Entrevista a Kosta Vázquez de Boikot (Parte 1): «Ahora al fascismo lo llaman libertad»

Hay entrevistas que por una razón u otra son especiales, y para mí Boikot era una de ellas. Cualquiera que haya tenido una adolescencia revuelta o inconformista, digamos, en España, ha escuchado a Boikot en su juventud y el propósito de remover conciencias lo conseguían, y me alegra que eso siga pasando en generaciones venideras. Ahora el momento indicado para charlar con Kosta, cantante y guitarra, quién ha estado implicado activamente en este nuevo álbum, No Les Interesa, que ha tardado nada más y nada menos que 14 años en ver la luz. Aquí os dejamos la primera parte de esta interesantísima entrevista realizada por Yolanda Sabater y Jordi Tàrrega.

Pues me presento brevemente. Bueno, nos presento a los dos brevemente. Yo soy Yolanda y él es Jordi, hemos estado en varios medios. Jordi estuvo muchos años en The Metal Circus, también ha estado en MetalHammer y en Science of Noise. Pero bueno, hace dos años que tenemos nuestro propio medio, que se llama Stairway to Rock. Y nada, sí que es verdad que estamos más enfocados en el rock y el metal, pero somos seguidores de Boikot. Yo, desde muy joven, y Jordi, más todavía, obviamente. Así que a mí me hace mucha ilusión esta entrevista.

Muchas gracias.

No, era una de las entrevistas que buscábamos. Yo soy el más punk del equipo e intento siempre meter cositas, así que Boikot era uno de los grupos que teníamos en la lista. Por otro lado, también colaboramos en Popular 1, una revista veterana, así que también estamos allí.

Sí, la conozco. Guay, guay.

Buenas tardes y gracias por acompañarnos en Stairway to Rock. ¿Qué tal? Bueno, esta semana tenemos un invitado de lujo. Estamos conKosta. Déjame primero saludar a Jordi. ¿Qué tal, Jordi? Tenemos aquí a Kosta Vázquez representando a toda la banda de Boikot porque hace muy poco han publicado un nuevo disco, No les interesa. Déjame decirte que nos hace muchísima ilusión tenerte aquí porque somos muy seguidores de Boikot. Yo recuerdo que compré el pack deluxe de Lágrimas de rabia allá por 2012 y llevábamos mucho tiempo con ganas de escuchar material nuevo de la banda. Así que, antes de nada, enhorabuena por este nuevo trabajo.

Pues muchas gracias. Muy buenas a todos. Encantado de estar aquí con vosotros. Estamos muy ilusionados por sacar un disco nuevo, sobre todo después de 14 años sin publicar uno. Es un placer estar aquí con gente que lleva tanto tiempo en el mundo de la música y que sabe tanto de ella. Así que nada, un placer.

Has mencionado esos 14 años. ¿Por qué hemos tenido que esperar tanto para escuchar nuevo material de estudio?

Bueno, realmente Boikot es un grupo que nunca ha parado. Siempre hemos estado en ruta, en carretera, haciendo giras, conciertos y viajes. La verdad es que tampoco hemos dejado de escribir ni de componer. Lo que ocurre es que llegó un momento en el que el formato de los singles ya no nos llenaba, ya no nos satisfacía. Entonces nos planteamos hacer un disco después de tantos años, pero un disco con concepto, con cuerpo, con alma y con un leitmotiv muy claro, que es precisamente No les interesa, un título que aglutina todo el significado del álbum.

 

Hay un montón de canciones que giran alrededor de esa idea. Ahora explicaré un poco más el porqué.

 

¿Por qué han pasado 14 años? Pues porque vivimos una época en la que la gente casi no escucha música. De hecho, me han llegado a decir: «He escuchado el single, qué guay». Y yo respondo: «Pero si solo has visto veinte segundos en Instagram». Y me dicen: «Sí, sí, está muy buena la canción». Pero con veinte segundos no puedes tener criterio para decir si una canción es buena o no.

 

Estamos en la era de TikTok y nosotros hemos querido hacer justo lo contrario. Ahora que todo el mundo publica singles, nosotros hemos decidido dar un puñetazo sobre la mesa y sacar un disco con 15 canciones. Quince temas que representan un poco toda nuestra trayectoria, desde los momentos de La Ruta del Che hasta los más balcánicos, como Amaneció, o los más punk-metaleros, como Tus problemas crecen o Lágrimas de rabia, que comentábamos antes. Yo creo que eso es precisamente lo que reúne No les interesa.

