Arranca La Noche de las Brujas 2026, la nueva gira de Mägo de Oz

Mägo de Oz

Palacio Vistalegre, Madrid

7 de marzo de 2026

Organiza: RRS Promo / Calle Underground

Redaccion: Andrés Aranguren
Fotografía: Javier Paredes

 

La gira «La Noche de las Brujas 2026» llegaba al Palacio Vistalegre este pasado 7 de marzo con la expectación propia de una nueva etapa en Mägo de Oz. En este caso, segundo disco con la voz de Rafa Blas como cantante oficial y tras un Alicia en el Metalverso que sirvió de lavado de cara de la banda. El grupo presentaba su nuevo trabajo, Malicia, La noche de las Brujas, y la sensación general antes de empezar era clara: curiosidad, ilusión y un escenario impresionante que sin duda nos metía de lleno en el ambiente místico de la temática del álbum.

 

 

El concierto arrancó con “Malicia”, interpretada al igual que el disco, una apertura lógica para una gira de presentación y que dejó claro desde el primer momento que la banda quiere situar el nuevo disco en el centro de esta etapa.

 

 

Sin pausa enlazaron con “Maritormes” con un ritmo trepidante, “Ríos de lágrimas”, que sirvió de homenaje para rendir tributo a quienes ya no están y a los que perdieron sus vidas en La Dana seguido de “Astaroth”. A lo largo del concierto vimos cómo en este nuevo setlist han recuperado varios temas de discos como Ilussia y Hechizos, Pócimas y Brujería, y no es para menos ya que le van como anillo al dedo a esta gira.

 

 

Uno de los primeros momentos destacados llegó con “Abracadabra”, que no oíamos en directo desde hace años, donde se vio una buena química vocal. Aunque todavía con margen de mejora en empaste y que contó además con la colaboración de Queralt Moreno a los vientos.

 

 

La banda continuó con “Maite Zaitut” junto con una Ikurriña proyectada en la pantalla. Y “Hechizos, pócimas y brujería”, dos canciones que el público recibió con entusiasmo. Este último siempre fue uno de los favoritos por parte de los fans de la etapa de Zeta y siempre es bueno volver a oírlo.

 

 

El bloque central tuvo protagonismo para Xana Lavey con “Mi cuerpo y yo nos dejamos de hablar» y “Halloween”. Volviendo a poner el entusiasmo en este nuevo trabajo y con Raquel demostrando versatilidad como frontwoman antes de un emotivo “Siempre” a cargo de Rafa que sirvió para bajar revoluciones y conectar con el público desde un tono más íntimo.

 

 

Tras una charla de Víctor, reivindicando esta vez la Paz y el No a la guerra; llegó uno de los tramos más celebrados del concierto. “La ruta de los sordos”, con Juanma y Tony. Dónde Juanma, visiblemente emocionado y enorgullecido se mostró muy agradecido con la banda y demostró cómo los años pueden limar asperezas y se puede disfrutar de una vieja amistad. Quién sabe…

 

 

“La noche celta” es de esos temas que levantan la sala, al igual que “La danza del fuego”. Protagonizada por esa melodía inicial al violín por parte de Moha que tanta y tanta gente conoce dentro y fuera del heavy y del rock. Una sorprendente “La costa del silencio” con Alba de nuevo en las tablas. Estuvo muy participativa durante el concierto y con una gran presencia.

 

 

Después de uno de esos solos estratosféricos de Salán, llegó una de las rarezas del setlist. “La viuda de O’Brian”, con Txus di Fellatio a la voz y Teto destacando en la batería. Un guiño curioso que aportó variedad aunque rompió ligeramente el ritmo del show.

 

 

En la recta final, “Mil ojos tiene la noche”, “La cantata del diablo”. Con las incorporaciones de Erik y Alba al reparto de voces, y Queralt Moreno sumándose a Diego Palacio a los vientos. Nos hicieron recordar viejos y buenos tiempos del Mägo más grandilocuente. Trás tremendo temazo, los bailes de “El vals de las almas rotas” prepararon el terreno para el tramo más festivo.

 

 

Tras un interludio instrumental de Queralt junto con las maravillosas y ya amigas de la banda Irish Treble, el público explotó con “Molinos de viento”. Y el cierre inevitable con “Fiesta pagana”, donde todos los miembros de la banda compartieron protagonismo y el pabellón terminó convertida en una auténtica celebración.

 

 

El concierto dejó una sensación positiva, pero también realista. Fue un buen show, entretenido y con momentos muy disfrutables, aunque no perfecto y con bastantes cosas por pulir. Especialmente en cohesión escénica y en el rodaje de los temas nuevos.

 

 

Se agradece que rescataran muchas canciones de la etapa de Zeta y también de la época de José. Algo que mantiene viva la identidad reciente del grupo, pero al mismo tiempo quedó claro que la banda quiere dar un peso muy importante a esta nueva etapa y al disco Malicia. Dónde la noche de las Brujas, que ocupó un lugar central en el repertorio.

 

 


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