79/100
11 de septiembre de 2026
Nuclear Blast
El Londres más mítico, lúgubre y folklórico resucita de la mano de Green Lung, banda ya asentada y valorada por mucho de que uno tenga la sensación de que quieren llegar a ser grupo de culto antes que otra cosa. Y de verdad que no lo necesitan, pues su apuesta ocultista y tétrica que bebe de la NWOBHM y de el retro rock más actual convence, pero es muy continuista respecto a su anterior obra de 2025 This Heathen Land.
Todo se inicia en la intro “Open the Hellmouth”, de aires folk y en la que se nos cuenta que todo empieza el séptimo día del séptimo mes (un día antes de los San fermines). Es ampulosa y algo tétrica para dar paso a ese single total que es “Dance to the Grave”, puro ocultismo y feeling y un poco es la mejor muestra de lo que son capaces Green Lung a día de hoy. Esa aura de bosque entre tinieblas se refuerza por los sutiles efectos y los golpes de batería de un preciso Matt Wiseman, que sin grandes detalles técnicos enmarca la canción y la apuntala.
En clave más enigmática y lúgubre está “Evil in this House”, con muchos tópicos de letra y estilo, pero con pegada y gracia. Aquí pueden llegar a recordarte al enorme Arthur Brown. “Black Magic Radio” es construida a partir de un riff central y dominador, con ecos de Black Sabbath, pero a más revoluciones. Paganismo y leyendas se unen con ese toque lúgubre que tanto dominan y con rematando con coros ululantes y un gran estribillo.
“Together in the Dead” empieza como una tonada fantasmagórica que se apoya en el teclado de Wright y en la voz doblada de Tom. La verdad es que cuando suena limpia y sin efectos es cuando ves que es un cantante especial y muy reconocible. Canción triste y evocadora que se endurece en su segundo tramo para volver al estilo que profesan.
“Necropolitan Line” es eléctrica y rockera, con los dos pies metidos en el retro rock actual y con unos juegos de teclado de John Wright que terminan en guiños a Deep Purple muy bien llevados. Queda entre el homenaje y la inspiración excesiva, pero estamos ante una canción muy directa y lograda, de las que seguro caen en directo. “Alostrael” da comienzo con una voz femenina y con Tom cantando cadenciosamente. Medio tiempo que reparte juego, pero en el que es el Hammond de época el que comparte protagonismo con las seis cuerdas de Scott Black.
La final “Ozymandias” es una especie de resumen y condensación de todo lo expuesto a lo largo del disco. Es un gran tema, armado con ese Hammond que le da mucha épica a una canción que ya la lleva de serie. Tom Templar canta ceremoniosamente y algún juego vocal, unido al teclado de época, hace que se acerquen a los Uriah Heep. Y la despedida la pone extraña y diferente “To the Gallows Born”. Hay esa aura especial con voces limpias, tiempos calmos y sonando a hechizo. Los aires folk de verdad que le sientan de maravilla a Green Lung.
Gran disco de Green Lung demostrando que son una sólida realidad y que su capacidad de convencer es más que sobrada. Su música es como si andaras desnudo por el bosque de la Bruja de Blair en mitad de la noche. Paganismo forestal con temática histórica y con profundidad de letras y conceptos. Sus referencias son claras y suenan a mezcla de Ghost con Uncle Acid and the deadbeats, pero más allá de eso, de verdad que hay una banda destinada a crecer.


Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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