Turisas – Stand Up and Fight: 15 de años del cielo… y luego la extinción

Stand Up and Fight

 25 de febrero de 2011

 Century Media Records

No se puede entender… Lo de Turisas es digno de estudio y de análisis pues eran la mejor banda de folk metal de su generación. Los fans les amaban y cuando les veías en directo enamoraban. Este Stand Up and Fight les llevaba a otro nivel y evoucionaban hacia bandas como Savatage, hacia lo sinfónico, lo progresivo, pero manteniendo toda su personalidad. ¿Y cuál fue el problema? Pues que siguieron evolucionando y en dos años brindarían un disco que descolocaría a todo el mundo. Tanto… que desde 2013 no hay noticias de ellos en estudio. Y hace 6 años que no sabemos nada de ellos en directo.

 

Cada disco de Turisas había supuesto un enorme paso hacia delante, un acierto y una gran demostración de lo que significaba el concepto de “evolución”. Si Battle Metal y The Varagnian Way ya fueron discazos este Stand Up and Fight era todo un reto. Había señales que nos indicaban que Turisas eran un grupo especial. Habían abarrotado por dos veces la carpa pequeña de Wacken, habían triunfado en Gran Bretaña y habían colado un tema perfecto para sonar en todas las discotecas de nuestro país: la versión de Boney M, “Rasputin”.

 

Otro detalle que hay que mencionar fue el clamoroso éxito conseguido en un Lorca Rock en el que terminaron destrozados después del abrazo del sol murciano, y aún así estuvieron 2 horas (¡!!!) firmando autógrafos y haciéndose fotos con los fans y curiosos, mientras les chorreaban las pinturas faciales y les incomodaban las pieles del directo. Siempre pensé que lo tenían todo, pero aún les quedaba algo para subir un par de escalones más arriba.  Es que si tardaron hasta cuatro años en editar este disco… es porque algo grande había entre manos.

 

El disco

Así es, Stand Up and Fight fue una obra realmente enorme y acertada, un desmarcarse de las muchas bandas del llamado “battle metal” y un ejemplo de evolución coherente que les hará ganar fans y mantener los que ya tenían. Lo primero que sorprendió fue el uso absoluto de orquestaciones y teclados, la huida hacia delante del “sota, caballo, rey” del que nos tenían acostumbrados Korplikaani y un acercarse a lo que habían hecho Finntroll en su última obra, si bien, esto suena a Turisas, no a Finntroll. Aunque para muchos fuese algo arriesgado y una herejía decirlo, en este disco hay un acercamiento inequívoco a Savatage, a la ópera rock y sobre todo… a los musicales tipo Broadway.

 

El disco entraba a la primera y vemos enseguida como las guitarras han quedado en un segundo plano, mientras toman absoluto protagonismo las orquestaciones, coros y la magnificencia sinfónica. “The March of Varagnian Guard” es una obra maestra, una apertura de disco espectacular que conecta directamente con el tema que abría su anterior disco: “To Holmgard and Beyond” (incluso hay un guiño al corte). Hay muchas voces limpias e incluso momentos casi teatrales como en la épica “Stand Up and Fight”, que se acerca al rock progresivo e incluso al hard rock, eso sí, manteniendo las señas de identidad de la banda. Hay grandilocuencias orquestales propias de Rhapsody o los últimos Blind Guardian. Y si la anterior sonaba a Savatage… “End of an Empire” es Trans-Siberian Orchestra 100%. Otra maravilla, muy delicada, pausada pero llena de cambios sorpresivos y dramatismo lírico.

 

Warlord demuestra que es un cantante excepcional y que cuenta con muchos más recursos de los que creíamos. Es el absoluto protagonista del disco. Cortes como “The Great Escape” combinan con maestría la fiereza del battle metal con la expresividad y la melodía propias del musical o la banda sonora épica. Hay temas que piden a gritos entrar en cualquier superproducción de Hollywood de espada y brujería. “Hunting Pirates” es una delicia evocadora de ramalazo celta en la que se lucen Olli y Neta en violín y acordeón. Muy cercana a Alestorm, pero con orquestaciones. Los doble bombos son constantes a lo largo del disco a pesar de que también han perdido algo de presencia. “Fear the Fear” es puramente Savatage. Incluso Warlord juega a ser Zak Stevens por momentos e incluso hay una voz femenina con la que se hace un dueto.

 

Veredicto

Enrome puñetazo encima de la mesa por parte de estos fineses que demostraron lo claras que tenían las ideas y que poseían un gran excedente de ideas inagotable. El disco no llega a la perfección por ser sólo nueve escasos temas, y por jugar con alguna que otra melodía que ya les habíamos escuchado en sus anteriores trabajos. También supusimos que en directo tirarían de samplers… pero el día que se atreviesen y pudieran hacer esto con una orquesta… podrían terminar de cabezas de cartel de cualquier festival veraniego.

 

Stand Up and Fight fue la absoluta confirmación de que Turisas eran una de las bandas más originales e interesantes del panorama actual. Y sí… era tan imprescindible como sus dos anteriores obras, lástima que con su último disco hasta la fecha tiraron todo por la borda. Ese era el camino, pero ellos quisieron experimentar y probar cosas nuevas. Les seguimos esperando con más ganas que nunca.

 


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