayores problemas que el calor, diez minutos antes de las 18h ya estábamos ready para ver a los míticos Skunk Anansie que abrían la primera de las tres noches en Wembley.

 

No suele ser habitual que la banda principal elija teloneros con más experiencia y trayectoria pero en este caso, My Chemical Romance, han querido rendir homenaje a bandas que les han influenciado a lo largo de su carrera. Las siguientes dos noches las bandas teloneras fueron nada más y nada menos que Joan Jett and the Blackhearts y Sunny Day Real Estate.

 

 

Skunk Anansie

Skunk Anansie arrancó a por todas con This Means War mientras aprovecharon para saludar al público y comentar de pasada la complicada situación política mundial. Luego, los de Brixton siguieron con las míticas Charlie Big Potato y Because of You. Sobre un escenario decorado con columnas de pinchos negras y aprovechando las enormes pantallas del estadio, siguieron con An Artist is an Artisty God Only Loves You, momento que aprovecharon para recordar que las religiones no deben ser los motores de la guerra, que las guerras las causan el poder y el capital.

 

Luego siguieron con Hedonism (Just Because You Feel Good)” y justo cuando el calor apretaba más que en ningún otro momento se arrancaron con la famosísima Weak”. La banda, formada en 1994 y presentando prácticamente su formación original con Martin “Ace” Kent (guitarra), el fotogénico Richard “Cass” Lewis (bajo) y Mark Richardson (batería que empezó a formar en 1995) está liderada por Deborah “Skin” Dyer (voz), una auténtica jefa.

 

 

Rebajaron la intensidad con Twisted (Everyday Hurts) y Lost And Foundpero con I Can Dream retomaron el ritmo mientras Skin bajaba a la pista y cantaba entre el entregado público mientras se grababa con una cámara GoPro. Antes de seguir con “Tear the Place Up” agradecieron a My Chemical Romance poder cumplir su sueño de tocar en Wembley y finalmente terminaron con su himno antirracista lleno de crítica social Little Baby Swastikkka”. Solamente una banda de tanto bagaje podría haber aguantado semejante calor y salir victoriosos del escenario con el público completamente animado.

 

 

My Chemical Romance

Quedaba más de una hora para que saliera en escena My Chemical Romance, pero en esta ocasión, la banda presenta un show inmersivo, con lo que la espera pasó volando. Hay que saber que, en el imaginario de la banda, este show esta ambientado en la ficción distópica y nacional de “Draag”. Una nación imaginaria (o no tanto) donde un dictador lanza mensajes propagandísticos y controla sus habitantes bajo un régimen sin libertad de expresión. Todo el personal de Wembley: miembros de seguridad, técnicos de sonido, roadies, cámaras… todos iban vestidos con el uniforme de esta distópica nación.

 

Además, durante la espera, desde todas las pantallas se lanzaban mensajes Orwellianos en plan “1984”. No olvidemos que Gerard Way (voz y fundador de My Chemical Romance) escribió el cómic de renombre The Umbrella Academy que luego se ha llevado a la tele como serie de mucho éxito con varias temporadas en Netflix.

 

A las 20h o’clock Jarrod Alexander (batería de giras, el original murió en 2024) empezó con un redoble militar al tiempo que se presentaba por las pantallas principales a un elenco de actores que representaban a personajes de Draag. Desde el mismo Dictador sentado en un sillón en el centro del estadio a mujeres de clase burguesa o hombres burócratas de esta sociedad híper-controladora. El estruendo vino cuando entró la banda para performar a cappella el tema The End, primer tema de The Black Parade, que enlazaron con Dead!. Bastaron diez minutos de concierto para vislumbrar que estábamos ante una “Night to Remember”. This Is How I Disappeary The Sharpest Lives fueron increíbles, los actores y la banda interaccionaban tanto dentro como fuera del escenario. Maquillaje, vestidos de época, performance, fuego, fuegos artificiales… Shock Rock a directo a las retinas de los noventa mil asistentes.

 

 

Aunque no fuera sorpresa, el disfrute de ver que llevábamos cuatro temas y los cuatro eran en orden los cuatro primeros temas de The Black Parade fue antológico. Silencio, ahora tocaba la canción homónima que da título al álbum así que, Gerard Way desde un atril, arrancó con sus primeros versos mientras el estadio entero se sumaba al unísono. Sin duda este tema fue el momento de la noche, un tema que acabó con una teatralización del fusilamiento de cuatro activistas de la ciudad de Draag. La banda hizo participar a todo el público levantando cartulinas de Yea/Nay en una votación democrática amañada.

