Sabaton + Helloween + Accept + Testament + Bleed from Within + Primal Fear + Napam Death + Dünedain + Tankard
Sábado 4 julio de 2026
Can Zam, Santa Coloma de Gramenet
Texto: Jordi Tàrrega, Dani Torras, Víctor Melcior, Pere Guiteras y Marc Fernández
Fotos: Marc Tomàs i Gimó
Organiza: Barcelona Rock Fest
Espectacular segunda jornada de festival en Can Zam con dos triunfadores absolutos como son Helloween y Sabaton, con unos shows absolutamente espectaculares. Pero es de recibo destacar lo histórico de Accept en un show con invitados especiales o unos Testament que siempre cumplen y convencen. Bleed from Within se ganaron a la esplanada de Can Zam y Sherpa y sus Barones siguen demostrando poder de convocatoria.
Dünedain: inmejorable inicio de jornada (Víctor Melcior)
Segundo día d Barcelona Rock Fest. 15:30, a más de 30 grados, les tocaba abrir a los abulenses Dünedain. Para esta temperatura y hora aún había bastante gente, evidente que muchos incondicionales de la banda, pero otros entre los que me cuento, curiosos, que no los habíamos visto nunca, y teníamos ganas.
El grupo arrancó con «A un paso del cielo» que ya puso en movimiento a toda la tropa de incondicionales. Un heavy alegre, puro, sano y buenrollero. Esto es lo que pregonan Dünedain y que se ve en sus seguidores. Seas o no fan de esta música, es muy agradable de ver y escuchar.
Pese al calor la gente no dejaba de saltar, cantar y bailar, ayuda la organización del Rock Fest duchando con la manguera a los valientes que estaban ahí dándolo todo. Destacar tres pequeños surtidores de pirotecnia estática que acompañaban ciertos temas. En lo negativo los problemas técnicos que tuvieron en el inicio de “Fénix”, lo que les obligó a estar parados unos minutos. En resumen: un buen inicio de segunda jornada, con energía, buen heavy y buenas vibraciones.

Tankard: cerveza temprana bajo el sol (Marc Fernández)
La leyenda teutona del thrash es de esos grupos capaces de animar un festival ellos solos, incluso a las 16:30 de la tarde y bajo el cruel abrazo de un sol justiciero. Basta con que empiecen a sonar los primeros acordes de “One Foot in the Grave” para que los de siempre vayan al sitio de siempre a hacer un pogo y liarla a lo grande.
Tankard son de esos grupos que como Alestorm o Korpiklaani logran armar una fiesta o al menos arrancar una sonrisa a cualquiera que los vea de pasada, algo fácil cuándo tienes en tu haber temas llamados “A Girl Called Cerveza” o “Die With a Beer in your Hand”.
Todo también es fácil cuándo tienes a un cantante del carisma de Gerre al frente haciendo bromas y animando al personal, permitiendo que para cuándo sonó “Empty Tankard” la gente siguiera tan loca como al principio. Quizás se habrían disfrutado más de noche y en la Tent, pero lograron armar una juerga tremenda incluso con todas las circunstancias en contra.

Bleed from Within vienen de “pinchos” en Barcelona (Jordi Tàrrega)
Tuve oportunidad de ver a Bleed from Within en el Leyendas del Rock de 2023 y sabía que los escoceses se ganan al público más allá de los gustos que pueda tener la gente. Su deathcore y su directo impresionan… Llenaron el escenario de pinchos y de motivos dorados que les aportaban aires de realeza. Su metal moderno combina los guturales de Scott Kennedy con las voces limpias de “Snev” Jones y en temas como “The End of All We Know” o “Levitate” hacen que los presentes se queden impresionados por un directo muy impresionante.
Kennedy sabe manejar a las masas con mucha actitud, se quejó amargamente del calor llegando a definir lo que vivían como un infierno tropical y que en su Escocia natal las olas de calor les llevan máximo a 27 grados. Las imágenes se sucedían en pantalla acompañando a un grupo sólido y con un volumen muy alto. Pidió un Wall of death, un circle pit y destacaron esas segundas voces del guitarrista, que le dan un plus al grupo. Terminaron con “Insane Condition” e “In Place of Your Halo” con esas gaitas finales.

Primal Fear: las ágiulas siguen volando alto (Víctor Melcior)
Después del ruido de Bleed for Within se agradecieron los 5-10 minutos entre grupos, y aun más volver a escuchar heavy metal. (A mí parecer el volumen de Bleed for Within lo subieron en exceso). Los de Matt Sinner y Ralf Scheppers parecen vivir una segunda juventud tras el lanzamiento del magnífico Domination.
El sonido no fue atronador como el de los Bleed for Within (que alguien me explique el porqué unos se pasan y otros, como fue con Megadeth, se quedan cortos). La afluencia de público fue en aumento y ya se notó que estamos en el día fuerte. Primal Fear ha acabado más o menos con la misma audiencia de Megadeth.
Muy corto, diez temas y sin ningún medio tiempo como “Seven Seals” o “Fighting the Darkness”, en lo q Primal Fear son especialistas. Los bolos de festival ya sabemos que son reducidos, pero no pasa nada por meter algún medio tiempo o balada, que parece que hay grupos que tienen pavor q esto. Primal Fear son una apuesta segura en festivales, actitud y temas escuela 100% heavy metal.

