Jero Ramiro visita Stairway to Rock para hablar de La cuna del mal, el nuevo álbum con el que abre una etapa bajo su propio nombre después de una trayectoria imprescindible en bandas como Santa, Santelmo y Saratoga. Publicado el 18 de septiembre, el disco nace de canciones que el guitarrista y compositor no quiso dejar guardadas: ideas concebidas inicialmente para otros proyectos, recuperadas y reformuladas para construir una obra con identidad propia.
En la conversación, Jero explica por qué decidió asumir la responsabilidad de poner su nombre al frente, el significado de un título y una portada marcados por una mirada crítica a la realidad actual, y cómo reunió a Javier Canseco, Rodrigo de Lucas e Isaac Palón para dar forma a una banda basada en la implicación, el compañerismo y las ganas de seguir creando.
También repasa la recuperación de canciones compuestas hace décadas, como “Junio del 44” o “La próxima en caer”, la adaptación de “El eclipse” a un sonido más contundente y la influencia decisiva de Gary Moore en su forma de entender la guitarra. Sin esquivar el peso de su pasado, pero con la vista puesta en el presente, Jero comparte una idea que atraviesa toda la entrevista: después de los momentos más difíciles, todavía quedaban música, ilusión y mucho camino por recorrer.
Nanotecnóloga y química de formación y amante de la música como pasión. Me gusta la música en todas sus vertientes. Empecé tocando el violín y de la música clásica pasé al rock y al metal (mis primeras bandas fueron AC/DC y Mägo de Oz, por supuesto). No tengo muchas bandas predilectas, aunque Rulo siempre encabeza el podio. Helloween, Volbeat o Greta Van Fleet le siguen de cerca. Mis gustos han cambiado a lo largo de los años pero siempre abierta de mente, así que le doy al hard rock, al power, al death metal (melódico) y a todo lo que me haga descubrir cosas nuevas o me sepa impresionar.
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