91/100
Roar Music
12 de junio de 2026
El crecimiento de una banda no siempre se mide por la complejidad de los riffs, la velocidad de las canciones o la contundencia de la producción. A veces se percibe en algo mucho más difícil de alcanzar: la capacidad de transmitir emociones reales sin perder un ápice de intensidad. Ese es precisamente el mayor logro de Sons Of The Abandoned, el nuevo trabajo de Bloodhunter.
La formación gallega presenta un álbum que mantiene intactas las bases de su death metal melódico, pero introduce un enfoque mucho más introspectivo y personal. La producción de Tue Madsen potencia cada detalle de unas composiciones que combinan agresividad, melodía y atmósferas con una naturalidad que la banda no había alcanzado en trabajos anteriores. Todo suena grande, contundente y perfectamente equilibrado, pero nunca artificial.
Desde la fuerza inicial de «The Devil’s Own» y «The Outspoken», Bloodhunter deja claro que la agresividad sigue siendo una pieza fundamental de su ADN. Pero conforme avanza el álbum aparecen matices que enriquecen enormemente la propuesta. «Ephemeral Youth» destaca por su equilibrio entre melodía y contundencia, mientras que «Threshold Of Hell», reforzada por la colaboración de Fernando Ribeiro, aporta una atmósfera más oscura y solemne que amplía el alcance emocional del disco.
La gran protagonista vuelve a ser Diva Satánica. Su interpretación es, sencillamente, sobresaliente. Más allá de la potencia de sus guturales, que siguen situándose entre los mejores del panorama nacional, sorprende la cantidad de matices que incorpora a cada canción. Hay rabia, frustración, determinación e incluso vulnerabilidad. Todo ello sin perder nunca la intensidad. Es una actuación vocal que sostiene gran parte del peso emocional del álbum. Incluso si ponemos bien el oído podemos escucharla en algunos coros más melodicos.
Esa evolución alcanza uno de sus puntos culminantes en «Masters Of Deceive», probablemente una de las composiciones más completas de todo el trabajo. Los cambios de dinámica, el equilibrio entre melodía y agresividad, donde las voces por parte de Diva aportan una profundidad aún mayor a la que nos tiene acostumbrados la banda. Además me ha pasado que, con esos fraseos tras las voces, me ha querido recordar a temas de Arch Enemy, pero con personalidad propia.
También merece una mención especial «The Path That Never Ends», donde la colaboración de Laura Guldemond añade nuevos colores a un álbum que constantemente busca ampliar sus horizontes sin perder identidad.
Lo más destacable de Sons Of The Abandoned es que consigue ampliar el alcance sonoro de Bloodhunter sin perder identidad. Y es que la banda sigue sonando reconocible, pero también más madura, más ambiciosa y más segura de sí misma.
Este no es simplemente otro buen disco de death metal melódico. En mi opinión, no es solo el mejor álbum de la banda hasta la fecha. si no que creo que es el trabajo que confirma definitivamente a Bloodhunter como una de las propuestas más sólidas e interesantes surgidas de la escena extrema nacional en los últimos años
Mi nombre es Irene, y todo el mundo me conoce por mi apellido Kilmister adquirido por el que ha sido y será mi mayor ídolo en esta vida. Lo cierto es que yo empecé en esto de la fotografía sin pensarlo mucho. Era la típica amiga de la cámara, pero de que me quise dar cuenta me propusieron entrar a colaborar en un medio profesional en 2017 y desde ahí he pasado de ser esa amiga de la cámara a evolucionar y coinvertirme en lo que conocéis ahora.
Apasionada de la música en todos sus géneros y amante de la lectura y los conciertos, aunque mi verdadera profesión no tenga nada que ver con todo esto.
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