Evanescence – Sanctuary

79/100 

5 de junio de 2026

Sonic Music Entertainment

Desde que Amy Lee tomó las riendas compositivas y estilísticas de Evanescence, da la sensación de que la banda ha experimentado con multitud de estilos sin que terminara de quedar claro por qué derroteros quería avanzar.

 

Aunque desde Fallen no han vuelto a alcanzar aquel enorme impacto comercial, ello no ha sido óbice para que Amy haya seguido explorando nuevos registros y sonoridades, desarrollando su visión artística con total libertad, sin que nadie la frenara o condicionara. Esto no parece importar a su fiel base de seguidores, pues este disco generó una enorme expectación, algo que confirman las cifras de streaming, con casi un millón de reproducciones acumuladas en muy poco tiempo.

 

En este trabajo, lejos de seguir explorando territorios desconocidos, Evanescence regresa a sus raíces góticas, aunque con una notable presencia de metal alternativo, industrial e incluso algunos matices de metalcore. No es casualidad: Jordan Fish (exmiembro de Bring Me The Horizon) vuelve a encargarse de la producción y deja su huella de forma sutil, pero perfectamente reconocible.

 

«Beautiful Lie» abre el disco recurriendo a algunos de los elementos que siempre han funcionado en Evanescence: estrofas a medio tiempo que van acumulando tensión hasta desembocar en una explosión durante el estribillo, acompañada por los agudos y ese característico registro nasal de Amy Lee, donde también hay espacio para el diálogo entre voz e instrumentos.

 

Siguen muy presentes esas canciones que avanzan progresivamente hacia un punto álgido de tensión antes de estallar en una descarga de fuerza y emoción, como ocurre en «Tell Me When You’ve Had Enough». Su arrollador estribillo arranca con un potentísimo «Where is the line?», mientras una letra especialmente ácida y sangrante termina de reforzar el impacto del tema.

 

A continuación llega «Who Will You Follow», que pone de manifiesto que el orden del repertorio no es en absoluto baladí, ya que nos encontramos ante dos canciones consecutivas con un enorme potencial para convertirse en sencillos destacados del álbum.

 

 

«Rapture» empieza a jugar con esos sonidos modernos donde los sintetizadores empiezan a ganar terreno en la canción dejando claro el paso evolutivo que ha dado esta nueva era moderna Evanescence y a ellas se suma la potentísima “Afterlife”, una canción que rompe moldes y lo tiene todo: una producción brillante llena de contrastes, guitarras contundentes y, por supuesto, la inconfundible voz de Amy Lee. «Sanctuary» ha dado nombre al disco y con razón, el estribillo es magistral y es la canción predilecta y su toque la hacen merecedora de ser la canción más destacable del disco.
La banda no deja de lado la vertiente emocional y “How Do I Heal” nos recuerda mucho a “My Immortal”, una balada frágil y profundamente sentida. Y es verdad que el disco pierde algo de fuelle a medida que nos acercamos al final, siguen los coqueteos con sintetizadores y buffers en «Calm Down» pero vuelven a sus raíces más clásicas alternando estos elementos con pasajes orquestales y guitarras y bajo puramente eléctricos al papel central en «Self Destruct», un tema muy metalero o «Forever Without You». 
Es «Wide Open Heart», un tema cargado de teclados y pausado el encargado de cerrar este nuevo disco. Sin duda, es un disco que reafirma a Evanescence en su estilo, pero que también les permite explorar sonoridades más modernas, y que sirve como aperitivo perfecto para una gira de estadios que arranca tras el verano y que promete ser arrolladora.

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