Seguimos hablando con Rachel Bolan y nos centramos en los hitos de la banda como los 35 años del Slave to Grind, que el día de la entrevista cumplía 35 años, el festival de la paz de Moscú con casi un millón de personas o la curiosidad de que, mucha gente no lo sabe, pero hubo unos Skid Row en Irlanda que utilizaron el nombre antes.
¿Y quién estaba en esos Skid Row? Nada menos que ¡Gary Moore! Destaquemos también una llamada perdida de Danko Jones y el recuerdo de esa brutalidad de concierto de Skid Row en Rock Imperium cuando salieron después de KISS.
Cuando Skid Row eligió su nombre, ya existía otra banda irlandesa llamada Skid Row, con Gary Moore. ¿Tuvisteis problemas al principio por el nombre?
No lo sabíamos. No existía internet cuando llamamos Skid Row a la banda. Nadie conocía a aquel Skid Row en Estados Unidos, y mucho menos nosotros. De hecho, nos enteramos el mismo día en que salió nuestro disco. Alguien nos dijo que Thin Lizzy se había llamado Skid Row anteriormente. Y pensé: «No creo que eso sea correcto».
Luego descubrimos que, en realidad, la banda de Gary Moore se llamaba Skid Row. Pero para entonces no teníamos ni idea de su existencia. Además, llevaban años separados. Así que nunca tuvimos problemas legales ni nada parecido. El único problema legal que tuvimos fue con un tipo en Estados Unidos que hacía conciertos acústicos, creo que por la zona del Medio Oeste. Utilizaba el nombre artístico de Skid Row: nombre Skid, apellido Row. Era un buen tipo…
Simplemente llegamos a un acuerdo económico con él. No fue mucho dinero, pero se lo tomó bien. Nos dijo: «Vosotros vais a hacer mucho más con ese nombre de lo que voy a hacer yo, así que tenéis mi bendición». Pero sí, nunca tuvimos problemas con la banda irlandesa.
Vale… ¿Estás de acuerdo o en desacuerdo con la afirmación de que el bajo puede tener un papel más protagonista en el punk que en el hard rock?
No. Creo que el bajo es importante en cualquier estilo musical. Y esto viene de un bajista, así que tómalo como quieras. Creo que el bajo es importante en cualquier forma de música. Porque te diré una cosa: cuando el bajista se equivoca en directo y el error sale por una gran PA, todo el mundo mira al bajista. El guitarrista puede equivocarse. El batería puede tener un pequeño fallo. Pero cuando el bajista falla…
Si mi equipo deja de funcionar o tengo un problema técnico, toda la mezcla cambia y todo el mundo me mira a mí. Así que, como decía, hablando desde la perspectiva de un bajista, creo que es igual de importante. Los bajistas somos algo así como el ancla en un tira y afloja. Somos el puente entre las guitarras, la voz y la batería. Somos el elemento que está en medio y que tiene que mantener todo unido.
Y todos los grandes bajistas saben cuándo destacar y cuándo quedarse en segundo plano. He escuchado a los mejores: Paul McCartney, Dennis Dunaway, Gene Simmons… Todos ellos sabían cuándo tocar y cuándo apartarse para dejar espacio a los demás.
Tengo que decir que tuve suerte porque asistí a un concierto en Barcelona durante la época de Johnny Solinger (Cantante de Skid Row después de Sebastian Bach, ya fallecido). ¿Cómo recuerdas a Johnny?
Johnny era un hermano, ¿sabes? Y lo echo muchísimo de menos. Tuvimos muchísimos buenos momentos juntos. Recuerdo especialmente una vez en Barcelona. Estábamos comiendo tapas antes del concierto. Y llegó un momento en que se hizo el silencio. Simplemente estábamos probando tantos platos diferentes y disfrutándolo tanto que nos quedamos callados saboreando la comida.
Y nos miramos y dijimos: «Vaya, tenemos una gran vida, ¿verdad?». Y sí, echo mucho de menos a ese tipo. Era alguien muy especial. Teníamos desacuerdos sobre muchas cosas, pero hacíamos que funcionara.
¿Te has dado cuenta de que hoy se cumple el 35 aniversario de Slave to Grind?
Eso es lo que me han dicho. Sí, alguien me llamó y me dijo: «Feliz aniversario». Y yo respondí: “Mi aniversario no es hasta julio ¿Es mi aniversario de boda?” Y me dijeron: «No, Slave to the Grind. Treinta y cinco años». Y pensé: «Vaya, de acuerdo. Ha pasado muy rápido». Sí, todos tus discos son como tus hijos. Así que cada uno tiene sus propios aniversarios.
Sí, eso es cierto.
Son como niños pequeños…
Queremos preguntarte por algunos momentos destacados de tu carrera. Nos gustaría que nos hablaras de tu experiencia en el Moscow Music Peace Festival en la Unión Soviética.
Eso fue una locura. Sí… Perdón, tengo que apagar el teléfono… ¡Oh! No os lo vais a creer: ¡es Danko Jones quien me llama! (Risas)
Sí, qué casualidad.
Pero sí, volviendo a la pregunta, creo que el Moscow Music Peace Festival es el festival más impresionante en el que hemos tocado… Sólo te refieres a festivales musicales, ¿verdad?
Sí.
Tocamos también en lo que llamaban el «Woodstock polaco». Éramos cabezas de cartel junto a Volbeat y había más de medio millón de personas. Nunca había visto tanta gente reunida en un mismo lugar desde esa perspectiva. Y fue uno de los días más increíbles de mi vida. Además, Johnny todavía estaba en la banda. Fue algo increíble ver a tanta gente reunida celebrando el rock and roll y pasándoselo tan bien.
Ni siquiera había seguridad porque no hacía falta. Todo el mundo estaba allí por amor a la música y para celebrar. Y además todo era con fines benéficos. Todo el festival se organizó para recaudar fondos para obras de caridad. Fue precioso. Absolutamente precioso…
Rachel, tengo que decirte que yo asistí al Rock Imperium Festival en España y Skid Row tocasteis después de KISS. Tengo que decir que el vuestro fue mi concierto favorito de todo el festival. Fue una pasada… Y vi, una vez más, a una banda extraordinaria que podría encabezar cualquier festival tanto en Europa como en Estados Unidos. Por eso, y aunque Erik Grönwall ya no esté con vosotros, me apetece decirte que encajó perfectamente en Skid Row, y que es una lástima que no esté en el grupo.
(Pone cara de: “opino lo mismo que tú, pero…”) Sí, fue genial. Lo hizo muy bien. Lo hizo realmente bien. Simplemente, no funcionó para él a largo plazo. Pero sí, fue fantástico. Aquel fue un concierto realmente bueno. Y recuerdo que estuve bromeando con Tommy Thayer de KISS. Le dije: «Oye, tío, esta noche lo habéis hecho muy bien abriendo para nosotros» (Risas).

Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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