The Alan Parsons Project – Tales of Mistery and Imagination: 50 años del inicio de la magia

Tales of Mistery and Imagination 

25 de abril de 1976

20th Century / Charisma

Cuando Alan Parsons se decide a crear su propio proyecto musical pensemos que ya había trabajado con los Beatles en Abbey Road y Let It Be y en The Dark Side of the Moon de Pink Floyd (ingeniero de sonido). Era joven, cobró poco, pero su nombre ya era respetado dentro del negocio. Decidió unir fuerzas con el escocés Eric Woolfson (cantante y compositor) y la idea era crear un disco de músicos invitados con canciones compuestas por el dúo basados en los relatos cortos de Edgar Allan Poe como motivo principal. Un autor gótico, un sonido popero…

 

Los integrantes de grupos como Ambrosia y Pilot ya colaboraban con él, así que se prestaron a un proyecto muy de estudio, pensado, concienzudo y en el que Woolfson y Parsons se dedicaron con mimo y con cariño. Hay el mito de que “The Raven” es la primera canción de la historia en usar un vocoder, el filtro que modifica la voz para que suene robótica. Los contactos de Parsons eran ya tan importantes que tenemos aquí a Orson Wells en las narraciones… mucho antes que Manowar.

 

El disco

“A Dream Within a Dream” se inicia con la narración de Orson Wells y nos enfrentamos ante una intro que avanza con un pulso de corazón. Ese latido lo inicia todo y ya da muchas muestras de lo que es Alan Parsons. Recordemos que estamos en 1976 y que este hombre ha trabajado por The Beatles y Pink Floyd en sus mejores discos… Pues sí, sienta cátedra ya desde la misma intro. Y eso nos lleva a la incomparable “The Raven”. Era su presentación en sociedad y el prog de quilates se eleva en la letra del poeta maldito. Es una de las grandes maravillas de Alan, pero es que recordemos que estamos hablando de la primera obra de este hombre… Leonard Whiting a las voces y un feeling absoluto con juegos de volúmenes en una pieza maestra.

 

El “Tell-Tale Heart” (o Corazón delator) cuenta con un buen amigo de la web: el veteranísimo vocalista Arthur Brown, que le pone ese toque loco a una canción que es puro groove. Con otro vocalista sería todo más suave, y más con esa carga de teclados y programación, pero él le pone ese toque teatral que contrapuntea con lo sinfónico de ciertos tramos. Juegos de volúmenes en esta virguería que se agranda con el solo de guitarra de Ian Bairnson. Si hay que musicar a Poe, había que contar con Brown sí o sí.

 

En “The Cask of Amontillado” la voz de John Miles es absolutamente expresiva, que canta de maravilla en una balada orquestada de sonido pulcro. Los juegos de coros son de orfebrería, muy de los 60 y 70 en los que música y arreglos corrían a cargo de un mismo equipo de gente (The Wrecking Crew). Es imposible que canciones como esta no te lleguen…

 

Y si vamos a palabras mayores nos topamos con esa genialísima que lleva por nombre “(The Systhem of) Doctor Tarr and Professor Fether”. Temazo que demuestra a lo que puede ofrecer Parsons, con un estribillo inmaculado, con un piano echándole el plus en un ejercicio tan rockero como sofisticado. Ésta sigue sonando, y hay en el final un extracto de “The Raven”, jugando con canciones del mismo disco en otras como harían Dream Theater un par de décadas después.

 

Y “The Fall of the House of Usher” es una suite instrumental dividida en cinco partes, algo que utilizaría mucho el prog en todas sus vertientes. Se empieza todo con la narración de Wells y pasamos a música orquestal inquietante. Aquí sí que se abraza el universo Poe con elementos mucho más tétricos. Siete minutos de entradas y juegos sonoros como la lluvia y ese órgano de iglesia que se dan la mano. Recordemos que en “Time” de Pink Floyd, lo de los relojes fue cosa de Alan. Hay las cadencias y ritmos de sintetizador que le harán leyenda y el tema avanza entre tinieblas hasta “Pavane”, que es la pieza central.

 

Música descriptiva de enorme delicadeza y poso lúgubre hasta que “cae la casa”. Y se echa el pestillo con “To One in Paradise”, volviendo a la sedosidad sonora y a la pulcritud de sonido. Funciona bien como coda y despedida, pero tira más a radio-fórmula que a tinieblas de Poe. Aquí el genio inglés te muestra que el camino a seguir es un rock sinfónico para todos los públicos y que es alguien que puede hacer magia. Y de veras que la hizo…

 

Veredicto

Tales of Mistery and Imagination es una absoluta delicia de disco y la demostración de que un genio en ciernes iba a hacer brotar magia en forma de canciones. Sí que es un disco de productor y un proyecto como bien reza el nombre del “grupo”: The Alan Parsons Project. No fue una casualidad que empezara con Beatles y Pink Floyd, el sonido es cristalino y muy para todos los públicos, pero ya hay obras maestras y consigue grandes nombres como los de Orson Wells.

 

La portada es también obra de Hipgnosis, los más grandes de esa era, y muy posiblemente los mejores de la historia a la hora de crear portadas y libretos únicos y atemporales. Y atención al libreto interior pues está a la altura de las canciones. Se nota la devoción de Parsons por Edgar Allan Poe, pero también gusta de dar a conocer a los músicos y dar informaciones curiosas sobre los participantes. Hay quien considera este disco debut como el mejor de todos, y muy posiblemente hizo temas mejores, pero como disco…

 

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