Europe + The Damn Truth
8 de octubre de 2026
El Poble Espanyol
Organiza: Get Rock
Redactores: Jordi Tàrrega
Fotos: Marc Tomàs i Gimó
40 años ya de The Final Countdown… Cuatro décadas de cuando muchos niños fuimos felices, con bocatas de Nocilla, viendo a Chanquete y a Eva Nasarre por la tele, hasta que un día Europe fueron al “1, 2, 3” de TVE1 y flipamos con esos pelos, esa imagen y esa mítica introducción de “The Final Countdown”. Heavy metal para todos los públicos y en prime time cuando no existía el prime time y si la “carta de ajuste”. Ha llovido desde entonces…
El caso es que actualmente poder ver a Europe es algo muy normal, pero a los adolescentes de los 90 nos parecía que nunca veríamos otra vez a esa banda, pues Joey Tempest estaba por otras cosas. Su retorno con Start from the Dark fue mítico, pero llenaron sólo un Razzmatazz. Lo de ayer fue muy grande, llenando el Poble Espanyol, y siendo más gente que cuando vivimos el 30 aniversario en el que no llenaron el Sant Jordi Club.
Pero el titular es claro: Europe no viven una segunda juventud: son la juventud eterna.

The Damn Truth: ha nacido una estrella… y viene de Montreal
Mucho me apetecía ver a los canadienses The Damn Truth pues estoy con su disco en bucle ya para reseñar. Y no defraudaron… al contrario, pues la maravillosa Lee-la Bum con su look colorista y su inmaculada voz negroide se ganó a un público muy participativo ya desde “Be Somebody”. El cuarteto funcionó y ofreció un set de 45 minutos que se hicieron muy atractivos como en “Love Outta Luck”, repleta de actitud y ganas, y con el elegantísimo guitarrista Tom Shemer vestido completamente de rojo.
No sólo el sonido era pulcro, también el espectáculo de luces, especialmente amarillas y azules. Tras sus gafas y calzando botas, Lee-la Bum encaró una “The Willow” intesa en la que luce voz y raíces zeppelianas. Hay mucho de retro rock 70’s y en “All Night Long” presentó a toda la banda avisando de que estaban encantados de estar allí y que bajarían para estar con la gente. Y tremendos en esa espiritual negra “Lonely”.
Gran concierto de una banda que apunta a grandes cosas y que tiene ese detalle de bajarse de escena con el “Crazy Train” de Ozzy Osbourne. Habían saltado a escena con el “White Rabbit” de Jefferson Airplane… Lee-la Bum va para estrella y su voz negra les permite ir del blues al retro rock eléctrico con pasmosa facilidad. Verles con The Riven o con Blues Pills sería un sueño, pero por favor, en sala pequeña y con mucha cercanía.

Europe no viven una segunda juventud: son la juventud eterna.
No fallan y los grandes escenarios se les dan de fábula. Había muchas ganas y supieron hacer un buen balance entre pasado y presente, terminando en una segunda parte gloriosa con todo el disco The Final Countdown en su integridad. Pero antes tocaba ver lo que tienen de nueva factura, pues el disco Come this Madness es novedad, y tras una intro épica que parecía la banda sonora de “Ben Hur” atacaron el “Scandinavian Eyes” con clase, luces azules y sonido perfecto. Joey ya empezó con sus habituales juegos con el pie de micro al que hace rodar.
En “Walk the Earth” hubo proyecciones en los plafones verticales y la gente rugía de emoción a pesar de ser material de su última y más desconocida etapa. Carga pregrabada, pero el grupo canta en los coros y el show visual de veras que impacta. Las voces cumplieron en la siempre exigente “Supertitious”, una que siempre tocan, y que se agradece. Somos unos cuantos que vemos ese disco superior a su obra maestra… “One on One” es del nuevo y hay una carga orquestal que la precede, luego afinaciones bajas y un groove muy logrado.

Joey resaltó el papel de John Leven al bajo y dijo ese “Bona nit Barcelona”. Una intro precedió “Last Look at Eden” (inmenso estribillo), uno de los mejores títulos de su segunda etapa, y en una clara voluntad de ofrecer un poco de cada disco, cayó el “War of Kings”. Esta gente llevan toda la vida juntos y la compenetración es más que máxima. Esa fiabilidad les permite que en “Prisioners in Paradise” (ya era hora que volviera al set) Tempest se calce una eléctrica y que lo acompañe la banda. Es una balada preciosa, y lo mejor del homónimo disco junto a “Girl from Lebanon”.
Para muchos de los expertos “The Cult of Ignorance” es lo mejor de su nuevo disco y… casi que hay que darles la razón. La pegada de Ian Haugland cae con peso mientras que John Norum sigue bordando los solos, por mucho que al único ex de la banda Kee Marcello le duela. Quienes esperaran una pausa, una introducción o ver las dos partes del set separadas… como que no: atacaron directamente el “On Broken Wings” y ya estábamos de lleno en el disco que cumplía su 40 aniversario. Eso sí, acompañaron la canción con fotos de época, muy nostálgicas. Recordemos que era el tema cara B del single “The Final Countdown”.

Lo empalmaron con el “Rock the Night” ya con el delirio total, los móviles en alto grabando y videos de fans cantando el estribillo. Definitivamente el disco era perfecto y los singles clarísimos taparon muchas grandes canciones, pero es que una preciosidad como “Carrie” tapa mucho. Histórica y delicada, con mucho almíbar, pero la disfrutamos como el primer día hasta el punto que Joey permitía que fuera la gente quien llevase la voz cantante con los teclados de Mic Michaeli. Tramo intenso que nos llevó luego al “Danger on the Track” y “Ninja”. Menudas dos canciones tapadas de esa gran obra y qué bien les sigue sentando el que las paseen sobre un escenario. Con perspectiva entiendes que ese disco significó muchísimo para muchísima gente.
“Cherokee” con muchos teclados y ese ritmo tribal de inicio fue otro de esos singles inmaculados de los 80. El Poble Espanyol cantó y bailó con ganas y entrega con unos Europe en un estado de forma envidiable y con unas canciones que les aúpan como cabeza de cartel donde quiera que quieran ir. Joey recordó que grabaron el disco en San Francisco y en las pantallas aparecieron imágenes de la ciudad a la vez que pillaba una acústica para el “Time Has Come”. Y en “Heart of Stone” dominaron las luces rojas en otro de esos medios tiempos marca de la casa.

“On the Loose” y “Love Chaser” serían las dos canciones menores del disco, pero mantuvieron el tipo y para nada bajaron intensidad y galones antes de una apoteosis final que no es otra que la mítica “The Final Countdown”. Obviamente juegan con una larga introducción y muchas luces llenando el escenario. Y aquí sí que se levantaron todos los móviles para esa mítica entrada de teclado. Fuimos felices y tarareamos el solo de Norum a la vez que nos dejamos las cuerdas vocales en el estribillo.
Europe está en un gran momento, y cuando mezclan pasado y futuro todos salimos ganando, banda y público. La lástima es que no se atrevan a girar con otros discos de aniversario más allá del The Final Countdown, pero tampoco nos vamos a quejar pues el espectáculo es de ser cabezas de cartel. Y Joey Tempest está tan joven y en tan buena forma que podría hacer anuncios de dentífricos. Y en la montaña coincidimos con la ristra de conciertos de Oques Grasses, por lo que aquello fue un hervidero de gente.

Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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