Entrevista a Mark Zonder de Warlord (Parte 2): «Warlord no se concibió como un grupo religioso, sino que muchas de nuestras letras cuentan historias».

En esta segunda parte de la entrevista que le hicimos a Mark Zonder de Warlord, Marc Fernández le preguntará sobre si cree que sus letras cristianas afectaron al éxito comercial del grupo, su relación actual con Hammerfall y Fates Warning, porqué continuaron tras el fallecimiento de Tsamis y si están trabajando en nuevo material actualmente. Añadimos también las preguntas habituales del primer disco que compró con su dinero, así como cuándo se emocionó por primera vez, durante un concierto o una canción específica.

 

Llegados a esta altura de la entrevista, nos adentraremos en un ámbito más espiritual y personal. ¿Crees que vuestras letras cristianas pueden haber perjudicado vuestro éxito comercial? Nos recuerdan a bandas como Savatage o Tyrant. Hace poco hablé con Neal Morse, quien es también abiertamente cristiano y plasma mucho de eso en su música. Siempre ha dicho que la música es como una experiencia espiritual para él, pero quisiéramos saber tu opinión. 

 

Mark: Bueno considerando que soy judío, no. En cuanto a Bill, inicialmente hablamos de esta cuestión, pero no consideraba a Warlord como una banda religiosa. «Lucifer’s Hammer», «Child of the Damned», «Mrs. Victoria», «Aliens», «Lost and Lonely Days»… esas no son canciones cristianas. Más adelante, en Lordian Guard, Bill ya hacía lo que le daba la gana, pero no definiría a nuestra banda de esa manera. Si tienes un compositor y letrista principal… ¿Esa es su religión? Bueno sí, «Deliver Us From Evil» encajaría más o menos ahí… pero Warlord no se concibió como un grupo religioso. A Bill no le gustaba mucho reflejar su fe en la banda. Él tenía mucho respeto por el hecho de que éramos socios y esas no eran precisamente mis creencias.

 

¿Podríamos decir que, más que hablar de la fe en sí misma, quizás se recurre a una imaginería épica, para elevar la música más allá del mensaje cristiano?

 

Mark: No, si prestas atención a muchas de las letras, suelen contar historias: como «Lost and Lonely Days», que va sobre las relaciones, «Aliens» son invasores, pura ciencia ficción, luego hay canciones sobre la guerra como «Night of the Fury» o «Killzone» (del The Holy Empire de 2013). Hay que verlo como si fueran películas, ya que Bill tenía algunas más románticas, pero otras de terror, como «Mrs. Victoria» y su descuartizamiento. Él se lo planteaba más desde ese punto de vista, en lugar que como un gran y ferviente creyente.. ya sabes, más adelante le surgieron otras cosas. Obviamente, una canción como «Father» iba sobre su padre, pero la gente lo puede interpretar como la figura de Dios. Él no pretendía que fuera así, lo concibió para algo cinematográfico o que invitara a la reflexión. Está claro que no escribía canciones de rock and roll estilo Whitesnake, basadas más en lo sexual, sino que era algo más intelectual.

 

 

Alejándonos un poco de la cuestión anterior, ¿Cuál es tu relación actual con Hammerfall y Fates Warning?

 

Mark: He hablado con Joacim (Cans, vocalista de HammerFall), somos buenos amigos. No paro de decirle que tiene que llevar a Warlord como teloneros. En cuanto a Fates Warning, yo grabé dos canciones, si no recuerdo mal para el disco de Arch / Matheos. No hablo mucho con Jim, solo de vez en cuando, sino mucho más con Ray (Alder, su cantante), por todo lo que hemos grabado con nuestro proyecto A-Z, así como el tercer disco que sacaremos. Luego hablo con Bones, con Joe Tobias, el bajista, todo el tiempo, ya que siempre hemos sido buenos amigos. A pesar de que hayan pasado ya varios años, todo el mundo me sigue preguntando… pero es que nadie me ha pedido que haga nada, ni una gira de reencuentro ni siquiera que grabe otro disco. Aunque estoy abierto a todo eso, no está entre mis planes, pero seguimos hablando. En realidad no ha pasado nada malo, pero no parece que Jim tenga muchas ganas de grabar otro disco de Fates Warning. Eso ya depende de él, yo siempre estoy grabando para otros o mis cosas. Ahora me encuentro trabajando en material nuevo de Warlord, así como de A-Z.

