La ridícula idea de no volver a verte
Rosa Montero
Editorial: Seix Barral
Año: 2013
Si nos quedamos con el título jamás nadie imaginaría que se trataría de una historia tan convulsa pero reposada y vista desde los años de calma y de cuando el dolor ya ha hecho cicatriz. Tendemos a juzgar los libros por su portada o incluso por el título y la verdad es que esta vez me pasó algo similar y quedé prendada del título y eso me animó a sumergirme en la lectura de la grandísima Rosa Montero. A mí gusto solo igualada por mi queridísima Elvira Lindo aunque las dos son inmensas en lo suyo.
Este libro habla sobre la vida de Marie Curie y de cómo se entrelaza, sacando similitudes pero salvando las distancias con la propia historia trágica de la escritora que narra en primera persona cómo vivió la merte de su marido y pareja Pablo Lizcano. La narración no se percibe desde el dolor o la pena, si no más bien como algo nostálgico, que se recuerda con cariño y a recuerdos a los que siempre que uno vuelve se los percibe como hogar.
Vale, puede ser que sienta una atracción extra por esta narración, pues al final la vida de Marie Curie me pareció fascinante y tengo ese toque en común que es la química y que también me considero mujer científica, con todas sus ventajas e inconvenientes. Este libro, más enfocado a un ensayo o a una novela donde se entremezclan a veces datos que en primera instancia pueden parecer inconexos pero que terminan cobrando sentido.
La vida de Marie Curie estuvo profundamente marcada por la pobreza y por una época en la que el papel de la mujer estaba fuertemente limitado. Sin embargo, fue una auténtica transgresora de su tiempo y logró alcanzar muchos de sus objetivos vitales, aunque para ello tuvo que renunciar a otras muchas cosas. Fue una hija ejemplar, aunque probablemente sus padres no lo vieran así, ya que abandonó el camino que se esperaba de ella para perseguir sus sueños. De hecho, no comenzó la universidad hasta los 22 años, una edad tardía para la época. Antes de eso trabajó en empleos reservados casi exclusivamente para mujeres y, a lo largo de toda su vida, compaginó su amor incondicional por la química, la física, la ciencia y la divulgación del conocimiento con un papel ejemplar como esposa y madre. Dime tú si eso no es ser una auténtica superwoman.
Al final su vida estuvo muy ligada a la de Pierre Curie, por supuesto. Juntos hicieron grandes descubrimientos e incluso recibieron juntos el Nobel. Ella nunca se quejó de la discriminación que sufría por ser mujer y gracias a Pierre pudo ser reconocida por su trabajo, pues el comité sueco en primera instancia no pensaba premiarla. Fue nuestro héroe Pierre el que dio un golpe en el tablero y argumentó que si Marie no era incluida él no aceptaría tal galardón.
Durante todo el texto se nos ofrecen extractos sacados del diario original de Marie Curie que ella escribió tras la muerte de Pierre. Son unas viente páginas que además podéis encontrar al final de la novela y se perciben palabras llenas de amor, de admiración por su esposo, con detalles cotidianos entrañables y desde el punto de vista de una Marie que se queda rota, abatida por la muerte de su amada y con dos hijas aún por criar. La verdad es que es desolador y sólo el tiempo confirmó que Marie pudo salir adelante.
Ninguno de los dos de nuestra pareja admitió nunca que el radio podía causar estragos en su condición física, pero lo que está claro es que Pierre a sus 46 años ya estaba hecho una piltrafa, Marie le duró unos cuantos años más y murió a la edad de 66 años. También en una condición física deplorable.
Novela cien por cien recomendada donde creo que además de conocer una parte importante de la historia, donde se reivindica el crucial de la mujer y la ciencia, también sirve para curar heridas y ver las cosas de otra manera.
Nanotecnóloga y química de formación y amante de la música como pasión. Me gusta la música en todas sus vertientes. Empecé tocando el violín y de la música clásica pasé al rock y al metal (mis primeras bandas fueron AC/DC y Mägo de Oz, por supuesto). No tengo muchas bandas predilectas, aunque Rulo siempre encabeza el podio. Helloween, Volbeat o Greta Van Fleet le siguen de cerca. Mis gustos han cambiado a lo largo de los años pero siempre abierta de mente, así que le doy al hard rock, al power, al death metal (melódico) y a todo lo que me haga descubrir cosas nuevas o me sepa impresionar.
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