Napalm Death la arma en el segundo escenario (Pere Guiteras)
Que un grupo como los británicos Napalm Death, pioneros absolutos del grindcore desde los ochenta, no tengan cabida sobre los escenarios principales del Rock Fest, me parece una falta de consideración hacia su trayectoria. Como ya pasó en anteriores ediciones con Candlemass o Carcass. Por otra parte, en la carpa se crea una sensación de hermandad entre el público, mucho más palpable que en el exterior, por no hablar que evitamos los estragos del calor.
Liderados por un incansable Mark «Barney» Greenway, que levantó los ánimos durante varios y violentos moshpits, tocaron varios clásicos como la “progresiva” «You Suffer» (dura tres segundos), Scum», la versión del «Nazi Punks Fuck Off» del mítico hardcore punk de Dead Kennedys, o «Suffer the Children». También se acordaron de su material más reciente como «Amoral», el cover de «Politicians» de Raw Power, «How the Years Condemn», o «C.S. (Conservative Shithead)».
Además del fuerte discurso antiracista y antihomófobo representativo del compromiso social de la formación, se despidieron deseándonos paz y amor entre los asistentes. No deja de ser irónico esto último, después de la bestial actuación que descargaron contra nuestras desprovistas cabezas.
Testament defiende su legado (Pere Guiteras)
Los californianos Testament han logrado por fin el reconocimiento mundial que se merecían, por habernos regalado thrash de calidad desde los ochenta. Debo admitir que, como fan acérrimo del subgénero más trepidante, nunca ha sido un grupo que me fascine, pese a que me gusta su etapa más clásica. Es innegable el carisma que desprenden sobre el escenario el altísimo Chuck Billy en las voces, junto a Alex Skolnick detrás de las seis cuerdas.
La instrumental «Catacombs» sirvió como antesala de un clásico absoluto del moshpit como «Into the Pit», que fue seguida por otra de las antiguas como «So Many Lies». Se nota que siguen todavía de promoción de su disco más reciente, Para Bellum, del cual cayeron «Infanticide A.I.» y «For the Love of Pain» seguidas, así como más adelante «Nature of the Beast».
Echamos algo en falta canciones primigenias de álbumes como The Legacy, pero encontraron un buen equilibrio en su repertorio. «Electric Crown» junto a «Practice What You Preach» nos retrotrajeron hacia esa época de sacudir cuellos, por no hablar de la casi groove metal «Low», o del cierre apoteósico con «Over the Wall». En conclusión, disfrutamos de un directo solvente que engancha a cualquiera, seas o no seguidor de su ya dilatada trayectoria.

Accept: el ejemplo del perfecto show de festival (Jordi Tàrrega)
Ya sabes de antemano que los Accept de Wolf Hoffman no van a fallar y que el concierto será rutilante y brillará, pero… lo de Accept ayer subió a otro nivel. Hablando de niveles, la batería estaba en lo alto de una plataforma piramidal con luces, humo y de entrada el “Metal Heart” para empezar a hacer cantar con ese mítico riff clásico. Siguieron con “Teutonic Terror”, que incluyó confesti y luego… ¡el “Restless and Wild”! Menudo inicio.

Y ya que estamos en un festival y suelen venir mucho, decidieron hacer un tramode canciones raras, escondidas y que los veteranos fans celebraron. Atención: “Run if You Can”, “Love Child” y un mix del que destacó “Aiming High”. Mark Tornillo es perfecto y la banda ya no es un trío de guitarras como lo fue durante una etapa. Martin Motnik está perfectamente asentado al grupo y vino luego una retahíla de clásicos ochenteros con “Breaker”, “Son of a Bitch” y la mítica “Princess of the Dawn”. Hubo fuego en escena para terminar de completar un show espectacular con otro mix, esta vez con “Starlight” y “Losers and Winners”. Luego vino “Pandemic” y nos preparamos para las sorpresas.
Un inmenso Ralf Scheepers de Primal Fear salió para cantar el “Fast as a Shark” y Chuck Billy de Testament para “Balls to the World”. HISTÓRICO. Espero que haya video de estos dos momentos. Pero hubo más: fuego para la festiva “I’m a Rebel” con un vocalista perfecto. Cuando Mark entró y se refundó la banda vimos que la calidad seguía allí. Siempre podemos decir que a Accept les faltaba un Tornillo…

Helloween: que las calabazas sigan rodando a este nivel (Jordi Tàrrega)
Sigue el Rock n’ Roll Circus de Helloween y la banda teutona sigue estudiando las posibilidades y en cada gira cambian cosas para que no decaiga un espectáculo de dos horas. Salieron a escena con “March of Time” y ya con Deris y Kiske cantando y dándose la vez mientras unas ruedas dentadas giraban en las muchas pantallas que llevaban. El sonido muy bajito de inicio y luego apareció el monje de la portada de los Keepers para narrarnos y dar cohesión al tema. La voz del monje es la de Michel Weikath.
Continuaron con la muy extensa “The King for a 1000 Years”, con imágenes apocalípticas de fondo. Un tema tan largo de inicio es cuestionable, pero la canción lució y luego se desquitaron con un “Future World” en el que los músicos aprovecharon la pasarela. Kai cantó el primer verso, llovió confeti y Sacha utilizó su guitarra futurista. La lluvia en pantalla acompañó el “This Is Tokyo”, con fondo verde y con la calabaza guiñándonos el ojo. La verdad es que los voalistas estuvieron perfectos.