 

La balada desamorosa I Don’t Love Youdio cierto respiro mientras House Of Wolvesreactivó al personal y la dolorosa Cancer nos recordó que estábamos en un concierto Emo. En el tema Mama participaron dos actrices que cantaron de manera operística las partes que quedan a años luz del registro de Gerard Way. Teenagersfue muy coreada mientras que Disenchanted me dio el respiro para reflexionar y darme cuenta que estaba viviendo un musical de Broadway adaptado al tamaño de un estadio.

 

En el escenario, los hermanos Way (Gerard es el cantante y líder mientras que Mickey es el bajista y guapo del grupo) disfrutaban de este espectáculo de producción enorme mientras Ray Toro (guitarra principal) hacía esfuerzos para parecer natural. Lo del pobre Frank Iero (guitarrista rítmico y coros) era otra cosa. El que antaño fue el miembro más punky de la banda y que no ha parado de girar con bandas underground, de golpe estaba en el mayor escenario de su vida sin saber dónde ubicarse… Por suerte todo esto pasa desapercibido gracias al ilusionismo que esta mega producción desprendía.

 

 

Famous Last Words (vaya temazo) y otra vez The End”. Así se llegó al final de la primera parte del show. El pedazo de álbum The Black Parade tocado de principio a fin, por orden, con las canciones teatralizadas y con más pirotecnia que KISS. Personalmente, creo que la banda, consciente de sus limitaciones, hizo muy bien de crear un show envolvente y que permitiera disimular los puntos débiles de unos músicos que no son virtuosos. A la vez, el tamaño del show les permitió potenciar los puntos fuertes, la producción, la idea distópica y el guion de una historia formidable.

 

Después de la bajada de telón, una chelista en solitario apareció en un escenario diminuto situado en el centro del estadio. Clarice Jensen se cascó un tema de 10 minutos en solitario titulado “From A to B”. Lo de un solo de chelo de diez minutos en Wembley habrá que comentarlo en otro sitio, pero me parece una idea espectacular. Para que digan que la música en vivo no es cultura. Si piensas que la mayoría de salas le llaman “música en directo” a tener un DJ…

 

Entrábamos en los que la banda llama “La Cara B del concierto”. Con el chelo aún en el mini escenario, ataviados de calle, sin teatralizar, con el pelo suelto y con los hermanos Way rindiendo homenaje a Oasis subieron los My Chemical Romance a ritmo de Romance al chelo al centro del estadio a tocar en modo 360º diez temas de sus otras obras. El pequeño escenario, con apenas una valla y sin distancia entre público y banda nos devolvió de golpe a cuando el grupo tocaba en salas con aforo de menos de 600 personas.

 

 

Tocaron Honey, This Mirror Isn’t Big Enough for the Two of Usde su primer álbum I Brought You Bullets, You Brought Me Your Love . Hacía dieciséis años que la banda no tocaba este tema en directo. Luego tocaron la enorme Thank You for the Venom donde Ray Toro pudo lucirse sobradamente con melena al aire. Charlando entre tema y tema dejaron caer Cementery Drivey Planetary (GO!). Al poco vimos brillar a Frank Iero con Give ‘Em Hell, Kid dónde si bien las imperfecciones eran apreciables, el registro más próximo y punk hacía que el show fuera más natural.

 

En este momento, Gerard nos anunció que íbamos a presenciar un caramelo para los megalómanos, en 2002 My Chemical Romance grabó un EP donde aparecía la cover de Jack The Ripper de Morrisey, los presentes pudimos disfrutar de su directo veinticuatro años después.

 

Se acercaba el final así que la banda apostó fuerte por los singles pendientes. “DESTROYA fue la antesala de la locura que se desató con la mitiquísima I’m Not Okay (I Promise). Treinta segundos y fueron a la carga con Na Na Na (Na Na Na etc.)” que fue otra locura. Finalmente, la banda se despidió con un último temazo, Helenadedicado a la abuela de los Way fue el broche final a una noche que quedará para siempre grabada en la memoria de los que asistimos en la primera gira de estadios que ha realizado una banda Emo. …So long, and Good Night…

 


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