Yo quería preguntarte una cosa. Vale, habéis seguido haciendo directos y no habéis parado de girar, eso es verdad porque os hemos visto muchas veces sobre el escenario. Pero, además de Boikot, ¿a qué os habéis dedicado durante estos años? Porque entiendo que cada uno tendrá también sus propios proyectos.

Bueno, yo, por ejemplo, entiendo que las artes escénicas requieren una formación continua. He hecho teatro musical, he participado en obras de teatro y, además, he estado estudiando violonchelo durante seis o siete años. Digamos que cada uno ha seguido formándose y creciendo en su tiempo.

 

Es verdad que, aunque de cara al público parezca que no haces nada nuevo, cuando estás girando tienes que preparar la gira, haces toda la temporada de verano y luego, en invierno, ya estás preparando la del año siguiente. Realmente solo tienes un par de meses algo más tranquilos, quizá enero y febrero, pero enseguida vuelves al carro.

 

Paralelamente, siempre hemos seguido escribiendo. De hecho, hay canciones de este disco que empezaron a gestarse en 2017, como No les interesa, sin ir más lejos. Al final entras en una vorágine en la que no paras nunca. Cuando no estás girando, estás estudiando o formándote. Creo que eso, en las artes escénicas, es fundamental.

Vamos a hablar de las canciones. La primera que escuché me la pasó Yolanda precisamente. Y el videoclip de El pueblo… es insuperable. La canción la tengo ya metida en la cabeza. Llevo semanas cantándola sin darme cuenta.

Sí, la verdad es que nosotros también estamos un poco alucinando con esa canción en concreto porque se ha hecho viral, algo que nunca nos había pasado. Tampoco sabemos muy bien por qué, pero sí te puedo decir que ha salido de nuestro círculo habitual. De repente nos han empezado a escribir desde Alemania, desde Indonesia…

 

La canción ha llegado a gente que decía: «No sé qué significa, no entiendo la letra, pero me gusta mucho lo que están cantando». Incluso nos han escrito desde Alemania diciéndonos: «Venid a tocar aquí, tenemos un sitio». La verdad es que nos ha sorprendido porque, cuando haces una canción y trasciende más allá de tus fronteras y de tu idioma, te das cuenta de que la música es universal y rompe todas esas barreras.

 

La verdad es que El pueblo está gustando muchísimo. Cuando haces un tema así no piensas que vaya a convertirse en un éxito viral. Lo que quieres es contar algo, transmitir un mensaje. En este caso, el concepto del tema está basado en el libro «Los poetas en guerra». Es verdad que falta Juan Ramón Jiménez, pero falleció en el exilio en 1958 y, aunque también fue una víctima del franquismo, normalmente no se le incluye dentro de ese grupo de poetas.

 

Yo me planteé una pregunta: ¿qué les diría yo hoy a esas personas que dieron su vida por un ideal, por una tierra, por unos principios? ¿Cómo entenderían lo que está ocurriendo ahora mismo? De ahí surgió el embrión de la canción. La verdad es que estamos muy contentos con el resultado.

 

No sé si habéis leído los comentarios de YouTube, pero me sorprendió que muchas personas afectadas por la DANA la hayan hecho suya.

Mira, hace muchos años que decidí dejar de leer comentarios en general. Cuando se hacen desde el respeto y con ánimo constructivo, siempre los he aceptado, incluso las críticas. Pero luego está la gente que comenta simplemente por molestar: «Manguber_7-3» diciendo que esto es una mierda porque sí. Si entras en ese juego, es desesperante.

 

Nos ha pasado otras veces. Recuerdo cuando sacamos «Lloraré». Los comentarios fueron terribles, pero después empezamos a tocarla en directo y terminó convirtiéndose en uno de los temas que mejor funcionaban. La gente la cantaba y algunos incluso nos decían que esa canción les había ayudado a superar momentos muy complicados de su vida.

 

Así que llegó un momento en el que decidí dejar de prestar atención a los comentarios, especialmente a los de YouTube, porque pueden ser muy peligrosos. Lo que me comentas de la DANA no lo sabía, pero me alegra mucho que haya sido en ese sentido tan positivo.

 

Sí, porque al final es lo más cercano que hemos vivido aquí respecto a todo lo que pasó. Fue terrible.

