The Ocean + The Dear Hunter + Einar Solberg + Agent Fresco + After Lapse
25 de septiembre de 2026
El Poble Espanyol
Organiza: Madness Live!
Redactores: Jordi Tàrrega, Oriol Torras y Dani Torras
Fotos: Marc Tomàs i Gimó
Histórico… otra vez Barcelona volvió a vivir la tercera encarnación del Be Prog! My Friend en etapa post Covid y el caso es que, como en todas sus ediciones, los fans del prog metal fuimos felices como niños. No había grandes novedades respecto a las otras ediciones, cosa que poco hace falta cambiar. Bordeando el sold out, comodidad, gran ambiente, mechandising surtido, sonido espectacular y cinco bandas a un nivel excelso.
Y es que los festivales de progresivo por Europa se multiplican, pero pocos o ninguno son como el que se realiza en el Poble Espanyol de Barcelona. Y no lo digo solo yo, es que son las mismas bandas que alucinan con el emplazamiento y con ese feeling de hermandad que se respira allí. Hubo asistentes que dijeron que esa primera jornada fue de las mejores que se recuerdan, y estaría de acuerdo. La sensación es que sale la primera banda a un nivel de 9… y que todas las que siguen suben el nivel. BARBARIDAD.

After Lapse abren fuego y convencen (Dani Torras)
Empezamos una primera jornada abriendo la octava edición del Be Prog! My Friend. Nos estamos acostumbrando a la calidad del cartel año tras año y, a la vez, bastantes exigentes con las bandas que dan paso por el festival. Y no podía ser de otra forma que alzando el telón la banda española After Lapse, fundada por antiguos miembros de la banda Delyriüm. Desde el primer sonido, el público respondió con entusiasmo, y eso que el calor de las 16h no acompañaba si no era con una cerveza en mano. Nos presentaron su segundo trabajo Pathways, también lanzado por el prestigioso sello Frontiers Records .
Es un orgullo que bandas nacionales muestren su potencial progresivo y lo ejecutaron con el tema “Clones”, pero verdaderamente la genialidad y el equilibrio del compás lo destacaron en canciones como “Thanks But No Thanks”, un temazo que cualquier banda destacada de este género te la podría comprar.
Su predecesor álbum Face The Storm está más protagonizado por los teclados, pero ahora han encontrado una base con las guitarras que hacen de su ritmo más atronador. Les deseamos un largo tour, y si tenéis la ocasión de coincidir con After Lapse, echadles un vistazo, porque valen realmente la pena.

Agent Fresco se ganan al festival bajo el sol (Oriol Torras)
Todavía bajo un sol de justicia y un calor abrumador, el cuarteto islandés Agent Fresco saltó al escenario, íntegramente ataviado de negro, con el ímpetu y la fuerza de “Howls”, tema perteneciente a su segundo álbum, Destrier. El concierto continuó con la intrincada “Pyre”, envuelta en una iluminación azul, mientras el cantante Arnór Dan Arnarson recorría el escenario de un lado a otro sin detenerse ni un instante.
Arnór recordó que todavía tenían muy presente la última vez que habían tocado en el Be Prog!, hacía ya diez años, antes de que el batería Hrafnkell Örn Guðjónsson diese la entrada a “Wait for Me”, mientras el guitarrista Þórarinn Guðnason amortiguaba el brillo de los platos y el bajista Rafn Hilmarsson ocupaba su lugar frente al piano, curiosamente dispuesto de espaldas al público.

Tras finalizar la canción, fue el turno del propio Arnór de sentarse al piano para interpretar la melodía de “Eyes of a Cloud Catcher”, incluida en su primer álbum, A Long Time Listening, y que culminó con un impresionante grito rasgado. A continuación, la banda presentó una canción nueva en la que Arnór nos regaló varios falsetes, en un tema que guarda evidentes paralelismos con el inconfundible estilo de Muse.
Los islandeses cambiaron de registro con el contundente arranque de “See Hell” para continuar, esta vez con el guitarrista al piano, con la delicada y aparentemente frágil “Bemoan”, personalmente una de las mejores piezas de Destrier. Agent Fresco enlazó el tema con “Dark Water”, en la que llegó el turno del batería a colocarse también frente al piano.
El gran final del concierto llegó de la mano de “The Autumn Red”, con la que rubricaron una actuación impecable que consiguió hacernos algo más llevaderas las altas temperaturas y que, de algún modo, hizo honor al propio nombre del grupo.

Einar Solberg viste de etiqueta el festival (Jordi Tàrrega)
Espectacular de principio a fin… Einar, cantante de Leprous, ha optado por su carrera en solitario y había la duda de qué haría con esos temas orquestados tan trabajados y extensos de su último Vox Occulta. La respuesta vino de la mano de “Stella Mortua”, con ocho músicos sobre el escenario vestidos elegantemente de etiqueta, con dos violas, un violín y el baterista de Agent Fresco, de peinado Cucurellesco. El blanco y negro tomaron la escena, y detrás, ese fondo con el ídolo levantando los brazos, continuando con “Liberatio” y “Vita Fragilis”.