 

Hemos hablado antes un poco sobre el fallecimiento de Tsamis. ¿Cuál fue tu motivación y qué sentías en cuanto a seguir adelante con su legado musical?

 

Mark: Es algo curioso, ya que durante los últimos meses de su vida no paraba de decírnoslo, tanto a Giles (Lavery, cantante actual) como a mí, ya fuera por correo, mensajes de texto o llamadas telefónicas, que teníamos que seguir adelante. Que no dejáramos que muriera el legado de Warlord, ya que si nosotros parásemos, todo habría sido en vano. Pero al mismo tiempo, en cuanto falleció la gente ya me estaba poniendo micrófonos en la cara, para preguntarnos si íbamos a seguir o qué íbamos a hacer, sin que tuviéramos cinco minutos para pensarlo con calma. Es algo que ya nos imaginábamos, pero no ese día en concreto. Cuando Giles vino a verme hablamos sobre ello y dijimos que teníamos que encontrar a los músicos adecuados. Les dije: «No voy a salir ahí fuera, con una banda tributo realmente mala, ni con tipos que no crean que van a dejar su huella y que decidan tocar los solos como les dé la gana».

 

Encontramos a unos chicos que querían tocar la música nota por nota y, lo que es más importante, que honraban nuestro legado. Era el mismo tipo de teoría que tuve cuando toqué con Graham Bonnet y hicimos algunas de las canciones de Cozy Powell. Sentí que era mi responsabilidad interpretarlas nota por nota. Es una combinación de respeto hacia el grupo, el batería, así como a los seguidores, ya que si vinieron a ver eso, no quisieran ver a Mark tocando, por ejemplo, una especie de interpretación jazzística de «Lost in Hollywood». ¿Sabes a lo que me refiero?

 

Una vez encontramos a los músicos adecuados, ensayamos y hicimos los primeros conciertos, supe que esa era la mejor versión posible de Warlord, la más compacta. Suena como en estudio… vuelvo a escuchar alguno de estos conciertos que damos y, solo con un iPhone en la mano en la sala, me sorprende lo bien que suena. Como si estuviéramos representando exactamente lo que Bill quería.

 

La verdad es que eso es muy digno y bonito. Sobre la siguiente pregunta, en realidad ya la has respondido antes, pero me gustaría profundizar en ella. ¿Estás trabajando actualmente en material nuevo? ¿Qué podemos esperar en el futuro? 

 

Mark: Bueno sin duda alguna vamos a seguir con el nombre de Warlord, al igual que muchas bandas que han pasado por situaciones similares, como Riot o un millón de otros grupos que han perdido a miembros clave. Bill y yo éramos socios y yo sigo aquí, así que seguiremos adelante, en la misma línea. Una especie de nuevo capítulo claro, ya que él ya no está entre nosotros. Hemos aprendido en los últimos años, con todos los conciertos en directo que hemos dado, y sencillamente hablando con la gente, que quieren más Warlord. Va a tener que cambiar un poco, pero siguen habiendo personas dedicadas que quieren continuar con la tradición. No quieren que sea su grupo, convertirlo por ejemplo en algo de blues o otros estilos, sino que sigue la línea marcada, así como la composición de nuevo material.

 

Estoy muy contento con ello, me encargo como si dijéramos del control de calidad, ya que no sacaremos un montón de basura solo por tener algo. Quiero escuchar esas nuevas canciones y emocionarme de verdad, ya que si me deja alucinado sé que funcionará para nuestros fans. Para serte sincero, el único que sabe qué funciona de verdad para Warlord soy yo, ya que estuve allí desde el principio, por mucho que haya otras personas que lleven también mucho tiempo. Mi palabra tiene mucho peso y soy una parte importante. Como hemos hablado, estuve un año y medio tocando solo con Bill; de ahí surgió nuestro sonido, de la interacción entre guitarra y batería. ¿Sabes cuando oyes que las partes de guitarra y batería encajan y suenan juntas? Eso es porque no teníamos a nadie más con quien tocar en ese entonces. Ahí es donde surge la magia de nuestro estilo e intento que siga adelante. Si las nuevas canciones son lo mejor del mundo, eso deberán decirlo nuestros seguidores.

 

 

Ya casi hemos terminado, pero nos quedan dos preguntas más que no tienen que ver con Warlord, pero nos gusta hacer en nuestras entrevistas. ¿Recuerdas cuál fue el primer disco que compraste con tu dinero?

 

Mark: ¿Con mi propio dinero? Podría decirte el primero que nos compraron mis padres, eso sí lo recuerdo: el primer disco de The Monkeys. Luego el segundo fue de la banda Traffic, el John Barleycorn Must Die. Mis padres tenían algunos álbumes de The Beatles, les gustaba mucho Herb Alpert & The Tijuana Brass, The Fifth Dimension, bandas sonoras de películas como West Side Story y cosas así. Ya sabes, artistas de la Motown, ya que nací en Detroit y había mucha variedad cuando yo era pequeño.

 

Nuestra última pregunta: ¿Cuándo fue la primera vez que te emocionaste, o incluso llegaste a llorar, mientras veías un concierto o escuchabas una canción concreta?

 

Mark: Sinceramente… eso nunca me ha pasado. Es más una sensación de que me haya conmovido de verdad, en lugar de llorar. Como cuando me invade una emoción tal que, cuando llegas a la mitad de una canción, es como si la estuvieras viviendo, y la letra es parte de la banda sonora de tu vida. Como si te imaginases a ti mismo diciéndole eso a alguien, eso es algo que me ha pasado toda la vida. La música siempre ha formado parte de mí. No es tanto que estuviera tan enamorado solo de la batería, se trata más bien de la música y de lo que supone el sonido de la armonía, la melodía y ese tipo de cosas. Y lo que es más importante, en una canción ver cómo cambia de estrofa a puente y luego al estribillo, como esa música puede animarte. En cierto modo te habla… no necesariamente, pero te hace sentir de una manera determinada.

 

Es casi como un avión despegando, y luego es como si un avión aterrizara, y después vuelve a despegar, y hay ciertas emociones, sobre todo en lo que respecta a los cantantes y a cómo interpretan una línea vocal. Eso es lo que siempre me ha llegado, porque siempre he sido más de canciones, que de ser de esos que dicen: «Oye, déjame tocar la batería y ya está». Prefiero tocar… detrás de una gran canción y un gran cantante, en lugar de estar en el centro de atención. Está bien querer tocar en todas partes como loco, pero no me emociona demasiado, a menos que esté ligado a una gran canción. Una gran instrumentación en la que yo impulse esa canción, la lleve adelante y haga que la gente sienta algo concreto. Entonces me apunto sin dudarlo, pero para mí siempre ha sido importante la canción, en lugar de la batería en sí.

 

¿Recuerdas algún artista o canción en concreto? (aquí intervine yo, Pere).

 

Mark: No, pero lo que más me marcó fue el primer álbum de Journey, el verde, donde eran por así decirlo un grupo de rock de fusión instrumental. Había muchísimos altibajos, sobre todo con la batería. Es la dinámica, esa es la palabra que estamos buscando. En cuanto a la interpretación, en lugar de que alguien simplemente le dé una paliza a la batería de principio a fin, lo cual mola, y hay ciertas canciones que lo requieren, y funciona muy bien, pero me encanta todo ese subir y bajar con la música. Donde se vuelve muy frenética, a veces, y luego vuelve a bajar, y entonces se asienta un poco, y oyes el groove y el ritmo, y te conmueve emocionalmente, ya sabes, tus pies no paran de dar golpecitos.

 

 

Genal, creo que ya hemos terminado con las preguntas. ¡Muchas gracias, espero que disfrutes de tu estancia en Nueva York! ¿Nos dijiste que venías a visitar a tu hijo?

 

Mark: Sí, mi hijo vive aquí. No soy muy fan de Nueva York, lo siento, no me gusta. Vivimos aquí hace unos veinte y pico años durante unos tres años más o menos. Soy de California… no me gusta el calor y la humedad. Te lo agradezco, lo pasaremos genial.

 

¡Gracias de nuevo! Es un placer.

 

Para terminar, Mark, ¿Tienes algo que decir a nuestros lectores? (vuelvo a intervenir, para cerrar). 

 

Mark: Simplemente estamos buscando nueva música y tenemos un nuevo agente. Queremos darlo todo el año que viene, en el ámbito de conciertos: tocar nuevas canciones, otras antiguas, con una nueva imagen escénica. Es como una reinvención de la banda. Creo que hemos pasado los últimos dos años consolidando el material clásico y es hora de crecer.

 

¡Muchas gracias, cuídate!

 

Mark: A vosotros, igualmente.


Descubre más desde Stairway to Rock

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta