“Blood Red Skies”
Judas Priest, Ram it Down (1988), EMI Music
Compuesta por Glenn Tipton, KK. Dowing y Rob Halford.
No recuerdo exactamente cuándo fue que escuché esta canción por primera vez. Debió ser a mitad de los 90, entre 94/96. Lo que si recuerdo es que ya había escuchado el Turbo, el British y el Painkiller entre otros y también algún recopilatorio.
Un amigo me dejó el Ram it Down que tenía por casa, le faltaba la contraportada, a saber, de dónde lo sacó. El álbum empezaba bien con “Ram it Down”, el resto no estaba mal pero no destacaba nada, hasta que llegó el corte número seis… Esa intro medio tecnológica que evocaba a Terminator, ese ritmo beat box tan poco judas, pero a la que entraba la voz, los teclados, y el tema avanzaba… ¡Ostia!, ¡que subidón!, ¡qué maravilla!
Contexto histórico
Es un tema que en su época pasó bastante desapercibido y que no tocaron en directo hasta la gira del regulero Epitaph en 2011, 23 años más tarde. La complejidad vocal e instrumental del tema tuvieron la culpa, y una adaptación inicial y las nuevas tecnologías hicieron posible su reproducción en directo.
El tema se gestó en las sesiones de grabación del Turbo, pues Judas querían grabar un álbum doble, Twin Turbos, pero esto no convenció a la discográfica y los temas más «pesados» quedaron fuera para utilizarse más adelante, algunos de los cuales acabaron en el Ram it Down, como “Ram It Down”, “Hard as Iron”, “Love You to Death” i “Monsters of Rock”.
“Blood Red Skies”, según la propia banda, es un tema que les gusta, de hecho Tipton la definió como «Víctim of Changes modelo 1988»
La canción
La canción tiene un tono futurista que se centra en tres pilares:
- El entorno: el mundo parece estar llegando a un punto de destrucción. El “cielo rojo como la sangre” funciona como una imagen de guerra, muerte y apocalipsis.
- El personaje: el narrador está rodeado de oscuridad y adversidad, pero mantiene la voluntad de seguir adelante. Hay bastante de soledad y resistencia.
- La actitud: aparece la idea de enfrentarse a la oscuridad sin rendirse a ella. No es una canción triunfalista; tiene un tono mucho más sombrío y solemne, pero con una voluntad de resistencia.
El inicio con efectos de sintetizador me recuerda mucho a los momentos de Terminator en que las naves cibernéticas sobrevuelan el planeta destruido. Tras la intro ambiental se inicia, la que para mí es una de las mejores introducciones vocales de siempre.
Entran las melódicas guitarras, una en primer plano y la otra por detrás, a ellas se une la voz de Rob. El susurro y la melodía de Halford son perfectas. Aparece un personaje al borde del abatimiento, sin esperanza.
La letra
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Tras esto Halford sube el tono y la rompe en uno de sus mejores solos vocales de siempre y de la historia del Heavy.
Es una declaración de lucha y dignidad ante la desesperación anterior.
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Silencio, y tras este, empieza a sonar una batería a lo BeatBox. Realmente no la toco Holland, sino que usaron una electrónica. La primera estrofa nos detalla como la máquina fue en su busca. El ritmo está muy bien logrado ya que es un tanto mecánico.
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Empieza el estribillo. La rebeldía del guerrero deja claro a la máquina que no se rendirá.
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A continuación se repite el ritmo de la primera estrofa, nos describe la situación.
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Ahora viene uno de los párrafos más memorables de Judas y quizá, junto al de la intro el mejor de la canción. Una declaración de principios de lucha y dignidad. Las dos últimas líneas, quizá son las más recordadas y de subidón del tema, momento de pelos de punta.
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Tras esto una orquestación grandilocuente con melodía que recuerda mucho al “Stargazer” de Rainbow acompaña al clímax vocal junto a las guitarras llevándonos al pasaje instrumental de la canción que finalizará con un gran solo, tras el que se repite el estribillo con mayor intención de hacer frente al enemigo.
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Tras esto, vuelve el subidón orquestal (con sintetizador) y hay una exhibición vocal de Halford repitiendo partes de estrofa y estribillo. Y repitiendo esto hasta fundido en negro y finaliza el tema.
Veredicto
Recuerdo que no era un tema que sonase mucho en bares ni del que los propios veteranos te hablarán demasiado. Es una canción que ha ido ganando enteros en las últimas décadas y se ha rescatado un poco del baúl. Quizá es uno de esos temas en que fuimos la generación metalizada en los 90 que le fuimos dando más valor y aupándola a nivel de temazo, y es por eso por lo que Judas la rescato e incorporó a sus directos.
Los Priest, a pesar de no estar entre mis diez bandas favoritas (si entre las 20), para mí son la banda más importante de la historia del Heavy Metal, ellos son el Heavy Metal, y sí, tienen una gran multitud de himnos y temazos, incluso discos perfectos, pero, como canción perfecta, me he decantado por esta, quizá más adelante caiga “Beyond the Realms of the Death”, pero hoy por hoy, estos siete minutos y cincuenta y un segundos son para mí una auténtica obra de arte.

Más de 30 años de heavy curtido en bolos, festivales, bares y locales de Barcelona (cuando los había): Mephisto, Tequila, el Paso, Playboy, Excalibur, House of Lords, Crusader, Nocturna, BB+, Hellawaits, Zeppelin…
Feliz y orgulloso de haber sido un Friki en los 90/00 (heavy, rolero, y devorador de comics y fantasía).
Actualmente…, nostálgico ochentero, «escritor sin sueldo» autor de la saga de Fantasía épica medieval «Historias del Guardián» (historiasdelguardian.com), padre de familia y currante.
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