Somewhere in Time
29 de septiembre de 1986
EMI
Puede que el Somwhere in Time no sea el disco más conocido o rutilante de doncella de hierro, pero es su sexto trabajo y aporta grandes novedades y modernidad a una banda que estaba en un momento de gracia absoluto. Viene después de la colosal gira de Powerslave que terminaría con el colofón del directo Live after Death y parecían haber tocado techo
La aparición de las guitarras sintetizadas por vez primera aporta la gran novedad si bien el caso de Maiden no es como el de Judas o de otras formaciones que se metieron de lleno en la experimentación cabreando a sus fans. La portada es absolutamente maravillosa y corre a cargo del gran Derek Riggs. En ella puedes ver a un Eddie futurista y si abres la doble carpeta hay todo de detallitos con los que juega el grupo a referencias a canciones, lugares y nombres que han sido historia viva del grupo hasta ese momento
Pocos inicios de disco hay más icónicos que el de Somewhere in Time con la esplendorosa “Caught Somewhere in Time” con esas guitarras dobladas y ese agudísimo bajo de Harris. Cuando entra Dickinson todo es gloria y épica. Estamos ante una canción de largo desarrollo, cambiante, con el grupo indagando en “The Rime of the Ancient Mariner”, que en su día les granjeó críticas. Esta canción es absolutamente memorable, sus momentos instrumentales rotundos y todo es puramente Maiden.
Se suele decir que la gloria del disco se la lleva el “Wasted Years” y… bueno, es que es otra maravilla. Aquí tenemos a los Maiden más directos y más de siempre, con la fórmula que les funciona, pero con un estribillo de esos que son históricos. De los mejores que hizo el grupo en toda su historia, y mira que tienen… En el directo de la gira sumaban en los coros a roadies y amigos para que se dejaran la voz en ese estribillo cantarín. Es festiva e invita al directo, el plus lo pone ese fraseo de guitarra que separa versos y estribillo.
Sin llegar a la excelencia de las anteriores “Sea of Madness” es otro muy buen momento de un disco sin altibajos, muy sólido y atractivo. Destacan los momentos instrumentales, con un Nicko de precisión quirúrgica tras los parches y con un Dickinson en un momento vocal tremendo. Pero vaya… es que siempre ha estado en ese momento. Tema continuista y logrado en el que lucen las guitarras de Murray y Adrian Smith. Hay cierta voluntad de hacer las cosas más grandilocuentes y de dotar a los tramos instrumentales de épica y minutaje.
“Heaven Can Wait” es el tema más popular y el más tocado en directo por el grupo, pero a mí siempre me ha parecido uno de esos temas sobrevalorados, y mira que de esos Maiden tiene pocos. Es larga, estribillo machacón y con un Dickinson que se esmera en la exigencia vocal. Me encantan los versos, pero el estribillo siempre se me ha hecho algo cansino, de todas formas… es un himno absoluto. Faltaría más. “The Loneliness of the Long Distance Runner” posee ese inicio de guitarras sutiles y brumosas 100% Maiden. Una composición totalmente Harris, de las que le gusta hacer con intro, desarrollo y final.
“Stranger in a Strange Land” fue single en su día y puede que sea la composición que mejor defina el concepto del disco y la portada, con ese viajante en el tiempo que es un extraño en tierra extraña. Aquí el mérito se lo lleva Adrian Smith que compuso algo realmente especial. Hay algún teclado de fondo, sutilezas, y por momentos, hay algún riff puramente Judas Priest. Por su lado “Deja Vu” es la canción menos inspirada, compuesta por Murray y Harris y que combina los elementos de Maiden, pero sin grandes novedades más allá de una voz doblada de Dickinson en los momentos álgidos.
Punto y aparte merece esa maravilla que lleva por nombre “Alexander the Great” en la que la épica, el largo desarrollo instrumental y las voces en off de inicio van dando forma a una canción que crece y que apunta directamente a lo que se va a convertir el grupo en un futuro no muy lejano. Si su próximo disco iba a ser conceptual, aquí es como un pequeño esbozo de cohesión, imaginación y de llevar la historia e imágenes al terreno musical. Es magistral.
Veredicto
En Somewhere in Time el grupo de Steve Harris se adaptaba a los tiempos, mantenía la esencia, creaba canciones memorables, pero también evolucionaba. Los temas eran más extensos, cambiantes, con algún elemento progresivo y se encontraban cómodos en lo de dar espacio y tiempo a las composiciones. No se buscaba el single, que también, pero carta abierta a la experimentación comedida.
Uno de los grandes regalos que obtuvieron los fans de Iron Maiden fue cuando el grupo optó por la gira “The Future Past” en la que se recuperaban muchas canciones de este disco, y de verdad que fue algo memorable: “Caught Somewhere in Time”, “Wasted Years”, “Heaven Can Wait” y… ¡”Alexander the Great”! Por primera vez el grupo la tocaba en directo. Era uno de esos deep cuts que todos los fans habíamos soñado en que el grupo tocara sobre las tablas.


Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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