Killing Ground
3 de septiembre de 2001
SPV / Steamhammer
Para muchos/as de los/las que escribimos en esta web el Killing Grund de Saxon es un discazo, pero si lo miramos con perspectiva y más allá del sentimiento personal, y de esa afección que provoca en nosotros/as, digamos que es un disco complicado. El heavy metal vivía sus momentos más bajos de la historia y ellos buscaron rizar el rizo: hacer un disco adaptado a los 90 a la vez que jugaban con también crear el disco más progresivo de su historia. Demasiadas cosas en una…
Y es un trabajo excelente, defendido por sus fans más clásicos y visto por algunos como su último gran disco (que no obra maestra). De este álbum toca recordar que el grupo vino a Razz 2 y se marcaron un bolazo de 2 horas y media, siendo el punto más alto en directo que ha dejado la banda de Biff Byford en décadas. Bajaron al barro para demostrar en tiempos bajos que ellos estaban a todas. Y ahora que son cabezas de cartel, se les agradece estos momentos. Pocas bandas lo dieron todo en los momentos más bajos del heavy metal tradicional en toda su historia.
El disco
Todo se inicia con una intro que lleva el original título de “Intro” y que nos sitúa en el disco y la acción. Sutil entrada con aires de batalla para desembocar en “Killing Ground”, muy posiblemente el mejor tema del disco, siendo el tema más tocado de esta obra y el más representativo de unos Saxon que en 1996 vivieron momentos muy bajos, pero no en lo que se refiere a inspiración. Temazo con las poderosas guitarras de Paul Quinn y Doug Scarrat en una cadencia dura en la que brilla voz y especialmente el excelente bajo de Nibbs Carter (atención la solo integrado…). Estribillo poderoso, épica y heroicidad. Justo lo que uno espera de los sajones.
El momentazo del disco, y de largo, es la alucinante versión que se marcan del “Court of the Crimson King” de King Crimson. Es tan tremenda que la colocaron en segunda posición y la hicieron suya. No sólo demostraron que son una banda capaz de hacer cosas complejas, es que la bordan con mimo y una épica espectacular. Seis minutos de gloria. “Coming Home” es un medio tiempo guitarrero que demuestra que el grupo estaba en un buen momento. Corte hímnico, muy directo, con solazo de Quinn y otro buen estribillo. Biff estaba en un momento vocal muy potente y el reiterativo riff engancha y convenece.
Hay muy buenas canciones y el “Hell Freezes Over” lo es. Tiene una aceleración a media composición y vuelven a estar las guitarras en primera línea, especialmente en el solo. Feeling y vibra 80era con producción de principios de siglo. Hay una pátina oscura de producción, pero el tema vuelve a demostrar el gran momento del grupo en contraste con el bajo momento de la escena de metal tradicional de la época. Y siempre me encantó ese “Dragons Lair” en la que Byford da lo mejor de sí. Canta muy agudo y juegan al díalogo entre voz y seis cuerdas, pues se dan la vez. Esas guitarras dobladas y ese toque prog le sientan genial, incluso Fritz Randow le mete al doble bombo.
Y si tengo que quedarme con un tema… pues no tengo duda alguna: “Deeds of Glory”. Absoluta gema escondida en la vasta trayectoria y legado de Saxon. Lo tiene todo y rememora sus grandes momentos eclosionando todo en un estribillo impoluto positivista y delicado. Es evocadora, contundente y con muchos galones. El riff es 100% Saxon, y creo que todo/a fan busca esto.
Y si pasamos luego a canciones de relleno nos toparemos con “You Don’t Know What We’ve Got”, de afinaciones graves, pero con punch e intenciones de ir a una actualización de sonido en plenos 90s. Una gran banda tocando algo que no va con ellos. Y en “Running for the Border” estamos en la misma línea. Todo se basa en la línea de bajo de Carter, pero el grupo intenta actualizarse en un sonido que no es el suyo. Funciona todo a medias, y hasta cierto punto, es un ejemplo de adaptación, pero Saxon no serán recordados por esto.
El “Shadow son the Wall” representa muchas cosas, y todas malas. Las bandas de metal tradicional intentaron adaptarse a los tiempos haciendo cosas que ni sabían hacer ni querían hacer, y eso dio lugar a esperpentos de discos ya olvidados. Saxon lo hicieron con este tema, no con todo un disco, lo cual se agradece. Oscuridad forzada, voces distorsionadas (todavía más forzadas) y un estribillo digno, poco más. La despedida la pone “Rock Is Our Life” a modo de contraste después del desaguisado que la precede. Este tema probó escenarios y eleva al grupo con el lema del título perfectamente ejemplificado en lo musical. Otra a recuperar y con muchos guiños a “And the Bands Played On”.
Veredicto
Si nos vamos a la estadística, creo que ya nos lo dice todo: De los discos más tocados de Saxon, ocupa la posición 23 (¡!!) sólo hay un disco que hayan tocado menos: Destiny. Y es un dato que duele pues estamos hablando de una gran obra de heavy metal, cero respetada por sus creadores. Y ellos sabían que se pasaban de la raya… Hicieron como cuando salió el Risk de Megadeth, que añadieron un disco con clásicos regrabados. Estos detallitos, vistos con tiempo y la pausa… ya te dan muchas pistas de ese momento fatídico que era 1996. A diferencia de otras bandas en los 90… Saxon no hicieron el ridículo.


Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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