Agradecimos el “We Burn”, que vino con llamaradas y con Deris calzándose un lanzallamas, pero para momentazo de la noche el que hayan incluido el “Twilight of the Gods”. Tema exigente para Kiske, que lo capeó perfectamente. “Into the Sun” fue otra de las nuevas, pero no alcanzo a entender el por qué dejan fuera “Giants on the Run” y “A Little Is a Little too Much”. Momento “Ride the Sky” con un Kai imponente cantando con su guitarra Jackson roja de toda la vida, luego, “Hey Lord!”. Nada mal que rescaten piezas profundas.
Toca destacar especialmente el trabajo de Markus Grosskopf con sus líneas de bajo tan originales y al incansable Dani Löble, que gozó de su momento de solo para que el resto descansaran. Gran pegada y siempre con esa cara de concentración y esfuerzo. El “Universe (Gravity for Hearts)” funcionó para seguir con la imprescindible “I Want Out” cantada a medias por Deris y Hansen. Hubo también un momento original con Kiske y Andy sentados y solos, uno cantaba y el otro tocaba la acústica. Cayeron “In the Middle of a Hearbeat” y “A Tale that Wasn’t Right” (entraron luego todos con sus instrumentos). Pero Michael amagó al “Let It Be” y a su amado Elvis.

Tiempo para el “Heavy Metal Is the Law” con Kai otra vez al frente y la mítica “Halloween” para irnos a los bises. Confeti y otra vez el monje para llevarnos a unos bises iniciados con “Eagle Fly Free” con imágenes de un águila metálica más propia de Primal Fear. De verdad que esas imágenes son muy cutronas. “Power” ya alcanza espacios de honor en el set list (con confeti) y el “Dr. Stein” no faltó a la cita con esas palotas gigantes que simulan calabazas. Hubo un trocito final del “Keeper of the Seven Keys” como colofón final y… como fan, poco más se puede pedir.
Y el bueno de Weikath se despidió con: “Thank You Barça”.

Sabaton fuego, tanques y coro de voces (Jordi Tàrrega)
Cuando has podido vivir lo que hacen Sabaton en su gira de pabellones actuales, quizá este show de festival se te quede corto. A espacio abierto no puede bajarte del techo ese puente levadizo ni puedes contar con los actores haciendo de personajes históricos, lo que sí sabes es que el fuego y las sorpresas seguirán estando a nivel de espectáculo. Intro grandilocuente que nos deja ver a un monstruoso tanque en el que arriba está Hannes Van Dahl a la batería. Grandes en un “Ghost Division” repleta de explosiones y juegos de imágenes en las pantallas traseras de barcos en “Yamato”.
Una de las dulces casualidades es que tocasen “Red Baron” a la vez que Los Barones estaban tocando en la carpa. El karma tiene estas cosas. Entre fuego y decibelios Joakim Brodén se dirigió al público en catalán. Huelga decir que se marchó mucha gente tras Helloween y que la carpa estaba repleta de fans del Sherpa. Pero eso no amilana a unos guerreros que lo bordaron en “The Last Stand” y en “Great War”. Pero como os decía, en “Stormtroopers” había algo muy espectacular en esta gira que en festival no pueden hacer.

Empezaron los parlamentos por parte de todos sin buscar que el frontman sea Joakim sólo y salió el coro de seis voces para el “Christmas Truce”. Pocas bandas pueden ofrecer algo tan espectacular, sin samplers. Cruzamos el Rubicón a medio tiempo y con ese vocalista que no para ni un segundo para que luego la tecnología tomase protegonismo en “Soldier of Heaven”, apoyado por esos coros majestuosos. Y uno de los grandes momentos de la noche fue el “Night Witches con el fuego a tiempo de la canción.
Se quedó el coro durante todo el concierto y las canciones favoritas de los fans y las más cantadas fueron el “Primo Victoria” y el “Swedish Pagans”. Tampoco hubo algún efecto especial de renombre, pero lo que brilló especialmente fue el coro cuando atacaron el “Templars” con ese inicio casi de Iglesia. La movilidad y el fuego fueron constantes hasta llegar a la despedida final en la maravillosa “To Hell and Back” de aires folk y mimbres Savatage.

Sabaton demostraron que son cabezas de cartel absolutos y que van a invertir y pelear lo que haga falta. Pero, de todas formas, ojito a lo que puedan hacer PowerWolf con el fuego, pues si replican lo del año pasado en el Leyendas puede ser glorioso también. Pero el gran titular es que hay relevo a las grandes bandas y que tienen ideas y buscan originalidad y espectáculo, que ya es mucho.

Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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