Fotografía: Bart Kerstelyn (Metal Heads. Be); Thorsten «Doc Rock“ Seiffert; Jorge Novales (Diario de un Metalhead).
En este último artículo del Wacken Open Air, os ofreceré a continuación la crónica de las bandas que presencié durante el cuarto día: sábado 1 de agosto. Evidentemente aquí ya nuestras fuerzas estaban ya en las últimas, de tanto andar entre escenario y escenario (o en mi caso hasta el apartamento), pero todavía quedaban muchas bandas interesantes que ver en directo.
Heavysaurus: metal jurásico para los más pequeños
Nos levantamos muy temprano el último día del festival, ya que queríamos ver una propuesta de lo más original. A las 11:30h salieron en el escenario lleno a rebosar del Harder los Heavysaurus: un grupo de dinosaurios metaleros para los más pequeños. Telita el calor que debieron pasar los músicos bajo esos disfraces, en el día más soleado que tuvimos. Buena parte de su repertorio se centraba en fragmentos de versiones conocidas, como «Seven Nation Army», «Enter Sandman» o «Don’t Stop Believin’». Por otra parte, también cuentan con canciones propias como la molona «Yeah, Heavysaurus!». Resultó de lo más gracioso que, después de «Dino – Metalheads», pusieran una grabación del tema principal de Jurassic Park.

Crimson Glory: el recuerdo de Midnight, en la gloriosa corte del Rey Carmesí
Como había mucho tiempo hasta que empezaran uno de los platos fuertes del día, los americanos Crimson Glory, aprovechamos antes para comer. Sobre las 14h en el Headbangers Stage empezaron como un cañón con las épicas «Valhalla» y «Dragon Lady», ambas también introductorias de su debut homónimo de 1986. Pasamos al más progresivo Transcendence (1988), en «Lady of Winter» o «Where Dragons Rule» (la hidra dragón de varias cabezas del telón, aunque hecha por IA, deja claro su amor por el reptil mitológico). Breve regreso al disco inicial con la primera composición que escuché de ellos en bachillerato, «Azrael», para terminar por todo lo alto con la preciosa «Lonely» y la destructora «Red Sharks». De lejos, de lo mejorcito del día, nada más empezar. Siendo la tercera vez que los veo en directo, con el vocalista Travis Wills, creo que hace falta reconocerle la hercúlea tarea de reemplazar al icónico y fallecido Midnight.

Angelus Apatrida: la mejor banda del thrash nacional
Me hubiera gustado ver a Nevermore, pero estuve esperando para entrevistar a Uli Jon Roth. Por tanto, algo más tarde de las 16h me dirigí de nuevo para el Headbangers, para ver por enésima vez a nuestros Angelus Apatrida: la mejor banda del thrash nacional. Su actitud fue sin cuartel desde el principio, con «One of Us» del disco Cabaret de la Guillotine (2018), así como Snob del último Aftermath (2023). Repasaron todo su catálogo, con «Indoctrinate» del Angelus Apatrida (2021), «Of Men and Tyrants» de Clockwork, el primero que escuché de 2010, o «Violet Dawn» del The Call (2012). Los hermanos Izquierdo se despidieron a puro trallazo con «Sharpen the Guillotine» y «You Are Next». Sin conocer en exceso sus canciones, más allá de las típicas, siempre es un placer verlos en concierto. Una banda con la enorme consciencia social que tienen ellos, es de agradecer en los tiempos que vivimos.

Lamb of God: groove metal sin cuartel
A pesar de no conocer para nada la música de Lamb of God, siempre les tendré un cariño especial, tras haberlos visto por primera vez, durante la despedida de Ozzy y Black Sabbath, con la que entré a formar parte de Stairway to Rock ya hace un año. Como veníamos de Angelus, solo pudimos escuchar la última media hora en el Harder. Los de Randy Blythe dieron comienzo con «Ruin» y «Laid to Rest», del Ashes of the Wake (2004), con mucha pirotecnia. Además de este lanzamiento, su repertorio fue variado entre el reciente Into Oblivion de este año («Blunt Force Blues» o «Parasocial Christ», el homónimo Lamb of God de 2020 («Resurrection Man» o la penúltima «Memento Mori»), así como el cierre habitual de «Redneck», de su Sacrament (2006).

Airbourne: dignos herederos de AC/DC
Siendo también congéneres australianos, es evidente que Airbourne son los dignos herederos de AC/DC. Como me interesaba ver Municipal Waste, solo estuvimos poco más de los veinte minutos iniciales, en el Faster a la izquierda. Los hermanos O’Keeffe publicaran a finales de mes su disco homónimo Airbourne, por lo que lógicamente iniciaron interpretando «Gutsy», que fue seguida por una de las dos únicas canciones que conozco de ellos: «Too Much, Too Young, Too Fast», perteneciente a su debut de 2007 Runnin’ Wild (naturalmente, terminaron con la canción que da nombre al elepé). Fueron seguidas por dos temazos de su tercer disco Black Dog Barking (2013), como «Hungry» y «Back in the Game». Entre medias, dos canciones sueltas que no aparecen en los álbumes mencionados, como «Breakin’ Outta Hell» o «Raise the Flag».

Municipal Waste: cerveza, fiesta y destrucción
Le tenía muchísimas ganas a los veteranos del crossover thrash de Municipal Waste… y me volaron la cabeza con una exhibición. Se nota que Tony Foresta también se encarga de las voces en otro clásico como Iron Reagan, ya que es puro poderío. Empezaron a cuchillo con «Intro / Deathripper» del Hazardous Mutation (2005), seguida por «Grave Dive» del último hasta la fecha Electrified Brain de 2022. Este disco protagonizó el repertorio, con otras como «Blood Vessel» o «Demoralizer», además del clásico moderno de The Art of Partying (2007), titulo que resume a la perfección su propuesta sonora, con descargas como «Sadistic Magician» o «Born to Party», con la que finalizaron la paliza. Entre medias, algunas del Slime and Punishment (2017), entre las cuales «Poison the Preacher» (evidente de dónde sacaron el nombre los colombianos de similar rollo) o «Shrednecks». El momento tormenta de arena, con varias personas haciendo crowd surfing a la vez… ¡Seguro que en la Bay Area de los ochenta, la mortaldad era similar!

Castle Rat: doom metal de dragones y mazmorras
Es la mejor definición que se me ocurre de Castle Rat, con ese doom con ciertos toques épicos, sin llegar a la grandilocuencia de Solitude Aeturnus o Doomocracy. Se caracterizan por una enorme teatralidad, como si narraran una historia de espada y brujería y la vocalista y guitarrista The Rat Queen fuera nuestra Red Sonja. Esta introduce a su enemiga mortal, The Rat Reperness (Madeline Wright, bailarina amiga de la cantante Riley Pinkerton), con la que tiene el enfrentamiento final durante la canción «Serpent: Colled Figure», de su último lanzamiento The Bestiary, que fue publicado el año pasado. La mayoría del setlist se centró en promocionar ese disco, siendo la primera la majestuosa «Wizard: Crystal Heart», con su videoclip retro, además de finalizar con «Siren: The Pull of Promise». Lograron financiarlo mediante una muy exitosa campaña de crowdfunding. Tampoco pasaron por alto su disco debut Into the Realm (2024), con temazos del nivel de la inicial «Dagger Dragger», «Fresh Fur» o «Cry for Me». Pusieron «(Don’t Fear) The Reaper» de Blue Öyster Cult en la foto final, como perfecta despedida.

Cuando terminaron vi también un par de canciones de Corrosion of Conformity, pero ya me sentía totalmente agotado, así que pillé el shuttle bus de vuelta a Itzehoe. La semana que viene publicaremos la clasificación general de los diez mejores conciertos del festival. Como norma autoimpuesta, únicamente incluiré grupos que haya visto en su totalidad, debido a los múltiples escenarios de tan multitudinario evento. Solo habrá una excepción, que seguramente entenderéis perfectamente.
Apasionado del cine y la música. Desde 2021 he sido redactor en diferentes medios como Manners of Hate, Metal Nightmare y Queens of Steel. Recientemente incorporado al equipo de Stairway to Rock, para ofreceros desde entrevistas, reseñas de discos o crónicas de conciertos (con énfasis en el underground), además de cualquier artículo especial cinéfilo que me pase por mi cabeza. Especializado en heavy, thrash, speed, metal épico, doom, rock progresivo y psicodélico. Actualmente trabajando en una novela de ciencia ficción.
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