Moonmadness
26 de marzo de 1976
Decca Records
Hoy se cumplen cinco décadas del lanzamiento de una de las cumbres del rock progresivo: Moonmadness de los británicos Camel. Los de Guildford, Surrey se fundaron en 1971 por parte del compositor, guitarrista, vocalista, flautista y teclista Andrew Latimer (multiinstrumentista que es el único miembro original activo en la actualidad), junto al batería Andy Ward y el bajista Doug Ferguson. Estos habían tocado en el power trio Brew y, tras publicar un anuncio en el Melody Maker, se les unió el teclista Peter Bardens. Tras estrenarse como teloneros de Wishbone Ash ese mismo año, empezaron a girar habitualmente y firmaron con MCA Records, con los que publicaron su debut homónimo en 1973. No tuvo éxito, por lo que se movieron a Deram Records: una filial de Decca Records, con los que sacaron al año siguiente el eventualmente mítico Mirage, con el cual los descubrí. Extrañamente fue pasado por alto en su casa, pero bien recibido en Estados Unidos, por lo que giraron allí durante tres meses. Destaca su suite de «Nimrodel» / «The Procession» / «The White Rider», inspirada en The Lord of the Rings.
Como les llamó la atención la historia del relato The Snow Goose, de Paul Gallico (1940), ya en 1975 grabaron un precioso disco conceptual instrumental bajo esa denominación, que significó su primer éxito global, a pesar del litigio con el autor por copyright que terminaron resolviendo. Junto a la London Sumphony Orchestra, presentaron en octubre el álbum en el prestigioso Royal Albert Hall. Para su cuarto lanzamiento de 1976, aunque no fuera otro disco conceptual, sus composiciones compartirían una cierta temática: nuestro protagonista Moonmadness hace referencia a las creencias arcanas de cómo las fases de la luna pueden afectar a la mentalidad humana. Una fantasía cósmica e introspectiva estilo The Dark Side of the Moon de Pink Floyd.
El disco
Esta historia empieza con la instrumental casi medieval de «Aristillus», de claro protagonismo para los teclados. Desemboca en la preciosa y etérea «Song Within a Song», con el sintetizador de Bardens respaldado por la voz de Ferguson y la flauta de Latimer. Me encanta ese cambio de ritmo psicodélico, hacia su cuarto minuto de duración. Mucho más trepidante se nos presenta la igualmente instrumental «Chord Change», que baja revoluciones tras el inicio, donde el foco de atención pasa a centrarse en los solos de guitarra de Latimer, más que en la percusión de Ward. Su final caótico es puro jam session. «Spirit of the Water» es una preciosa balada a piano, en la que la voz de Bardens parece ahogarse en el agua.
Encaramos la segunda parte del disco de manera enigmática, con «Another Night», donde encontramos una atmosfera más pesada, idónea para las cuatro cuerdas de Ferguson. La dulce flauta de «Air Born» engatusa nuestros oídos, junto al teclado. Como en la composición anterior, se encarga del apartado vocal el omnipresente Latimer, así como de la flauta y de la onírica guitarra. Llegamos al final de esta atemporal travesía con la canción más extensa del elepé: «Lunar Sea». El eterno sintetizador, junto al sonido envolvente de burbujas, parecen sumergir al oyente debajo de la superficie del mar selene. Hacia la mitad, deciden desatarse el resto de instrumentos, en especial la batería y la guitarra, para romper el hechizo, antes de que regrese el teclado. Majestuosa instrumental, para despedirse por todo lo alto.
«You see the sea, you feel the sky.
Don’t know where you go when you die.
Don’t know the answers.
To what’s in my mind.
Riding on the wind and turning with the tide».
Veredicto
Moonmadness además de significar la consolidación del sonido de Camel, también implicó el último disco con la formación original. Quizás por su apuesta cercana al jazz fusión estilo King Crimson, su nula apuesta por el formato radio friendly, o bien por el poco uso de lírica en sus composiciones, jamás lograron tener el éxito de grandes nombres como Yes o Genesis, si bien están muy bien valorados por la crítica y los seguidores del género. Tuve mucha suerte de disfrutarlos en directo durante su gira de 2018, donde lo tocaron entero ese 4 de setiembre en la Sala Barts, cuyo concierto finalizaron con mi favorita «Lady Fantasy», perteneciente a su disco Mirage.
Apasionado del cine y la música. Desde 2021 he sido redactor en diferentes medios como Manners of Hate, Metal Nightmare y Queens of Steel. Recientemente incorporado al equipo de Stairway to Rock, para ofreceros desde entrevistas, reseñas de discos o crónicas de conciertos (con énfasis en el underground), además de cualquier artículo especial cinéfilo que me pase por mi cabeza. Especializado en heavy, thrash, speed, metal épico, doom, rock progresivo y psicodélico. Actualmente trabajando en una novela de ciencia ficción.
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