Darkness and Hope
27 de agosto de 2001
Century Media Records
Hasta cierto punto, el disco Darkness and Hope de Moonspell tiene algo de retorno a los orígenes después de la experimentación de Sin/Pecado y de The Butterfly Effect, pero el problema es que muchos ya habíamos desconectado con ellos. Me parece un disco icónico en la portada, con esa “M” de símbolo o con esos conciertos en los que Fernando salía con la luz y el gorro para cantar, pero si uno mira los números, esta obra es de las más olvidadas en directo. Es un retorno a sus raíces “muy a medias”, y digamos que la banda quemaba etapas de forma muy rápida y valiente, pero perdió seguidores.
El disco
Ya en la inicial “Darkness and Hope” hay una evidente voluntad de buscar algo menos tecnológico y experimental. Es incluso más accesible, con un Fernando casi recitando entre tinieblas y con posos positivos. El título de “oscuridad y esperanza” ya dice mucho y posee mucha fuerza. De todas formas, es una pieza lenta, arriesgada en el inicio de un disco, pero va ganando cuerpo y fuerza a medida que avanza para luego volver al reposo.
Mi favorita es “Firewalking” pues es lo más cercano a “Opium” que hay en el disco. Aquí sí son los Moonspell que uno espera, Fernando canta profunda, hay muchas guitarras atmosféricas de Ricardo Amorim y los teclados de Pedro Paixão dan ese toque que les hace únicos, además, el vocalista growlea con clase en un tema muy potente. En “Heartshaped Abyss” estamos muy cerca de Sentenced y derivados y tienes la sensación de que no son tus Moonspell, pero claro, de donde venimos… casi que se agradecía. Batería muy marcada de Mike Gaspar y todo muy melódico y sencillo.
La canción que ha quedado como clásica es “Nocturna”, un tema muy accesible y gótico. Cadencia atractiva, mucha carga de teclados y el bajo de Sérgio Crestana de andamio. Hay mucha sensualidad y se nota la mano del productor Hiili Hiilesmaa pues ya había trabajado con HIM y Sentenced. “DevilRed” es la segunda más tocada de este disco, con mucha presencia de teclados, doble bombo y con un Fernando más agresivo a la hora de cantar. Tinieblas y niebla espesa con un tema terrorífico y muy bien llevado. De las mejores del disco y de las que puedes considerar que hay una voluntad de volver sobre sus pasos.
Por otro lado “Ghostsong” suena a metal alternativo, es muy dócil y muestra una cara accesible y algo ñoña para lo que uno espera de esta banda portuguesa. Destaca el bajo profundo de Sérgio, pero si os digo que es lo más cerca que ha estado Moonspell del brit pop… pues no sería una mentira. Hacia el final del disco hay canciones más extensas y “Rapaces” es una pieza atmosférica que tiene sus tramos más agresivos y en donde participa una voz femenina, aparte de que añaden una parte hablada de un film. Guitarras cortantes y contundencia, pero es una canción que no llegó a sonar nunca en directo. Pretenden demasiadas cosas en ella…
“Made of Storm” tampoco llega a buen puerto e indaga a paladas en la anterior. El bajo es algo hipnótico, pero cuando Fernando cambia a voces limpias, la línea vocal es buena y engancha, pero los versos de oscuridad total y parón no funcionan como buscan. “How We Became” vuelve a sonar calma y sedosa en un corte que es perfectamente emparentable a HIM. Es gótico para todos los públicos, muy bien pensado y ejecutado, además de con una voz privilegiada. Pero poco más…
Completa el disco “Than the Serpents in My Hands”, y esta sí es de esas que podrían recuperar en cualquier momento. La línea del bajo de Sérgio vuelve a ser impecable y los teclados vuelven a arropar un tema aparentemente sencillo, pero repleto de fuerza y con mucho gancho y pegada. Y es que tienen muchos clásicos, pero la serie media del combo portugués es envidiable.
Uno de los momentos más sorprendentes, y que más empastan con el álbum, es la versión de sus compatriotas Madredeus: “Os señores da Guerra”. Todo encaja en ella, desde la letra a la impecable adaptación, pasando por la forma de cantar de un gran Fernando Ribeiro. Tiene un algo especial, y la llevan a su terreno, pero percibes que es algo ajeno a la banda. Inmejorable final, aunque hubo versiones de Ozzy Osbourne y de Joy Division.
Veredicto
El bonito recuerdo que tengo del Darkness and Hope es que pude verles en el festival Rock Machina de Moncofa, con un bolazo, y en el que presentaban el presente disco. Fernando es consciente que la evolución de los lobos lusos les hizo perder seguidores, pero también ganaron muchos. El productor marca mucho el disco, pero vaya, que justo la banda quería eso, seguro.
Es genial volver a estos discos tras tantos años, y de verdad que las etapas de Moonspell son todas una pasada, y con el paso del tiempo, lo puedes valorar todo con lejanía y perspectiva y ves que son una agrupación única en muchas cosas. Ya se lo dije a Fernando en la entrevista, que me sabe realmente mal que España nunca consiguiera una banda de este nivel internacional en su época, con tanta historia y potencial a la vez de ser requerida en todo festival internacional.


Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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