God Save the Queen / Dios salve la reina
Jueves 9 de julio de 2026
El Poble Espanyol, Barcelona
Texto: Jordi Tàrrega
Fotos: Marc Tomàs i Gimó
No somos en esta página muy de tributos, pero lo de Dios salve la reina, rebautizados como God Save the Queen, va más allá de todo. Muy posiblemente sea la madre de todos los tributos, aunque… eso sería abrir un melón. El caso es que esta agrupación argentina recalaba otra vez en Barcelona dentro del marco del Barts festival e iba a ser mi tercera experiencia con ellos. Todas ellas maravillosas, las otras dos con orquesta sinfónica y en un Rock Fest. No llenaron, pero disfrutamos como niños pequeños en una recreación bárbara de los mejores Queen.
Hicimos una pequeña excursión por Montjuïc al no tener clara la entrada del festival, y ya una vez dentro, en la espera, pincharon temas de Bonnie Tyler, cosa que fue un detalle de banda y/o organización. Qué grande ha sido esta mujer. Tardaron 9 minutos más en salir, pero fue muy grande, con ese look 80ero total y ese “Freddie” con la casaca amarilla icónica. La intro de “One Vision” había sonado y ya estaba casi todo ganado. “Tie Your Mother Down” fue afinando el sonido, en una de las piezas más rockeras del repertorio.

El vocalista subía por encima de la plataforma trasera de la batería y tras un “Bona nit”, se marcaron el “In the Lap of the Gods”, ampliamente cantada. No era el público habitual de los conciertos, y era una banda especial en un escenario maravilloso. Pablo Padín clava todos los gestos del divo y los pipas están atentos a los detalles, le pasan micro, le ponen la silla para que se siente al piano y maraville con “Seven Seas of Rhye”. Dani Marcos hace de Brian May, y lo hace bien, pero no suena igual. Lo que sí canta muy bien. Y es que uno de los grandes logros de esta banda son los coros reales tan perfectos.
“Tear It Up” fue lo más alternativo e inesperado de un set que peca de ser siempre lo mismo. Es lo único que puedes achacarle a una banda espectacular. Y cuando se arrancan con el “A Kind of Magic”… Hay magia, de verdad. Freddie hizo los cánticos con los que jugaba con el público, terminando con ese mítico “Fuck You”. En ese momento me pareció que la banda estaba un poco a piloto automático, pero error mío, no era así, por mucho que el “Under Pressure” fuese el único momento “bajo” de la velada. Y entonces “Deacon” sube a la plataforma y encaran un “Antoher One Bites the Dust” espectacular y precisa. El momento “May” fue ese inicio con teclado y voz del “Who Wants to Live Forever” que daría tiempo para que “Freddie” se cambiase de ropa y apareciese para el “i Want to Break Free”. Cómo canta… cierras los ojos y de verdad que no lo diferenciarías de Mercury.

Ese “Brighton Rock Solo” con ese eco mítico es uno de los grandes momentos del concierto y de la historia de Queen con May de protagonista. En “Now I’m Here” el líder ya viste de blanco y se sobran en detalles de enorme calidad. Luego el “Love of My Life”, con el detalle de la toalla blanca en el hombro de “Freddie”. Preciosa… igual que el “Is this the World We Created”, otro de los baladones por antonomasia y ejecutada a la perfección.
Pero uno de los grandes momentos es cuando atacan todas esas viejas canciones de rock n’ roll clásico, algo que siempre hizo la reina y que era pura diversión. “Taylor” salió con una pandereta y despacharon del tirón “You’re so Square”, “Hello Mary Lou (Goodbye Heart)” -cantada por May– y el “Tutti-Frutti” de Little Richard a un nivel excelso. Pero todo tributo a Queen se la juega con el “Bohemian Rhapsody”, canción de canciones. Y en el fragmento operístico salen de escena y dejan las luces, cosa que también hacían los originales. Excelente…

Y en la recta de salida la eléctrica “Hammer to Fall” y esa fabulosa “Crazy Little Thing Called Love”, que Freddie la hace con la acústica en mano, como lo hacía el divino. Bordean la perfección y se atreven con el “Big Spender” (en versión breve) y con el “Radio Gaga”, otro de los momentos “Taylor”. Y luego apareció “Mercury” con la capa y la corona al son de “God Save the Queen” para aplauso generalizado y con un bis final: “Don’t Stop Me Now”. No llegaron a las dos horas, pero siempre maravillan. Envidio a los que les ven por primera vez, porque te emocionan profundamente.
Salimos felices, pero a todo fan de Queen de verdad (no al de los Greatest Hits) le gustaría ver a esta banda optando por composiciones menos conocidas y presentarlas al público generalista como las joyas que son. Es el único pero que puedes achacarles a estos argentinos que siguen demostrando que no hay tributo en la tierra mejor que ellos. Y vamos a la pregunta incómoda… Si tocan los Queen actuales y los God Save the Queen el mismo día… ¿dónde iría la gente? ¿Quién llenaría más?
Hace décadas que un tributo congregó más gente que el original, pero es una historia escabrosa y merece un laaaaargo reportaje. Hoy no toca.

Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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