Nickelback – Everything Under the Sun

72/100 

Virgin Music Group

30 de octubre de 2026

Undécimo disco ya de Nickelback, la banda canadiense multiplatino que arrasó el mundo a principios de siglo y que ofrece nuevo material tras su Get Rollin’ de 2022. Te venden el disco con eso de que es un compendio de todas las caras del grupo a lo largo de los años y que hay incluso experimentación y nuevos caminos. Y os diría que es otro disco puramente del grupo, que encantará a sus fans y que será carnaza para sus muchos detractores, pero innegablemente suena a lo que uno espera y los singles son muy potentes. Y sí que hacia el final hay algunos cortes más “diferentes”.

 

“Rattle the Cage” es la encargada de abrir fuego, y un poco es el tema prototípico y rockero, el que representa su cara más contundente. Funciona como siempre, con algo de tecnología añadida, otro algo de oscuridad y la guitarra invitada de John 5 que da una muy buena muestra de lo que es capaz. Buen single y puñetazo sobre la mesa. Otro de los grandes singles del disco es la bella y evocadora “Bones for the Crows”. En esos medios tiempos melódicos tienen la mano rota y la voz de Chad están hechizadora como siempre.

 

Himno a la hermandad en “I Already Know”, melosa y con coros sutiles y reposando sobre el pulso de Daniel Adair a la batería. No necesitan de grandes artificios, pero obviamente la fórmula es más que evidente y las combinaciones con repetición de unas mismas ideas son las que dan forma al material de los canadienses. “Leave Me Behind” es el enésimo medio tiempo melancólico con unos bajos muy potenciados y con la guitarra de Ryan Peake que le da unos aires de western oscuro, pero siempre dentro de los parámetros del grupo.

 

“If I Don’t Know” empieza como power ballad, con acústicas y los sentimientos a flor de piel. De verdad que la voz de Chad Kroeger es absolutamente lo diferencial y lo que hace único al grupo. Mismos ingredientes para la empalagosa y algo cursi “Make Me Love You”. Lo que ya me parece directamente insoportable es el videoclip de la chica y el perro. Si durante décadas Nickleback han sido un Meme ambulante por parte de sus críticos, ese video y la misma canción son carnaza para que sigan todos con la matraca.

 

“Chasin’ Famous” es del disco la más distal por esa cadencia fresca y con aires funk muy tapados por la producción, que siempre hace que todo suene como un cañón. El reverb de la batería de Adair es total, y luego hay un excelente solo de guitarra por parte de Peake. ¿El mejor del disco? “Simple Song” hace honor a su nombre, pero también es de las más divertidas y desenfadadas. Ese coro excesivo y recargado aparece después de unos versos muy Beatles en una especie de “Ob La Di Ob La Da” de Nickelback.

 

“Technicolor Steamboat” es la aventura de aires sureños y de apenas tres minutos. Tema a acústicas, muy onírica y con aires de felicidad. Muy radiable, muy radio amiga y que no pasa del correcto con un sitar haciendo el solo. Buscando los 80 está la curiosa “Lift Somebody Up”, comandada por el bajo de Mike Kroeger y con ciertos dejes a los A-ha de la época, pero con la producción actual y el sonido de Nickelback. También se nota la pegada de Adair tras los parches en un ejercicio más de fondo de armario que de credibilidad.

 

 

“Bottled Dreams” es un medio tiempo con las voces de Chad alteradas por una especie de talk box que lo acompaña. Juegan con las subidas de volumen e intensidad y sería de lo más “experimental” del disco, si es que se puede aplicar esta palabra a Nickelback. Y echan el pestillo con “Last Night Was Fun” que ahonda unas cuantas paladas más en el tono desenfadado y en el juego de probar cosas especialmente comerciales sin miedo al que les puedan decir. Es como si a sabiendas de que serán criticados, te dan motivos para ello.

 

Everything Under the Sun es una obra que seguirá polarizando a fans y detractores, pero que entra de buenas a primeras y hay canciones que pueden quedarse como clásicos. Empiezan francamente bien y duros, pero se va diluyendo todo entre baladas y medios tiempos. Sí que hay la voluntad de abrirse y de dar muchos sabores y estilos, y la grandeza del combo, es que los unifica y encabe en el universo Nickelback.

 

Lo que menos me ha gustado es el videoclip del perro y que Mike Kroeger no se presentara en la entrevista, pero sí he disfrutado de unos singles en la pura tradición de rock para todos los públicos, incluso a los que no les gusta el rock. Y también creo que el grupo ha compuesto temas pensando en los más críticos y en lo de poner el anzuelo para que los trolls piquen, pero para ello… tendrán que escuchar todo el disco.

 


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