Einar demostró que es el mejor cantante actual y que es capaz de reproducir las canciones de fiel manera y con un sonido impecable. De todas maneras, sí diré que el show fue de más a menos, pero impresionó, con ese teclista en lo alto, con coros delicados en canciones como “A Beautiful Life” o “Serenitas”. Flotamos por momentos y combinó su inigualable voz limpia con bajadas a lo gutural, pero en contadas ocasiones. Siempre está simpático y nos contó cómo conoció a Ihsan: “un desconocido llamó a la puerta de casa, estaba vestido de cuervo, y luego se casó con mi hermana”.
Acto seguido fueron a por “Splitting the Soul”, pero es que cuando atacó el “Vox Occulta”, con toda su teatralidad, hace que veas que su proyecto personal es algo sumamente especial y muy trabajado. Casi único diría… Y como es una banda de prog, se puso Einar al teclado dejando que su bajista tomara el escenario y pudiera lucirse. El final tuvo pasajes de desarrollos amplios, con aires de Pink Floyd en “Grex”, pero, obviamente, le preferimos en su papel de liderar a Leprous. Muchos miembros de la banda andaban por allí… ¿Apostamos algo a que vienen el año que viene?

The Dear Hunter son el color de la noche (Jordi Tàrrega)
Una brutalidad de banda que, por desconocimiento de muchas y muchos, se convirtió en grupo-cena, es decir, hubo gente que abandonó la platea y se fue a descansar perdiéndose algo diferente, arriesgado y muy adictivo. The Dear Hunter suspendieron el año pasado, y venían con ganas a pesar de que algunos problemas técnicos les afectaron, pero el quinteto puso los puntos sobre las íes desde la inicial “The Wasteland”. Divertidos, liderados por el cantante-teclista Casey Crescenzo que por momentos recordó a Stevie Wonder.
Su música es una amalgama de influencias dispares y en “Marauders” la tecnología lidera y transmite felicidad y música de época. Menudos coros y detalles técnicos, amplificados en “Ring 7-Industry” y con el funk de los 70 brillando en todo lo alto. Destacaron que era su primera visita a España y el vocalista empuñó la guitarra acústica en un corte más lento. De verdad que cada canción que hacen es un mundo de color. Y es que en “The Most Cursed Hands” nos brindaron un ambiente western absolutamente inesperado.

Acaecieron algunos problemillas técnicos, pero quedaron difuminados por el empuje y simpatía de una banda diferente y rompedora. “The Bazaarteria” es una balada funky onírica inclasificable, con tramo con talk box para terminar de descolocarte. “Ring 5 – Middle Class” suena a British Invasion de época para luego abrazar la teatralidad y el cabaret de “The Bitter Suite IV and V: The Congregation and the Sermon in the Silt” bajo luces azules.
Y “Ring 4 – Patrol” nos despidió su descarga de forma inmejorable. De verdad que fueron lo más rompedor y colorido, pero no todo el mundo entró en su arriesgada propuesta. Justamente estas cosas le pido al Be Prog!, que te sorprendan con bandas que poco conoces y que son capaces de impresionarte y caer en sus brazos como fan.

The Ocean… o la tormenta perfecta de prog metal (Jordi Tàrrega)
Absolutamente rutilante lo que sucedió con los alemanes The Ocean, con un intensísimo show a la a altura de lo que perpetraron Textures hace un año en el mismo escenario. Su nuevo trabajo Solaris me tiene alucinado, y tenía mucha curiosidad por ver lo que el septeto de músicos (nueva formación) podría llegar a ofrecernos. Y bajo unas luces rojas, aliadas con la oscuridad del momento, nos masacraron al ritmo (o polirritmos) de “Light Pollution”. Y recordemos que el 80% de la formación es nueva…
Pero si hubo una triunfadora en la noche grande del prog barcelonés esa fue Lane Shi, la vocalista de rasgos asiáticos con unos gritos desgarradores y transmitiendo dolor en “Pleistocene”. El show de luces era inmenso y cuidado, y en los flashes blancos de “Preboreal”, el gran frontman Enrico Tiberi se lanza al público consiguiendo una comunión absoluta ante un festival que ya estaba boquiabierto ante lo que ha armado Robin Staps, guitarrista y miembro fundador de la banda.

Su nueva obra es maravillosa y “Belligerance” dio buena cuenta de ello, con “nuestro” Jordi Farré dándolo todo tras los parches y con el grupo trasladando el concepto cinematográfico del disco a un escenario que llenaron sobradamente. Impecables en las transiciones, tanto las musicales como en las atmósferas creadas por unas luces en las que pasábamos del infierno verde a la pureza de la luz blanca, y lo mismo con las voces, de limpias a guturales, con una Lane que se ganó al público de forma absoluta. Menudo fichaje y cómo carbura esta agrupación…

Antes de esta maravilla visitaron algunas piezas de sus anteriores discos, que no son pocos, evidenciando que la nueva formación es capaz de defender un material que no grabaron. Momentos hipnóticos en “Into the Ucanny” y otro salto al público por parte de un motivadísimo Enrico Tiberi. La pulcritud de sonido bordeó la perfección y las luces naranjas vistieron un escenario del que no podíamos apartar la vista. Gran final con “Ultima esperanza” en la que terminaron Enrico y Lane Shi cantando sobre el público. ESPECTACULAR.

Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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