Lucifer
Sala Upload, Barcelona
13 de Abril de 2026
Crónica: Pere Guiteras.
Fotografía: Markceröck.

El pasado lunes nos visitaron, de la mano de la promotora Producciones Acaraperro, una de las bandas más conocidas del heavy/hard rock ocultista actual: los alemanes Lucifer, liderados por su hechizante vocalista y teclista Johanna Platow. Servidor todavía no los había disfrutado en directo, así que tenía curiosidad por verlos, como seguidor de esta temática que popularizaron Coven en los setenta (la influencia de su legendaria vocalista Jinx Dawson es innegable). Como ya explicamos en la previa, el año pasado tuvo lugar un cambio completo de la formación, con Coralie Baier (miembro de los épicos Atlantean Kodex) y Rosalie Cunningham encargándose de las guitarras, la catalana Claudia González (Cachemira) del bajo, así como Kevin Kuhn de la percusión. De hecho, me sorprendió comprobar que Rosalie fue sustituida por el sueco Max Eriksson de los locales The Mothercrow. Desconozco si es algo temporal, pero por lo que se ve también les acompañará en próximas fechas.
Sin ningún telonero, sobre las 21h saltaban al escenario frente a una abarrotada Sala Upload, que consiguió el sold out con 350 asistentes. Ya de primeras nos pillaron desprevenidos, con el primer sencillo que publicaron en 2015, que desde 2020 no sonaba en vivo: «Anubis», en su día el anticipo de su Lucifer I. Del primero pasaron al tercero con «Ghosts» de su Lucifer III (2020), para proseguir el aquelarre con «Crucifix (I Burn for You)» del Lucifer IV (2021).

El material más reciente del Lucifer V de 2024 fue introducido en «Riding Reaper», que enganchó como un guante con «Wild Hearses», perteneciente al cuarto elepé. Ya entregado a estas alturas, el público celebró con efusividad la homónima «Lucifer del tercer disco, que fue seguida por el aliento frío de la muerte en la cercana al doom «At the Mortuary». Es evidente que Johanna sabe cómo mantener enganchado al público, bien respaldada por la base rítmica y los afilados solos de guitarra de Max, que pareciera que llevase años tocando con sus compañeros. Con quién coincidió hace tiempo fue con Claudia, en los ya mencionados The Mothercrow.
Esta última composición más actual fue seguida por dos temas de lo más pegadizos del mismo álbum: «Slow Dance in a Crypt» y «The Dead Don’t Speak». Tras un regreso a su segunda publicación con «California Son», los músicos se retiraron temporalmente del escenario. No se hicieron de rogar, para regresar con un cierre de repertorio del más alto calibre: «Bring Me His Head» también de Lucifer IV, para proseguir con otra sorpresa en forma de versión de Kiss y su menos conocida «Goin’ Blind», así como cerrar con una de las canciones más conocidas de la hard rockera formación, como es «Fallen Angel». En resumen, poco más de hora y diez de setlist que se me pasó volando, con un grupo ya consolidado en la escena del revival setentero.
Apasionado del cine y la música. Desde 2021 he sido redactor en diferentes medios como Manners of Hate, Metal Nightmare y Queens of Steel. Recientemente incorporado al equipo de Stairway to Rock, para ofreceros desde entrevistas, reseñas de discos o crónicas de conciertos (con énfasis en el underground), además de cualquier artículo especial cinéfilo que me pase por mi cabeza. Especializado en heavy, thrash, speed, metal épico, doom, rock progresivo y psicodélico. Actualmente trabajando en una novela de ciencia ficción.












