Edenbridge – Set The Dark On Fire

76/100

Napalm Records

16 de enero de 2026

 

Con casi tres décadas de trayectoria a sus espaldas, Edenbridge alcanza su duodécimo álbum de estudio reafirmando una identidad que nunca ha sido rehén de las modas. Set The Dark On Fire no pretende revolucionar el metal sinfónico, lo que sí hace es consolidar una propuesta que combina elegancia orquestal, sensibilidad melódica y una vocación épica muy definida. El dúo creativo formado por Lanvall y Sabine Edelsbacher vuelve a situarse en el centro de la ecuación, con una producción cuidada —a cargo del propio Lanvall— que apuesta por la claridad instrumental y un equilibrio más contenido entre metal y sinfonía.

 

El disco se abre con “The Ghostship Diaries”, una carta de presentación dinámica y ornamentada, donde la orquesta y la base rítmica dialogan con naturalidad. La voz de Sabine emerge limpia y serena, sin necesidad de excesos, recordando que su timbre sigue siendo uno de los grandes activos del grupo. A partir de ahí, el álbum alterna músculo power y atmósferas cinematográficas. “Cosmic Embrace” opta por un enfoque más directo, con un estribillo accesible y envolvente, mientras que “Where The Wild Things Are” introduce matices folk y un trabajo de guitarras más elaborado, incluyendo un solo que aporta frescura dentro de la fórmula habitual.

 

 

El bloque central muestra la dualidad del trabajo. “Tears Of The Prophets” funciona como interludio introspectivo antes de que “Our Place Among The Stars” despliegue su carácter más ambicioso, con un desarrollo extenso y pasajes que coquetean con el progresivo. Si bien la riqueza compositiva es incuestionable, en algunos momentos la duración juega en contra de la inmediatez.

 

El tema homónimo, “Set The Dark On Fire”, es probablemente el corte más contundente: riffs más afilados, una base rítmica sólida y un estribillo de clara vocación épica que conecta con la vertiente más power de sus primeros trabajos. Por contraste, “Bonded By The Light” explora un terreno más teatral y emotivo, con protagonismo del piano y una interpretación especialmente delicada de Sabine.

 

 

La suite final: ambición conceptual y cierre cinematográfico

 

La recta final adopta un tono conceptual con la suite “Spark Of The Everflame”, dividida en cuatro partes. Aquí la banda se permite un desarrollo más cinematográfico, alternando pasajes instrumentales, secciones más densas y momentos acústicos. El cierre, “Where It Ends, Is Where It Starts”, retoma motivos previos y aporta sensación de circularidad, reforzando la idea temática del triunfo de la luz sobre la oscuridad.

 

En conjunto, Set The Dark On Fire es un trabajo ambicioso, de producción nítida y arreglos majestuosos. Puede resultar algo extenso y menos inmediato que otros lanzamientos del género, pero recompensa con matices y profundidad a quienes se adentren en él con paciencia. Edenbridge no busca competir con los gigantes comerciales del estilo; prefiere perfeccionar su propio lenguaje, y aquí lo consigue con solvencia.

 


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