Me ha sorprendido que el disco empiece con una temática taurina. La verdad es que me descolocó bastante. Luego he visto que el álbum es muy variado. También encuentro influencias de Talco, Dropkick Murphys… pero empezáis hablando de los toros.

Sí, además es curioso porque algunos nos decían: «Con la que está cayendo y os ponéis a hablar de los toros». Pero claro, era el primer single y el disco tiene quince canciones. Escúchate primero el álbum entero antes de sacar conclusiones. Al final es una crítica bastante gratuita.

 

Toro nace porque, después de escuchar muchísimas canciones sobre el tema, nos dimos cuenta de que nosotros no teníamos ninguna. Personalmente tenía muchas ganas de escribir una, pero desde el punto de vista del propio animal. No recuerdo haber escuchado ninguna canción que intentara expresar qué siente el toro.

 

Canciones criticando la llamada fiesta nacional hay muchas, y muy buenas además. Nuestra aportación era intentar cambiar la perspectiva. Porque si en lugar de un toro pusieras un gato o un perro, estoy convencido de que esa fiesta desaparecería inmediatamente.

 

El problema es que se ha normalizado hacerle eso precisamente a ese animal. Nosotros queríamos romper esa cadena de violencia de cara al futuro. No vamos a cambiar el pasado ni el presente del mundo taurino, pero sí queríamos aportar nuestro granito de arena para que, dentro de cincuenta años, las nuevas generaciones ni siquiera entiendan cómo pudo existir algo así.

 

Si conseguimos tocar esa fibra sensible y que las nuevas generaciones no continúen con esa barbaridad, habrá merecido la pena.

Yo creo, perdón por decirlo, que es una fiesta que afortunadamente va camino de la extinción.

Sí, correcto. Lo que pasa es que todavía se sigue manteniendo gracias a las subvenciones que recibe toda esa industria. Pero lo importante es que nuestros hijos no continúen con eso. En ese aspecto creo que vamos por buen camino. Es raro encontrarte con gente muy joven a la que realmente le gusten los toros. Claro que la hay, pero es una minoría.

Yo quería preguntarte si era el momento. ¿Necesitábamos ahora más que nunca un disco de Boikot? Porque la derecha, y lo voy a decir claramente, ya ni siquiera se esconde. No solo en España; yo vivo en Inglaterra y veo que esto está ocurriendo en toda Europa. ¿Ha sido también uno de los motivos para decidir sacar este disco?

Hubo un momento en el que decidimos volver a enchufar la rabia. Estábamos viendo cosas muy preocupantes. Por ejemplo, un general retirado del Ejército del Aire escribiendo en un grupo de WhatsApp que había que fusilar a 26 millones de hijos de puta.

Eso quería preguntarte. ¿Eso era real?

Sí, completamente real. Era un general retirado del Ejército del Aire y, de hecho, en el videoclip aparece el WhatsApp auténtico. Como dices, el auge de la extrema derecha es tremendo y la naturalidad con la que hoy se habla del fascismo resulta increíble. Lo estamos viendo prácticamente en todo el mundo en Europa, en Latinoamérica, en Estados Unidos… Es algo muy preocupante porque, además, ahora al fascismo lo llaman libertad. Han intentado envolverlo de otra manera, pero el veneno sigue siendo el mismo.

 

Nosotros, cuando empezamos con Boikot en los años noventa, recordamos que el fascismo era algo prácticamente inexistente en el discurso público. Nadie decía abiertamente «yo soy fascista». Ahora, en cambio, resulta increíble la normalidad con la que se habla de ello. Nos han obligado a decir que hay que poner un cordón sanitario. No puede ser que la gente no sepa lo que hizo, lo que puede hacer y lo que hará si llega al poder.

 

Nuestro deber es intentar recordar lo que ocurrió y desenmascarar determinados discursos. Creo que la mejor forma de combatir todo eso es mediante la cultura y la educación. El otro día escuché decir que no había profesores de Historia de derechas. Evidentemente no es cierto, pero la reflexión venía a decir que quien estudia Historia conoce lo que ha ocurrido en el mundo. Las dictaduras, vengan de donde vengan, son igual de malas. Lo que no podemos permitir es que vuelva a avanzar un modelo que pueda llegar a las instituciones y hacernos retroceder a los cuarenta años de dictadura que sufrió este país, con el enorme retroceso cultural y sociológico que supuso. Eso no puede olvidarse ni repetirse.


Descubre más desde Stairway to Rock

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta