Avantasia + Soen + Nefarious + Calva Louise + Primal Fear
29 de agosto de 2026 – Día 3 – Marenostrum, Fuengirola
Z! Live
Fotos: Tigran Grigorian
Crónica: Maria Grigorian
Era la última jornada y también la que reunía la mayor concentración de nombres esperados por el público. Primal Fear, Avantasia y Soen formaban un cierre difícil de superar, mientras que Nefarious y Calva Louise se encargaban de abrir una tarde que iría aumentando progresivamente en intensidad.
Y había una sensación que se respiraba en el ambiente: esta noche iba a ser especial. No solo porque fuera la última. Sino porque Avantasia llegaba a Fuengirola con uno de los espectáculos más esperados de todo el festival, en su única fecha española de esta gira.
Nefarious
La última jornada comenzó con fuerza. Nefarious, superbanda estadounidense formada por músicos procedentes de nombres fundamentales del thrash como Exodus, Death Angel, Heathen y Blind Illusion, no necesitó demasiado tiempo para dejar claro qué venían a hacer: thrash metal clásico, riffs agresivos, velocidad y una ejecución extremadamente sólida.
La banda presentó en Fuengirola buena parte de su identidad actual, incluyendo temas de Addicted to Power, además de recuperar clásicos ajenos como “Goblin’s Blade”, de Heathen, y “Metal Command”, de Exodus. Sin grandes artificios, Nefarious apostaron por lo esencial: guitarras, batería, potencia y actitud. Era temprano, pero el festival ya estaba despierto.

Calva Louise
El concierto de Calva Louise tuvo energía, movimiento y una presencia escénica muy cercana. Hubo incluso un pequeño problema técnico cuando una de las guitarras falló. La banda tuvo que detenerse y cambiar el instrumento, pero resolvió la situación con naturalidad y retomó el tema desde el principio. Lejos de perjudicar el concierto, aquel pequeño accidente terminó demostrando profesionalidad.
Y también hubo espacio para algo más. Allanic aprovechó parte de su actuación para recordar a las víctimas de los terremotos de Venezuela y Colombia y pedir ayuda para ambos países. Una actuación diferente, moderna y cercana que, para algunos de los asistentes, terminó convirtiéndose en uno de los descubrimientos del festival.

Primal Fear
Después de la energía más alternativa de Calva Louise, llegó el momento de volver a uno de los territorios más clásicos del metal europeo. Y para hacerlo, pocas bandas podían ser más apropiadas que Primal Fear. Al frente, Ralf Scheepers demostró por qué sigue siendo una de las voces más reconocibles del heavy y power metal alemán. Con una presencia escénica imponente y una capacidad vocal que impresiona especialmente en directo, Scheepers dominó el escenario desde el primer momento.

Sus agudos, potentes y perfectamente controlados, se convirtieron en uno de los grandes protagonistas del concierto. Primal Fear no necesitan artificios para convencer. Su fórmula se basa en guitarras pesadas, riffs contundentes, melodías épicas y ese sonido limpio y poderoso que caracteriza al power metal alemán. Himnos como «I Am The Primal Fear», «Nuclear Fire» y «King of Madness» desataron los primeros coros masivos de la noche, mientras que clásicos como «Chainbreaker» y «Metal Is Forever» cerraron un repertorio que no dio tregua en ningún momento.
Fue uno de esos conciertos que recuerdan por qué el heavy metal clásico sigue teniendo un lugar tan importante en un festival como Sun & Thunder. Sin disfraces, sin grandes efectos y sin necesidad de complicar la fórmula. Solo una gran banda, un sonido poderoso y una voz capaz de atravesar todo el recinto.

Y entonces llegó el momento que muchos habían estado esperando desde que se anunció el festival…
Avantasia
Aquella noche en Fuengirola tenía un peso distinto al de cualquier otro concierto del festival: era la última cita de Avantasia antes del largo descanso de las giras que la propia banda ha anunciado. Por eso, aquel espectáculo no fue solo el cierre de Sun & Thunder, sino el apogeo de toda una etapa, el punto más alto de un viaje que Tobias Sammet había prometido como una travesía hacia un mundo de maravillas antes de decir, por un tiempo, adiós a los escenarios.
Tobias Sammet y su enorme elenco de músicos y vocalistas convirtieron el Sun Stage en el escenario de una auténtica ópera de metal. Para Tobias Sammet apareció un trono en el escenario. El vocalista ocupó su lugar como un auténtico rey del universo de Avantasia mientras el espectáculo continuaba creciendo a su alrededor.
La producción formaba parte esencial del concierto: fuego, luces, escenografía y una teatralidad que encajaba perfectamente con el carácter de una banda que siempre ha entendido el metal como algo mucho más grande que una sucesión de canciones.

Musicalmente, además, la estructura coral de Avantasia permitió que diferentes vocalistas fueran entrando y saliendo del escenario, creando ese juego de personajes y voces que constituye una de las señas de identidad del proyecto. Sobre el escenario de Fuengirola desfilaron voces como las de Ralf Scheepers – quien apenas unas horas antes había liderado a Primal Fear -, Herbie Langhans, Kenny Leckremo, Ronnie Atkins y Chiara Tricarico, cada uno aportando su propio color al universo Avantasia. Temas como «Creepshow» y «Reach Out for the Light» sirvieron para presentar a los primeros invitados, mientras que «Let the Storm» y «Shelter from the Rain» se convirtieron en auténticos duelos vocales, y «Farewell» brilló con la voz de Chiara Tricarico como contrapunto a la de Sammet.

En la parte final llegaron “The Scarecrow”, “Lucifer” y el cierre colectivo con “Sign of the Angels”, en el que Tobias compartió escenario con los artistas invitados. Carismático, divertido y completamente consciente de su papel como maestro de ceremonias, Sammet consiguió que el público no estuviera simplemente viendo un concierto. Y cuando las llamas iluminaron el escenario y el trono apareció entre músicos, vocalistas y efectos visuales, quedó claro que Avantasia había convertido el cierre del festival en un auténtico acontecimiento.
Y así, entre fuego, tronos y coros de voces entrelazadas, Avantasia cerró esta etapa no con un adiós, sino con la promesa de un regreso, antes de tomarse un merecido descanso de los escenarios.

Soen
Y después de todo ese espectáculo, quedaba una última banda. Después del fuego, los disfraces, los grandes himnos y la teatralidad de Avantasia, Soen llegaron para cerrar Sun & Thunder con algo completamente diferente: atmósfera, emoción y belleza. Los suecos demostraron una vez más por qué se han convertido en una de las propuestas más interesantes del metal progresivo contemporáneo.
El concierto avanzó entre pasajes hipnóticos, momentos de enorme intensidad y una combinación muy particular de fuerza y sensibilidad. Pero hubo una imagen que llamó especialmente la atención: la aparición del vocalista Joel Ekelöf con uniforme militar. El aspecto encajaba sorprendentemente bien con la atmósfera general del concierto y aportaba una dimensión visual mucho más seria y solemne. Después de la fantasía de Avantasia, Soen parecían llevarnos a un territorio completamente diferente.

Canciones como “Lotus”, “Violence”, “Unbreakable” y “Primal” formaron parte del repertorio de una actuación que terminó convirtiéndose en un cierre elegante y emocional. Y con esa sensación tan particular que dejan los buenos conciertos cuando sabes que estás escuchando algo que recordarás durante mucho tiempo Soen pusieron el punto final a Sun & Thunder 2026.
Y así, con la música de Soen poniendo el punto final, terminó en una hermosa nota la edición 2026 del festival más esperado de nuestra costa española: Sun & Thunder.

Si es cierto que este año el festival fue diferente… En comparación con la edición anterior hubo muchos menos grandes nombres en el cartel, un solo escenario y una asistencia algo menor a la que Sun & Thunder nos había acostumbrado. Quizá faltó parte de aquella sensación de estar constantemente ante un gran concierto, de no querer perderse ni un minuto de lo que ocurría alrededor.
Pero, a pesar de todo, Sun & Thunder volvió a conseguir algo que no se puede medir únicamente por el número de bandas o por el tamaño del cartel: reunirnos. A nosotros, los amantes de la música dura, nos regaló tres días de guitarras, voces, luces, fuego, amistad y, sobre todo, la posibilidad de disfrutar juntos de aquello que más nos gusta.
Y por eso, cuando las últimas notas se apagaron en Fuengirola, no quedó la sensación de despedida definitiva. Quedó la esperanza. Porque los que amamos el metal sabemos esperar. Así que esperaremos con impaciencia el regreso de Sun & Thunder, con la ilusión de volver a encontrarnos frente al escenario, bajo el cielo de la Costa del Sol, para continuar juntos esta gran fiesta del metal.
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